Sofía Troubetzkoy y el árbol de Navidad

Sofía Troubetzkoy y el árbol de Navidad

Hacía tiempo que quería escribir sobre esta mujer, y me pareció que estas fechas navideñas eran las más indicadas para hablar de la Princesa Sofía Troubetzkoy, a quien se debió en gran parte que Alfonso XII pudiera volver a España y ser Rey. Pero también debemos a esta excepcional mujer rusa de nacimiento, francesa por educación y española de alma y por matrimonio, el haber introducido el Árbol de Navidad en nuestro país.

Sofía nació en Moscú el 25 de marzo de 1838 durante el reinado de Nicolás I. Era hija del príncipe Serguei Vassilievitch Troubetzkoy, teniente de caballería, y de Ekaterina Petrovna Moussine-Pouchkine, aunque muchos historiadores han llegado a la conclusión de que en realidad fue hija de Nicolás I dado que su madre tuvo un romance con el emperador.

De su madre heredó su radiante belleza y carisma y fue educada en San Petersburgo en el prestigioso Instituto Smolny de doncellas que la emperatriz Catalina había fundado durante su reinado para que las hijas de los nobles estudiaran allí. Sofía destacó no solo por su inteligencia, también por sus gustos refinados y su belleza, que pronto se convirtió en el tema de las charlas de la Corte. Perdió a su madre en 1846 cuando esta tenía solo 8 años y en 1859 a su padre, por lo que el nuevo zar Alejandro II y su esposa se convirtieron en sus padrinos y tutores legales, pasando Sofía a residir en la Corte Imperial.

En 1856 durante la coronación de Alejandro II conoce a su primer esposo, Carlos Augusto, Duque de Morny, embajador de Francia y hermanastro de Napoleón III. La boda se realizó según los ritos ortodoxos y más tarde según los católicos y Sofía se trasladó a París. Nunca más volvió a Rusia.

En París Sofía vivió los siguientes nueve años más felices de su vida, dado que en esa época la capital francesa estaba cobrando el aspecto de una ciudad moderna a la altura de Londres, Viena o Berlín y el II Imperio Francés estaba en su apogeo. Pronto la Duquesa de Morny destacó no solo por su belleza, sino también por su rivalidad con la Emperatriz Eugenia con quien no se llevó muy bien, pese a ello era recibida por esta constantemente en las Tullerías.

Residió con su esposo en el Hôtel de Lassay, cercano al Palacio Borbón, que hoy en día es la sede de la Asamblea Nacional dado que en esa época Carlos fue nombrado por su hermano Presidente del Cuerpo Legislativo. La vida en París consistió en pasarlo bien lo mejor posible, en verano se trasladan a Deauville y en invierno permanecían en París patinando en el hielo, paseando en trineo o celebrando los bailes y carnavales de fin de año. La residencia de Sofía y Carlos muy pronto se convirtió en el ejemplo a imitar en las residencias señoriales dado que Sofía amaba los monos, los pájaros exóticos, los perros japonenes y la decoración oriental de estilo árabe, japonés y chino. Como todas las damas de la época Sofía fue inmortalizada en 1863 por el pintor Franz Xaver Winterhalter.

Carlos Augusto de Morny, primer esposo de Sofía

Durante los 9 años que duró su matrimonio Sofía y Carlos tuvieron 4 hijos

Charlotte (1858-1883) Casada con José Ramón de Heredia, Grande de España. Tuvo un hijo.

Augusto (1859-1920) Duque de Morny, casado con Carlota de Guzmán e Ibarra

Sergio (1861-1922) Oficial del ejército. Falleció soltero.

Mathilde (1863-1944) casada con el Marqués de Belbeuf, divorciada, reconoció públicamente su lesbianismo y fue amante de la bailarina Liane de Pougy y de la famosa escritora Colette.

