La peste negra, la pandemia más mortífera de la Historia

La peste negra, la pandemia más mortífera de la Historia

Numerosas pandemias han sacudido a la raza humana a lo largo de los tiempos. Desde la plaga de Atenas allá por el año 430 a. C., hasta la presencia del virus Zika en 2014, el desarrollo humano ha tenido que enfrentarse ante la propagación de diversos males.

Sin embargo, si hubiese que referirse a la epidemia más mortífera, que por sus particularidades históricas determinaría un antes y un después en muchas vertientes, hay que hablar de la denominada ‘Peste Negra’, conocida posteriormente como la ‘Muerte Negra’, que devastó el viejo continente durante los años 1347 y 1351.

Sin estar demostrado empíricamente su génesis exacta, se han indicado como presumibles puntos de partida el lejano Oriente, Mongolia, China, India y Asia. Aunque, su foco podría comprender el desierto de Gobi, donde la bacteria contaminó a su primer huésped animal; a partir de ahí, es posible que se expandiese a China, Sur de la India y Asia Central, favorecido por roedores como ratas, gerbilinos o ardillas y sus pulgas, e irremediablemente los movimientos migratorios del hombre.

Además, existen crónicas que nos desvelan la constatación de un azote epidémico en China durante 1331, que aniquiló al 90% de la población; igualmente, entre 1338-1339 sobrevino un brote en la meseta Central asiática. Otro episodio se produjo en el Lago Baljash o Balkash que ocupa una depresión cerrada en la zona Sudoriental de Kazajistán, alcanzando a Astrakán en 1346 y consecutivamente el Mar Negro, en concreto la Península de Crimea, desde donde se sospecha que daría por iniciado su éxodo fulminante al cercano Oriente y años más tarde, desembocar en Europa.

Ahora bien, en Caffa, actual Feodosia, ciudad portuaria de Ucrania, existió un enclave comercial genovés que distribuía las mercancías que venían del lejano Oriente, atravesando la ruta terrestre desde el Norte de China, salvando el Asia Central. En aquel lugar, las naves intercalaban los productos por los puertos mediterráneos.

Con estos indicios preliminares, hay que remontarse a octubre del año 1347, cuando barcos genoveses alcanzaron el puerto de Messina, localidad portuaria al Noreste de Sicilia que está separada de la Italia continental por el Estrecho de Messina; posiblemente, el conducto por el que se vislumbra que pudo introducirse la pandemia a Europa. De hecho, la dotación estaba prácticamente fallecida o agonizante, portando consigo el padecimiento desde Oriente.

A pesar de los esfuerzos materializados para contrarrestar a los enfermos, no eran ellos, sino las ratas y sus pulgas que inmediatamente tras salir de la flota invadieron la metrópoli, trasladando gradualmente la pestilencia.

Ya, en escasos días, la dolencia se extendió por los aledaños colindantes y regiones cercanas. Simultáneamente, en otras costas de este continente y del Norte de África sucedió idénticamente lo mismo, irrumpiendo el peor surto epidemiológico que aniquiló a casi un tercio de sus habitantes; desconociéndose con precisión, entre el 20% y 50%, con una mezcla de las tres manifestaciones: bubónica, neumónica o septicémica.  

Las tres por igual, con inoculaciones bacterianas originadas por la ‘Yersinia petis’, nombre otorgado al microbio autor de la afección por su descubridor en 1894, don Alexandre Emile John Yersin (1863-1943). Sin duda, la peste ha sido la zoonosis o enfermedad infecciosa de origen animal, que más personas ha eliminado.

La infección bubónica está considerada como la más frecuente y menos mortal, mientras que la neumónica o septicémica han sido letales. Su rastro no podía ser más devastador: el conjunto poblacional europeo se redujo considerablemente por un largo periodo de tiempo, únicamente restablecido en la segunda mitad del siglo XV.

De alguna u otra forma, la ‘Muerte Negra’ peregrinó infernalmente hasta alcanzar Constantinopla en 1347; pero, quien mejor puede corroborar la magnitud de esta calamidad y sus consecuencias, es el historiador, sociólogo, filósofo, economista, geógrafo, demógrafo y estadista árabe musulmán don Ibn Jaldún (1332-1406), que literalmente expuso: “La civilización, en el Oriente y el Occidente, fue atacado por una peste destructora que devastó naciones e hizo desvanecerse poblaciones enteras. Devoró muchas de las buenas cosas de la civilización y acabó con ellas. Atacó a las dinastías en la época de su senilidad, cuando habían llegado al límite de su duración. Redujo su poder y menoscabó su influencia. Debilitó su autoridad. Su situación se aproximaba al punto de aniquilación y disolución”.

