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Crónica de una distinción histórica: el Lazo de Dama Gran Cruz a la Patrona de Antequera

Al caer la tarde-noche del 7 de septiembre de 2026, el aire de la calle Infante Don Fernando, en Antequera, se impregnó de una solemnidad excepcional. En la Sede Canónica de la Virgen de los Remedios Coronada, a las 20:30 horas, se escenificó una simbiosis perfecta entre la sociedad civil monárquica y el sentimiento devocional más profundo del pueblo antequerano. Este encuentro, de una importancia estratégica incuestionable, sirvió para reafirmar la identidad nacional a través del respeto a las instituciones. El acto fue presidido por D. José Fernández García, Presidente de la Hermandad Nacional Monárquica de España (HNME), y D. Justo Muñoz Blázquez, Esclavo Mayor de la Venerable Esclavitud, quienes actuaron como garantes de una ceremonia que vincula el prestigio de la Corona con el fervor popular que define la esencia de España.

La concesión del «Lazo de Dama Gran Cruz» a Nuestra Señora de los Remedios no es un simple formalismo protocolario, sino un reconocimiento de la máxima jerarquía institucional. La Junta Directiva Nacional de la HNME otorgó esta distinción por unanimidad, fundamentada en criterios de excelencia y en el papel vertebrador que la Patrona desempeña en la cultura local. Desde una perspectiva heráldica, el uso del «Lazo» —en lugar de la tradicional banda o placa— es la distinción protocolaria más elevada y apropiada para una imagen mariana, respetando la etiqueta de las órdenes de caballería y distinción civil para figuras femeninas de máxima dignidad. Al imponer este lazo, la HNME integra a la Virgen de los Remedios en lo que podríamos denominar la «geografía de la devoción monárquica», un selecto grupo de advocaciones que custodian el alma de la nación: Virgen Coronada de África (Ceuta), Virgen de Covadonga (Asturias), Virgen de los Desamparados (Valencia), Divina Pastora (Sevilla), Virgen de la Esperanza y la Paz (Palma de Mallorca) y Virgen de Fátima (Málaga), entre otras.

Este hito institucional trasciende lo religioso, proyectando la relevancia de la ciudad de Antequera hacia el simbolismo secular de una imagen que es, por derecho propio, historia viva de la fe y la monarquía.

La profundidad histórica de la imagen se manifiesta en su iconografía y legado. La tradición sitúa su llegada a estas tierras de mano del Apóstol Santiago, y su estatus como «Alcaldesa Perpetua» se ve hoy realzado por la media luna y el bastón de mando que en su día portó Su Majestad el Rey, D. Juan Carlos I. Tras su coronación canónica en 1922, la Virgen ha sido el baluarte de una identidad que el Presidente de la HNME defendió con vehemencia durante su alocución:

«Desde la sociedad civil defendemos sin tiempo de peros el sistema de convivencia que nos hemos dado con la Constitución de 1978, un sistema que nos ha proporcionado más de 48 años de prosperidad y bienestar social… España unida siempre ha sido más fuerte«.

Al acto asistieron miembros de la Junta Nacional de la HNME, así como hermanos de las diferentes delegaciones.

Al día siguiente, 8 de septiembre, se procedió a procesionar con la imagen de la Virgen de los Remedios Coronada, por las distintas calles de la población. Al acto asistieron, en nombre de la HNME, el secretario nacional de cultura, D. Luis Mariano y la secretaria nacional de relaciones públicas y comunicación, Dña. Mercedes Martínez.

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