La idílica vida de Sofía terminó el 26 de febrero de 1865 cuando su esposo fallece repentina e inesperadamente a la edad de 54 años. Comenzó una etapa de luto y recogimiento en la que no salió de su palacio y llevó una vida con cierta austeridad, hasta que un día buscando unos documentos, halló la correspondencia que su difunto marido había tenido con una amante. A partir de entonces abandonó el luto y volvió a introducirse poco a poco en la vida que había llevado hasta la muerte de su marido.

En 1868 veraneando en Deauville conoce al que será su segundo esposo, José Orosio y Silva, Marqués de Alcañices, quien se encuentra en Francia acompañando a la Familia Real española en su exilio y ejerciendo de tutor del Príncipe de Asturias. Enamorados desde el primer momento la pareja se trasladó a España y con el consentimiento de Isabel II se casan en Vitoria el 21 de marzo de 1869. Se sabe que mientras el tren los llevaba a Madrid Sofía le pronunció a su nuevo esposo las siguientes palabras:

-Ahora tu país es el mío también, tu rey es el mío y tu religión es la mía también.

José Osorio y Silva, segundo esposo de Sofía

Se instalaron en el Palacio de Alcañices, que hoy en día es el Banco de España tras haberse derribado el viejo edificio, y pronto empezaron a trabajar junto con los políticos alfonsinos para traer de vuelta al Príncipe de Asturias a España. El apoyo de Sofía a los Borbones fue incondicional desde el principio, gastando gran parte de su fortuna a favor de la causa monárquica. El matrimonio no tuvo hijos.

Sofía pronto fue admirada entre la nobleza española por su gusto en el vestir y en la decoración interior, ejemplo de ello fue la remodelación absoluta del Palacio de Alcañices con una decoración muy ecléctica dado que había habitaciones de estilo Imperio, Rococó y Oriental, imitando a la Alhambra de Granada en algunas de estas. Pero también fue muy admirada por los políticos, Cánovas entre ellos.

Enemiga acérrima de Amadeo de Saboya ordenó cerrar las ventanas de su palacio cuando el nuevo Rey y su esposa llegaron a Madrid. Pronto organizó bailes y fiestas para recaudar más dinero para la causa Borbónica y en las Navidades de 1870 fue cuando fiel aún a sus tradiciones rusas, instaló el primer árbol de Navidad en su palacio y hasta día de hoy el ejemplo a copiar se ha mantenido.

Jugó con el emblema familiar, la flor de lis, creando el prendedor de pelo con este motivo, que tanto las damas de la aristocracia como el resto de mujeres del pueblo utilizaron. Además, instó a sus amigos y conocidos a llevarlo visible en la solapa, para mostrar su apoyo al Rey Alfonso XII.

Mientras que su marido se dedicaba a luchar políticamente por la causa, la marquesa de Alcañices ocupaba su tiempo en la organización de numerosas actividades en las que ganar adeptos, como lo eran las tertulias culturales y las fiestas en las que mostraba su poder social. Aquellas celebraciones también tenían como objetivo la recaudación de dinero para sostener la causa. Además, era la secretaria de otro personaje de importancia en esta labor, Antonio Cánovas del Castillo, artífice de la Restauración y presidente del partido conservador.

Sofía fue famosa también por haber organizado la Rebelión de las Mantillas entre el 20-22 de marzo de 1871 en el Paseo del Prado, a donde los reyes acudían de paseo en carruaje. Esos dos días tanto mujeres de la nobleza como del pueblo llevaron mantillas con la flor de lis como prendedor, mostrando su apoyo a Alfonso XII y su rechazo a Amadeo de Saboya a la reina María Victoria del Pozzo. Víctima de la presión y del rechazo político y social Amadeo renunció a la corona española el 11 de febrero de 1873.

Tras la amarga experiencia republicana de 1873-74 en el que la pareja se alejó de Madrid estos regresaron con Alfonso XII ya como Rey de España y festejando su entrada en Madrid.

Como recompensa por su incondicional apoyo Alcañices fue nombrado Jefe Superior de Palacio por Alfonso XII, cargo que mantuvo hasta 1885 cuando tras el fallecimiento del monarca la Reina-Regente María Cristina de Hasburgo-Lorena lo despidió. El motivo fue que Alcañices concertó los encuentros del Rey con sus amantes durante aquellos 11 años, algo que disgustó a la viuda del Rey.