Este mismo autor continúa diciendo: “La civilización se rebajó al reducirse la humanidad. Ciudades y edificios fueron arruinados, caminos y signos desaparecieron, asentamientos y mansiones quedaron varios y las dinastías y tribus se debilitaron. Cambió todo el mundo habitado. El Oriente, al parecer, sufrió de manera semejante, aunque de acuerdo con la civilización y en proporción a ella. Fue como si la voz de la existencia en el mundo hubiese llamado al olvido y la restricción y el mundo hubiese respondido a su llamado. Dios hereda la Tierra y todo lo que hay en ella”.

Al mismo tiempo, no pudieron faltar las ingentes secuelas económicas, sociales y políticas: el daño de proporciones gigantescas, generó una despoblación que perjudicó especialmente a la zona rural, quedando absolutamente desocupada; toda vez, que las urbes comenzaron a atestarse.

Como fondo de las graves dificultades sobrevenidas que consternó a la Edad Media (476 d. C. – 1492), indujo un impacto en sus protagonistas y las generaciones posteriores. En relación a la trascendencia y profundidad de los efectos desencadenados en aquellas sociedades del momento, a día de hoy, persiste un amplio espectro de debate entre los historiadores.

Algunos analistas sostienen que las repercusiones confluyeron a corto plazo, con la tesis que el trance ya venía establecido desde el siglo XIII, con el incremento poblacional rebasando la capacidad de racionamiento en las provisiones, al igual, que recrudecido por las realidades climáticas cambiantes y los conflictos armados.

Por otra parte, subyacen los que reconocen en la plaga, el quid de inflexión en la evolución entre la Europa Medieval y la Europa Moderna. Si bien, las derivaciones a corto, medio y largo plazo se advierten en el desarrollo de los acontecimientos, queda justificado que esta pandemia perturbó a gran escala las instituciones familiares, políticas, comerciales y religiosas.

Indudablemente, la vertebración de la comunidad varió ostensiblemente, así como el vínculo entre los señores feudales y vasallos, como la mano de obra decreció sustancialmente y algunos supervivientes, entre ellos aldeanos y comerciantes, heredaron lo bastante como para catalogarse acaudalados.

La elaboración agraria y todo lo que incumbe a la comercialización, salieron perjudicadas y a reglón seguido de la peor fase de la epidemia, poco a poco, la gente comenzó a subsistir más holgadamente.

Evidentemente, cada estado y comarca sería receptiva en grados diferentes, tanto con respecto a los indicativos de mortandad, como en cuanto a las limitaciones de restablecimiento; sin soslayar, que la muchedumbre no sólo padeció con la fetidez, sino que aparte estuvo acechada por la hambruna, las revueltas y los conflictos bélicos, como la Guerra de los Cien Años (1337-1453).

Un lapso como el descrito, que tuvo al pensamiento religioso enraizado en la ciudadanía, e incluso concatenado al resurgimiento y adición por la superstición, la hechicería y la marginación con la exclusión de las minorías, contempladas como las causantes del trastorno que flagelaba a Europa. Conjeturándose, el replanteamiento de doctrinas que hasta ahora no se habían reprobado.

Con estos mimbres, este pasaje pretende exponer de manera sucinta uno de los capítulos más sombríos de la Historia Universal, en los que continúan sin desvelarse muchas de las incógnitas en torno a esta adversidad, que en general, encajó un promedio de mortalidad de entre treinta y setenta y cinco por ciento.

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La peste de mediados del siglo XIV ha sido y es objeto de numerosas investigaciones, donde concurren distintos postulados con supuestos en ocasiones contrapuestos, que abren otras vías a la exploración en las disciplinas demográfica, económica, científica, artística, literaria, religiosa y social, entre otras.

La radiografía que muestra la estampa de este contexto tenebroso, nos lleva irremisiblemente a las narraciones de una muerte atormentada, desgarrada y atroz, porque los dolientes expectoraban sangre, sufrían destemplanzas y disfunciones neurológicas; en tanto, que presentaban pústulas, bubones en la ingle, axilas o en otras partes del cuerpo.

Por lo tanto, no era un tránsito liviano, con la particularidad de no haber un remedio que al menos apaciguase las dolencias. La amplia mayoría de los individuos la toleraba en pocas horas, atañendo el tipo de peste que por doquier se contagiaba.

Luego, la agonía de la muerte no era igual para todos, ni mucho menos el oro de los ricos, ni las reputaciones de los acomodados, o las recetas de los doctos, e incluido, las plegarias de los penitentes lograban impedirla; con lo cual, la intransigencia ante el estigma y la muerte inaplazable, no fueron obligatoriamente las mismas entre las posibles víctimas.

Más aún, cualquiera tenía pánico de atender a los contagiados, ante el temor indudable de quedar apestado; sabiendo que en un santiamén sería desahuciado a su suerte, para agonizar solo en su casa cerrada a cal y canto. Y si en aquella época resultó crucial el alivio de la confesión, los últimos sacramentos o una sepultura cristiana en tierra destinada, ninguna de estas fórmulas sagradas les era autorizada.

Había quiénes valoraban la inoculación de la lacra por el simple rozamiento, el aire o la mirada, no teniendo claro los componentes reales, tales como la transmisión, porque la lógica de una bacteria transferida por una pulga, no era perceptible para la medicina de aquellos tiempos.

Incuestionablemente, en estas condiciones paupérrimas, no quedaba otra que la madre dejara al hijo, el cónyuge a la esposa o el allegado a la hermana, hasta desencadenar que familias completas desaparecieran para siempre.

El enterramiento y la eliminación de los fallecidos, se convirtió en un inconveniente espinoso, porque los difuntos eran aglutinados en calles, caminos o rondas, para, por último, ser arrojados en fosas comunes; llegando a ser quemados ante la falta de tiempo para cavar otras zanjas.

Era irrefutable, que las ceremonias mortuorias y la caridad habitualmente empleada para con los parientes o amistades de los perecidos, se daba por descartada en un entorno despiadado e insensible por lo que ello acarreaba y sin nada que certificar.

Para este hombre irresoluto, fluctuante y confuso invocado a desafiar la muerte más atroz y vehemente, en el imaginario popular era sustentado por oradores, escultores y artistas ambulantes que se aunaban para inmortalizar su fin irrevocable: la descomposición de la carne, los martirios del fuego eterno y a veces, aunque en muy pocos casos, las glorias del cielo.

Era casi imposible, que las censuras y alocuciones extendidas por cada uno de los rincones desolados por la pestilencia, ayudaran a endurecer el significado apocalíptico de la ‘Peste Negra’; acentuándose el advenimiento apremiante del Anticristo y con él, el Juicio Final. Una interpretación con la vista puesta en las Escrituras y predicciones proféticas, que hacían mención al hambre, el flagelo y los sufrimientos con la penitencia de Dios y los acaecimientos que llevaban al fin del mundo y con ello, al veredicto definitivo.

Para las mentes y corazones medievales el razonamiento más coherente se vertebró en la ira divina, coligada a la impureza y corrupción de las almas, que inevitablemente auspició la irrupción de la iniquidad.

La medicina no logró aplacarla e incluso no extrajo una clave fundada; muchos médicos enfermaron reconociendo a los afectados, retornando con rebrotes esporádicos y locales, amplificados por etapas de entre seis y dieciocho meses y regresando, cada pocos intervalos, durante casi dos siglos.

Tomándose como prevención prioritaria, el aislamiento durante una extensión de cuarenta días, la depuración del aire, las sangrías y la administración de pócimas a base de hierbas aromatizadas.

Similar procedimiento se optó con las embarcaciones que tuviesen tripulantes aquejados o en las postrimerías de perecer.

Científicamente, desde el pasado, una única cepa de la Yersinia pestis está detrás del conjunto de plagas de esta enfermedad endémica, que ha golpeado fuertemente desde la Edad Media.

El ADN bacteriano rescatado de algunos infectos ha ratificado, que el patógeno que avivó la pandemia llegó de Asia; es decir, realizó un desplazamiento de ida y vuelta entre el trazado de Asia y Europa.

De igual forma, siguió los pasos de la tercera gran epidemia que, tras retornar al continente asiático, se expandió desde China al resto de la humanidad.

Hoy por hoy, algunos brotes han podido ser controlados, la mayor parte en Estados Unidos, Madagascar, China, India y América del Sur; en los cuales, la bacteria se ha manifestado fundamentalmente por la cadena de picadura de pulgas y roedores infectados, o mediante las partículas expelidas de la tos y el estornudo de personas con las vías respiratorias contaminadas.