Sofía y su marido tras abandonar la corte vendieron su palacio de Alcañices, el cual ya no podían seguir manteniendo y su vida se dividió entre Madrid y París principalmente, aunque también se dedicaron a visitar a numerosos amigos en otras ciudades europeas.

Sofía falleció de una enfermedad respiratoria en Madrid, el 27 de julio de 1898 a los 60 años de edad. Fue enterrada en el cementerio de Père Lachaise en París, a pocos metros de la tumba de su primer marido, el Duque de Morny. Su esposo el marqués, Pepe, como ella lo llamaba cariñosamente, murió en 1909 a los 84 años. Hoy en día la princesa rusa que ayudó a un príncipe exiliado a convertirse en Rey y que trajo el árbol de Navidad a España descansa alejada tanto del hombre como del país que amó, en tierra extranjera.

Napoleón y la gran Pirámide

Napoleón y la gran Pirámide

Napoleón, tras la conquista de Egipto en 1798, decidió pasar una noche en la cámara real de la pirámide de Keops para imbuirse de los sensaciones que, se suponía, permanecían allí dentro. A su salida, pálido y sobrecogido, comentó a sus intrigados ayudantes, “aunque os lo contase no me creeríais”. Y así quedó la historia de aquella pernocta sorprendente.

Antes de eso el gran corso se había embarcado en una aventura militar de carácter estratégico para aliviar la presión que el bloqueo naval imponía a la primera república francesa. Con él se había llevado un centenar de sabios, que ignaros del destino final de la expedición serian los responsables de traer a Europa la cultura egipcia y el orientalismo. También tuvo tiempo de aniquilar 700 años de victorias mamelucas en la memorable batalla de las Pirámides, librada en inferioridad de condiciones y vencida gracias a su genio militar. Poco después Horacio Nelson hundiría la flota francesa en Abukir, dejando a los franceses aislados en el valle del Nilo donde los estudiosos tendrían tiempo de hacer sorprendentes descubrimientos, como el de la piedra de Rosetta que permitiría  más tarde a Champollion descifrar el significado de los jeroglíficos.

Para entonces Napoleón ya había abandonado Egipto, dejándole la tostada a su segundo al mando, el general Kleber, que no lo hizo nada mal y volvió a vencer en Heliopolis, hasta que lo asesinó un fanático egipcio, y a cuya memoria dedica Estrasburgo la más mundana y bonita de sus plazas. Mientras, en Francia, Napoleón daría el golpe de Brumario y se haría con el poder que lo haría inmortal pese a la derrota final en un Waterloo entonces desconocido en esta Cataluña que ahora mira a Bélgica.

Todo esto me lo ha recordado el señor Illa, mariscal del covid, que hoy nos enteramos que abandona su tropa de sanidad para ir a conquistar el próximo febrero, si la pandemia no lo impide, la Generalidad catalana. Quizás sea un tanto ampuloso compararlo, aunque sea subrepticiamente, con el padre de nuestro código civil, pues me arriesgo a que el gran doctor Sánchez, ávido de gloria, reclame para sí tamaña lisonja. En todo caso conviene no olvidar que, pese a las muchas victorias de la Grande Armée, al final fue el crédito y la potencia del comercio británico las que se hicieron con el triunfo final gracias a las múltiples coaliciones que lograron armar. 

En esta contienda política que se libra en nuestra sufrida patria, en febrero toca la batalla de Cataluña, parece claro el papel de capitán araña, que a todos embarcaba y él se quedó en España, pero puede ser entretenido adjudicar papeles a los demás generales, como Iceta, el propio Sánchez, o la señora Roldán, que hoy mismo se ha pasado a los ingleses. Todos parecen buscar la gloria, en este caso política; conviene que no olviden que ésta suele presentarse a veces esquiva y siempre voluble; además, en tiempos del covid, todo es cambiante.