Mismamente, diversas publicaciones apuntan que la pulga común (pulex irritans) y los piojos humanos (pediculus humanus), pudieron haber esparcido la afección durante la segunda plaga.

Una de las variables que sugiere esta teoría, reside en que no constan asientos comprobados de una ampliación en la mortalidad de ratas, precediendo a los seres humanos como ya se contrastó desde del siglo XIX con la tercera pandemia.

Otros estudios proponen que la climatología en la Edad Media en el Norte de Europa, no debió ser demasiado propicia para el esparcimiento de los roedores; a la par, hay exponentes cercanos que defienden que los parásitos humanos transmitieron la bacteria.

Con de estos diagnósticos que no son pocos, científicos pertenecientes a la Universidad de Oslo (Noruega) y la Universidad de Ferrara (Italia), han concebido tres patrones en nueve incidencias de contagios que corresponden a Europa entre 1348 y 1813 respectivamente, tratando de esclarecer la mecánica en la dispersión de la peste por parásitos humanos, o bien, por transmisión directa o por parásitos de ratones.

Seguidamente, se cotejaron los resultados con las anotaciones históricas de las bajas alcanzadas en dicha fecha. Deduciéndose, que la infección por ectoparásitos humanos como la pulga común o piojos del cuerpo, es la que mejor descifra el modelo de los fallecimientos en siete de los nuevos repuntes.

Finalmente, como se ha fundamentado en estas líneas, la exigua esperanza de vida en la antigua Europa durante el tiempo referido, reprodujo una conciencia característica sobre la muerte, principalmente, la estela demoledora que dejaba la peste. El horror configuró la concepción de estos períodos, apremiando a una vida apesadumbrada, abatida y colmada de prejuicios y suspicacias hacia el prójimo; ya que cualquiera podía contraer el mal. Ya, ni tan siquiera, se era comedido con los enfermos abandonados a su suerte, o propiamente, rechazados a las afueras de la población.

Multiplicándose un fuerte rechazo de las personas aparentemente sanas hacia los afligidos, al catalogarlos como seres atormentados, corroídos y portadores de un infortunio exterminador.

Consecuentemente, lo aquí retratado con sus luces y sus sombras, ha sido y continúa siendo una de las páginas más tenebrosas de la aldea global; siglos después, nuestros antecesores o quiénes lo vivieron de primera mano, nos han legado lo que humanamente estaba en sus manos: indicadores a modo de huellas y pistas que pugnan con la retroactividad de un pasado, que no puede quedar proscrito para el hombre de hoy y del mañana.

*Publicado en el ‘Diario de Información Autonómica el Faro de Ceuta’ el día 16/XI/2019.

El CSIC celebra el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia con más de 200 actividades en toda España

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) organiza durante este mes de febrero más de 200 actividades –talleres, exposiciones, proyecciones y yincanas– en toda España para celebrar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se conmemora el 11 de febrero.

En Cantabria, el Instituto de Física de Cantabria celebra un ciclo de charlas en el Ateneo de Santander, donde tres científicas reconocidas hablarán de sus trabajos y de su trayectoria como mujeres en la ciencia. El instituto propone además una masterclass y una videoconferencia con el Centro Europeo de Física de Partículas (CERN) dirigidas a alumnado de ESO, bachillerato y universidad.

Además, el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (Ciudad Real) presenta una exposición sobre la actividad investigadora que se desarrolla en el centro. Y en Cuenca se presentará un espectáculo de cuentacuentos teatralizados, que recorre la vida de eminentes científicas.

Logo CSIC

Igualmente, el Centro de Investigación del Cáncer (Salamanca) ha organizado una charla dirigida a estudiantes de la ESO o Bachillerato que hayan optado por biología. Por su parte, el Instituto de Biología Funcional y Genómica (Salamanca) se suma al Día Internacional con una exposición que se engloba dentro del Proyecto Hypatia, que pretende animar a las adolescentes a que estudien carreras de ciencia y tecnología.

En Valencia, una mesa redonda organizada por el Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento abordará la importancia de todas las fases de la educación formal, desde primaria hasta la educación superior, para facilitar el acceso de las niñas en las carreras científicas.

CSIC

Mientras, en Pontevedra se presentará una obra de teatro creada por la unidad de Cultura Científica del CSIC en Galicia y enmarcada en el proyecto Ciudad Ciencia. Esta pieza de teatro científico destinada a los más pequeños se representará en el Auditorio Municipal de Nigrán.

El CSIC organiza en Baleares la actividad ‘Citas rápidas con científicas’. Durante el breve tiempo de la cita, tan solo seis minutos, las investigadoras explicarán sus experiencias en el mundo científico, cómo empezaron su carrera y cuáles son sus investigaciones actuales. El objetivo es dar visibilidad a aquellas mujeres que se dedican a la ciencia en las Islas Baleares y fomentar las vocaciones científicas, especialmente entre las niñas y las jóvenes preuniversitarias.

ANDALUCÍA Y PAÍS VASCO

En Andalucía, participará la Estación Experimental del Zaidín (Granada), donde se proyectará ‘El Enigma Agustina’, proyecto audiovisual del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) que aborda algunos de los hitos científicos más relevantes ocurridos en Europa en el primer tercio del siglo XX, permite redescubrir la llamada Edad de Plata de la ciencia española y reivindica algunas de las figuras científicas de mujeres de la época.

También destaca entre las actividades organizadas por los centros del CSIC en esta comunidad un concurso organizado por el Instituto de la Grasa (Sevilla) en la que los participantes tendrán que demostrar sus conocimientos sobre mujeres que han trabajado en ciencia a lo largo de la historia, así como la ciencia que hacen las mujeres en la actualidad.

Entre las actividades organizadas por el CSIC en el País Vasco, abundan los talleres como ‘¿Conoces alguna mujer científica?’, para que los estudiantes de primaria conozcan el papel de las mujeres en ciencia a lo largo de la historia, o ‘Ven a CIC biomaGune Amona’s Power’, un taller organizado por el Centro de Física de Materiales (San Sebastián) y dirigido a mujeres de más de 55 años para que ellas también se sientan científicas por un día.

BARCELONA

Desde la delegación del CSIC en Cataluña se ha organizado una acción educativa para visibilizar a las niñas y jóvenes, con el fin de que expliquen a las investigadoras del CSIC los proyectos de ciencias que realizan en sus escuelas. Con esta actividad se quiere incentivar la curiosidad científica y el intercambio de conocimiento entre niñas y mujeres en la ciencia.

Por su parte, el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona ha organizado una lectura teatralizada realizada por mujeres del Instituto en la que se dan a conocer descubrimientos y logros de mujeres de diferentes épocas de la historia, como Hipatia de Alejandría, Ada Lovelace, Rosalind Franklin o Margarita Salas.

Con el objetivo de dar a conocer a Lise Meitner, una física austriaca que descubrió la fusión nuclear, el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona celebrará también un seminario y una mesa redonda sobre su figura. Además, el instituto organiza charlas y mesas redondas sobre igualdad de género en las que se abordará, entre otros temas, qué medidas se puede llevar a cabo para mejorar el plan de igualdad de género en los centros de investigación.

MADRID

Dos de los grandes centros de divulgación del CSIC como el Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) cuentan con una programación especial con motivo del 11 de febrero.

Por un lado, investigadoras del RJB acercarán Polinizapp a los alumnos de Bachillerato, un juego educativo en formato de aplicación, disponible para móviles y tablets, que simula el proceso de polinización de las flores en la naturaleza y sus implicaciones. Con la misma temática, investigadores del centro impartirán a alumnos de primaria un taller para identificar a los insectos mediante una maqueta y se hablará de la alimentación de los insectos a través de un juego.

Desde el MNCN se ha programado la proyección del documental ‘El enigma de Agustina’, que también podrá verse en la Estación Experimental del Zaidín (Granada).

11 feb

Por otro lado, en el campus de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en Cantoblanco, los centros del CSIC han organizado ‘Escape-road. A la búsqueda de las científicas Nobel y no Nobel’. Se trata de un recorrido en el que se presenta, con paneles y retos interactivos, la vida y obra de mujeres galardonadas con el premio Nobel en las ramas de ciencias y la Medalla Fields (el equivalente al Nobel en matemáticas), además de las científicas olvidadas por estos galardones.

Entre las actividades programadas en Madrid, también figura la obra de teatro ‘La radiante vida de Marie Curie’, que aborda la biografía de Marie Sklodowska Curie. La obra, destinada a estudiantes de ESO, está dirigida y representada por investigadores del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid.

Además, se podrá conocer qué es la luz y jugar con ella y los colores en un taller organizado por el Instituto de Química Física Rocasolano, o aprender cómo se puede obtener grafeno en el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid.