*Versión en asturiano en abellugunelcamin.blogspot.com

Monográfico de la falsa historia negra de España

Monográfico de la falsa historia negra de España

El imperio español ocupó 20 millones de kilómetros cuadrados y se mantuvo durante tres siglos. Para que un imperio se consolide tiene que convertirse en una herramienta, en un mecanismo de integración de gentes distintas. Todos los imperios son multinacionales y consiguen aglutinar a esa gente e incorporarlos a un sistema de vida común que en general mejora su vida.

Agresores sin remedio, genocidios del pasado, ogros despiadados y diablos cegados por la fiebre del oro. Así han vendido a los españoles a lo largo de los siglos, así ha llegado hasta nuestros días gracias a la famosa leyenda negra que fue fomentada por holandeses e ingleses, y que algunos traidores españoles lo han estimulado para hacer si cabe mas grande, estas mentiras que se jactan de propagar, sin nungun rigor histórico.

Nuestros vecinos europeos se encargaron de retratarnos de la peor de la maneras posibles a lo largo de la historia, como si fuésemos salvajes. Pero harían bien en mirarse al espejo.

En otros países, en concreto en Inglaterra, se vanaglorian de su historia, se sienten orgullosos y la cuentan, para bien o para mal. Eliminando ciertas derrotas dolorosas. EEUU es el garante y defensor a ultranza de su historia, con tan sólo 300 años de vida, engañando a muchos países o masacrar a los indios del oeste, hasta llevarlos a la casi completa aniquilación.

Los ingleses, como holandeses, franceses o norteamericanos suponen, inventan o imaginan, en su imaginario individual y colectivo, que su imperialismo ha sido bueno, y el del resto, malo. Intereses e imaginarios bombardean al otro, a aquel que supone una amenaza a sus intereses económicos o territoriales, al que se pretende hundir y a ser posible exterminar o explotar.

Pero los españoles no gozamos de esa gracias, es más nos avergonzamos de lo que fuimos y se nota en nuestro cine patrio. Si toca película histórica, salimos malparados siempre, con el sambenito de sinvergüenza, codicioso, pendenciero y violento. Nosotros sí fuimos genocidas, eso se vende, a pesar de que la población indígena en todos los países hispanoamericanos roza el 85 %.

Esparciando bulos, engañoso y mal intencionado, peyorativo, distintivo y nada constructivo, desde los comienzos de la democracia en España por nacionalistas independentistas catalanes y aledaños, de aquello que en la Comunidad Valenciana se escucha: “El mal que ve de Almansa, a tots alcança” y otras chácharas, paliques, facundias superfluas malintencionadas, con motivo de hollar, pisar, humillar, contravenir o atropellar a territorios y ciudadanía con el vil sentido de sacar réditos, favores, prebendas fiscales y económicas sin fin; así como escarnecer las voces que quiebran el populismo segregacionista e injusto que propician y aventan.

Se ha dado por sentado, en más de tres lustros, la versión única de los nacionalistas independentistas. Habrá que analizar el porqué de que la izquierda haya asumido como cierto e incuestionable estos bulos, tópicos dañinos que a ningún ciudadano favorecen excepto a los ultranacionalismos periféricos. El talante utilizado por éstos radica en la malversación de las premisas de Maquiavelo: “Todo vale para conseguir el fin”, un fin, en este caso, económico, personalista, ególatra, injusto, mediocre, soberbio y ridículo como el de un totalitario cualquiera desde el comienzo de los tiempos.

A los intereses encontrados internacionales se suman los nacionales, cosa urgente a la que habría que poner fin. La frontera de los pirineos es codiciosa para los nacionalismos independentistas pues supondría un cuello de botella por el que tendrían que pagar el resto de territorios españoles obligados a su pernicioso arbitrio y conveniencia.

¿Por qué y cómo la propaganda antiespañola procedente de otros países se instaló en el imaginario colectivo patrio y europeo? Muy al contrario en sus crónicas de viajes La condesa de Aulnoy (1651–1705), París, aboga por la nobleza y valentía de los españoles, capaces de dar su vida por aquello que creen.