(Europa Press)

Encuentran cambios en la estructura cerebral y la cognición en personas con insomnio

Encuentran cambios en la estructura cerebral y la cognición en personas con insomnio

Las personas con insomnio presentan cambios en el rendimiento cognitivo y la estructura cerebral, especialmente en la sustancia blanca y algunas regiones que se afectan en etapas tempranas de la enfermedad de Alzheimer. Así lo describe un nuevo trabajo del Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), el centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, que se publica en la revista Alzheimer’s Research and Therapy y que ha sido posible gracias al impulso de “la Caixa”.

Por un lado, los investigadores analizaron el rendimiento cognitivo de las personas con insomnio y lo compararon con el de personas con un sueño normal. Los resultados muestran que el insomnio se relaciona con un peor resultado en pruebas cognitivas. Especialmente se ha descrito una reducción en algunas funciones ejecutivas, como por ejemplo la memoria de trabajo.

Por otro lado, el estudio demuestra, gracias a imágenes de resonancia magnética, que los participantes con insomnio presentan un menor volumen en algunas regiones cerebrales. Entre ellas se encuentran el precúneo o el córtex cingulado posterior, que se encuentran afectadas en etapas tempranas de la enfermedad. 

Los resultados apoyan las investigaciones que relacionan la presencia de insomnio con una elevada vulnerabilidad a la enfermedad de Alzheimer.

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El presente estudio ha encontrado, además, cambios en la sustancia blanca cerebral mediante técnicas de resonancia magnética por difusión. “Estos hallazgos sugieren la presencia de procesos de inflamación cerebral que podrían tener un papel clave en la asociación entre la calidad del sueño y el Alzheimer”, destaca Oriol Grau, primer autor del estudio. De esta forma, la publicación de estos resultados abre la puerta a una nueva línea de investigación que hasta ahora no ha sido explorada para entender la relación entre la neuroinflamación, el sueño y la demencia.

Finalmente, los investigadores analizaron la relación entre el insomnio y la variante genética APOE-ε4. El gen APOE tiene tres posibles variantes o alelos (ε2, ε3 y ε4) y la variante ε4 confiere un riesgo más elevado de desarrollar Alzheimer. Los resultados del estudio demuestran que los efectos del insomnio sobre el cerebro están potenciados en personas portadoras de APOE-ε4 y que por lo tanto tienen más riesgo de desarrollar la enfermedad.

Esta investigación del BBRC ha analizado datos de calidad de sueño, resultados en pruebas cognitivas y de neuroimagen de 1.683 adultos sin alteraciones cognitivas que participan en el Estudio Alfa, impulsado por “la Caixa”. De estos, 615 tenían insomnio.

El estudio ha contado también con la participación de investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS), y con la colaboración del CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), y el CIBER de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBER-FES).

Resultados que son la base para nueva investigación

Este estudio establece los fundamentos para el desarrollo de una nueva línea de investigación que permitirá estudiar de forma más exhaustiva la calidad del sueño en la cohorte Alfa a partir de medidas objetivas del sueño y de nuevos biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer. El objetivo de estos nuevos estudios es comprender a través de qué mecanismos la calidad del sueño se relaciona con la vulnerabilidad para el deterioro cognitivo asociado a Alzheimer y cuál es el papel de la inflamación cerebral en este proceso.

Según el Dr. José Luis Molinuevo, Director Científico del Programa de Prevención del Alzheimer del BBRC, “el conocimiento generado por esta nueva línea puede contribuir de forma significativa a comprender mejor la fisiopatología de la enfermedad de Alzheimer, mejorar el diagnóstico precoz a través de métodos mínimamente invasivos y establecer las bases para futuras estrategias terapéuticas centradas en mejorar la calidad del sueño”.

El insomnio y el Alzheimer

El insomnio es un trastorno caracterizado por la dificultad en iniciar o mantener el sueño, la cual cosa provoca una afectación en la función del día a día. Diferentes estudios epidemiológicos estiman que entre un 4 y un 20% de la población general tiene insomnio.

Estudios previos en el campo de las demencias han encontrado una asociación entre la baja calidad del sueño y el riesgo de demencia. Actualmente, uno de los focos en la investigación del Alzheimer es el estudio de la calidad del sueño, ya sea como factor de riesgo o como una manifestación temprana de la enfermedad.

Referencia bibliográfica

Grau-Rivera O, Operto G, Falcón C, Sánchez-Benavides G, Cacciaglia R, Brugulat A, Gramunt N, Salvadó G, Suárez-Calvet M, Minguillón C, Iranzo A, Gispert JD, Molinuevo JL, for the ALFA Study. Association between insomnia and cognitive performance, gray matter volume and white matter microstructure in cognitively unimpaired adults. Alzheimer’s Research & Therapy. 2020

La desnutrición es uno de los problemas más prevalentes de la población anciana

La desnutrición relacionada con la enfermedad es uno de los problemas más prevalentes en la población anciana y un factor de riesgo para el desarrollo de dependencia y la presencia de cuadros de comorbilidad, fragilidad y aumento de la mortalidad. La desnutrición está infradiagnosticada en este grupo de edad y alcanza el 28,4 % de los ancianos en residencias, el 40 % de los hospitalizados y hasta el 56 % en centros de larga estancia, frente al 7,8 % de las personas ancianas que no están institucionalizadas.

Ante la elevada incidencia de este tipo de desnutrición y el impacto en la salud y calidad de vida de los mayores, la Alianza másnutridos, ha presentado en colaboración con la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) la monografía “Hacia la desnutrición cero en residencias de ancianos y centros de día” con el objetivo de concienciar sobre la importancia de detectar la desnutrición en la población anciana y minimizar su impacto y prevalencia.

“Es necesario que los profesionales sanitarios e instituciones relacionadas con la atención a pacientes ancianos establezcan un compromiso real de actuación tanto de diagnóstico como de tratamiento inmediato en los pacientes mayores en riesgo de desnutrición o claramente desnutridos” afirma el doctor Miguel León, presidente de la Alianza másnutridos, entidad creada por la Sociedad Española de Nutrición Clínica y Metabolismo (SENPE) y la Fundación Abbott, en la que están integrados 16 organismos y sociedades científicas expertos en desnutrición.

Por su parte, el doctor Federico Cuesta, geriatra especialista en nutrición, miembro del Equipo de Liderazgo de la SEGG y miembro de la Alianza másnutridos señala que «el estudio de los aspectos nutricionales es fundamental por los costes que conlleva, tanto directos como indirectos, que incluyen aspectos médicos y de recuperación funcional, sin olvidar los costes asistenciales. Este razonamiento es de gran interés a la hora de sensibilizar a todos los profesionales sanitarios, y forma parte de la estrategia nacional contra la desnutrición relacionada con la enfermedad”

Medir, evaluar y actuar

Plan de actuación y cuidados

La identificación de los pacientes en riesgo y la realización de una valoración nutricional permite establecer un plan de cuidados y tratamiento nutricional eficiente y seguro. Para ello, el Cuaderno monográfico de la Alianza másnutridos sugiere la implantación de un protocolo de cuidados nutricionales general en los centros que incluya la fijación de objetivos de ganancia de peso y realizar un seguimiento individualizado cada 7 o 15 días.

De esta forma, los profesionales sanitarios implicados en el seguimiento de los mayores institucionalizados cuentan con toda la información necesaria para realizar recomendaciones dietéticas de enriquecimiento de la dieta o sobre el uso de suplementos nutricionales orales.

La desnutrición relacionada con la enfermedad (DRE) es un problema común en todos los niveles de atención sanitaria, desde atención primaria a especializada, que tiene su origen en una ingesta de nutrientes y energía inadecuadas respecto a los requerimientos del paciente. Los expertos estiman que alrededor de dos millones de personas en España, uno de cada cuatro pacientes hospitalizados está en riesgo de desnutrición, especialmente en personas mayores o con enfermedades oncológicas, respiratorias o cardiovasculares.

Publicado en totbalears.com

La AECC, la ASCAIB y el CODNIB presentan la “Guía nutricional para pacientes oncológicos y sus recetas”

Representantes de la Junta de Baleares de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), la Asociación de Cocineros Afincados en las Islas Baleares (ASCAIB) y el Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas del archipiélago (CODNIB) presentaron el miércoles, 18 de diciembre, la Guía nutricional para pacientes oncológicos y sus recetas.

La primera edición de la publicación ha sido posible gracias a la colaboración de Obra Social “la Caixa” y al evento de lanzamiento —que se celebró en el Salón de Actos de la AECC Baleares, situado en Palma— asistieron en representación de la entidad Marc Ponsetí, director de Banca Institucional de CaixaBank en las Islas, y Diego Riera, responsable de Acción Social del archipiélago.

El acto de presentación también contó con la presencia de Maria Antònia Font Oliver, directora general de Salud Pública, y Carmen Sánchez-Contador, coordinadora de la Estrategia de Cáncer de Baleares.

El presidente de la AECC Baleares, Dr. Javier Cortés, subrayó que «si una persona come adecuadamente, soporta mejor el tratamiento y tiene un mejor pronóstico. Transmitir este hecho para que se asiente en la sociedad es uno de los propósitos que persigue este libro».

Por su parte, el presidente del CODNIB, Manuel Moñino, destacó que «la alimentación es clave en la prevención, al igual que durante el tratamiento». Además, recordó que «el CODNIB y la AECC Baleares trabajan conjuntamente en el servicio de asesoramiento nutricional a pacientes en todas las Islas y este manual plasma a la perfección el espíritu de este proyecto que tenemos en común». Con dicha publicación se cumple uno de los principales objetivos de ambas entidades: tener una nueva herramienta de asesoramiento nutricional útil y con información actual para pacientes.

«Toda la familia se animará a probar estos platos; el recetario hace un viaje por muchos tipos de cocina, es muy plural. Son platos muy sabrosos que puede hacer todo el mundo, con materia prima al alcance de todos», aseguró Koldo Royo, chef con estrella Michelin y fundador y presidente de ASCAIB.

El manual recoge un total de 43 saludables recetas realizadas por 44 prestigiosos cocineros en representación de todas las Islas. En la degustación que se celebró durante la presentación nos acompañaron Paquita Seguí, cocinera del Colonial; Sebastián Grimalt, chef y coach ejecutivo empresarial; Víctor Royo, chef ejecutivo en el Hotel BeLive; Luis Aznar, chef ejecutivo en el Hotel H10 Punta Negra; Serena Sirini, pastelera vegana en la pastelería Mrs Sweet; Pau Llull, pastelero del Forn Fondo; Shenquian Ye, embajador de ASCAIB en China; Matías Provvidenti, del restaurante Shaka; José María Calonge, chef y profesor de la Escuela de Hotelería de las Islas Baleares; Carlos Hubert, de Lume & Co, y Tomeu Arbona, pastelero del Fornet de la Soca.

Aprovechando que la presentación fue en la sede de la AECC Baleares, se celebró también un brindis navideño con colaboradores y medios de comunicación.

Son Espases registra la cifra de trasplantes renales más alta con un total de 83 intervenciones

Son Espases registra la cifra de trasplantes renales más alta con un total de 83 intervenciones

El Hospital Universitario Son Espases ha realizado, durante el año 2019, ochenta y tres trasplantes de riñones a pacientes de las Islas Baleares, la cifra más alta registrada desde el inicio de esta actividad en 1990. Respecto al número de donaciones, el Hospital ha registrado este año 51 donantes y se mantiene como uno de los centros de referencia y líder en España en esta actividad tan compleja. Esta cifra de donantes ha proporcionado un total de 174 órganos. Estos datos ponen de manifiesto el compromiso y el trabajo en equipo de todos los profesionales que participan.

De los 51 donantes registrados este año, 32 son pacientes con muerte encefálica y 19 con asistolia controlada. Del número de donantes con muerte encefálica, la mayoría -21- son pacientes con una hemorragia cerebral (65,6 por ciento), 7 con parada cardiorrespiratoria (21,8 por ciento), 3 con traumatismo craneoencefálico (9,3 por ciento) y 1 con meningitis neumocócica (3,1 por ciento). Cabe decir que 25 de los 32 donantes con muerte encefálica fueron donantes multiorgánicos, una cifra que representa el 78,1 por ciento del total. El 35,2 por ciento de los donantes -18- han sido pacientes extranjeros, un dato que sitúa las Islas Baleares como la comunidad autónoma con la tasa donaciones más alta de personas no nacidas en España.

De acuerdo a los datos de la Coordinación de Trasplantes de Son Espases, los 51 donantes han proporcionado 174 órganos (121 riñones, 28 hígados, 8 corazones, 9 pulmones y 8 páncreas), muchos de los cuales se han trasplantado a varios hospitales en todo del Estado. También se han realizado 56 extracciones de córneas y 11 pacientes han sido donantes de multitejidos.  

De las 121 donaciones renales, 83 se trasplantaron a pacientes de las Islas Baleares y, el resto, a pacientes de otros hospitales de la Península, principalmente de Cataluña. La efectividad y la utilización de los órganos extraídos para trasplante es del 95%, una de las tasas más altas de España, lo que demuestra un trabajo excelente de todos los equipos del Hospital que seleccionan, valoran y mantienen los donantes potenciales.

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