Conocer el principio de como se formo nuestra gran Nación, la historia es la que es, y no como quieren reescribirla a su conveniencia algunos, desprestigiando nuestros logros, la manera de hacer y proceder que hemos tenido en estos siglos.

Parece que la aparición del concepto geográfico, administrativo y político de nuestra identidad en esta esquina de Europa, en un país tan mestizo como el nuestro con docenas de invasiones a sus espaldas, se parece al parto de los montes. El linaje de nuestro pueblo a través de la historia, podría integrar perfectamente al legendario reino perdido de los Tartesios y el extrañamente longevo Argantonio o a las precursoras e inspiradoras colonias fenicias tan hábilmente situadas en estratégicas e inconquistable posiciones de nuestra difícil orografía.

Cabe hacer varias consideraciones al respecto. Es evidente que en función de los supuestos y premisas que apliquemos obtendremos diferentes resultados pero en todos los casos nos encontraremos con que España es uno de los países con más historia y arraigo del mundo.

«La nación hispana o la Hispania Universa, no supo unirse contra Roma. Defendida por los Pirineos y el mar habría sido inaccesible. Su pueblo fue siempre valioso pero mal jerarquizado», Lucio Anneo Floro, historiador latino.

Hispania, que procede probablemente de la palabra fenicia « I-span-ya» («Tierra de metales»), fue la denominación que los romanos pusieron a la región romana que ocupaba la totalidad de la Península Ibérica. Como es habitual con los nombres elegidos por los romanos, la delimitación no respondía a la realidad tribal y se trataba de una decisión meramente geográfica. Hoy en día, aquella provincia romana está ocupada por tres entidades políticas distintas, Portugal, España y el Principado de Andorra, cuyas formas actuales costaron siglos de luchas y alianzas.

Si bien la Monarquía visigoda buscó la creación de un único reino en toda la Península Ibérica, los visigodos tuvieron que compartir originariamente el territorio con los suevos, instalados en el noroeste («Galliciense Regnum»), y los bizantinos, que controlaban zonas del sur. Por esta razón, tras unificar la mayor parte del territorio de la España peninsular a fines del s. VI, el rey Leovigildo solo pudo proclamarse monarca de «Gallaecia, Hispania y Narbonensis».

Pero no desistieron los visigodos en su empeño de crear conciencia de una única monarquía cristiana, como bien recogen las obras históricas del arzobispo San Isidoro de Sevilla. Este clérigo hijo de padre hispanorromano y de madre goda eleva a España a la categoría de Primera Nación de Occidente en su libro «Historia Gothorum»: «De cuantas tierras se extienden desde el Occidente hasta la India, tú eres la más hermosa, oh sagrada y feliz España, madre de príncipes y de pueblos».

El texto de San Isidoro de Sevilla se convirtió en lectura obligatoria para todos los príncipes cristianos que habitaron la península durante la Edad Media. Era el viejo sueño aparcado.

Esa idea de una única entidad «hispana» pervivió en la mitología e imaginario de los escasos núcleos donde la invasión árabe no consiguió penetrar. Pocos años después de la batalla de Guadalete, en el 711, nada quedaba del Reino Visigodo, salvo pequeños reductos liderados por nobles norteños. A partir de este punto, la denominación de España se entendía, según el bando, como los reinos cristianos o como la zona musulmana. Por ejemplo, en tiempos del rey Mauregato de Asturias fue compuesto el himno «O Dei Verbum» en el que se califica al apóstol Santiago, patrón de la España cristiana, como «dorada cabeza refulgente de “Ispaniae”».

Unión de reinos con los Reyes Católicos. Los reinos medievales eran estructuras débiles y poco unificadas. No fue hasta el comienzo de la Edad Moderna, con la reducción del poder de la nobleza y el clero, cuando surgieron los embriones de los estados modernos por toda Europa. El intento español corrió a cargo de los Reyes Católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, que unificaron las dos coronas más poderosas de la península en 1469 y cuyos descendientes heredaron una algarabía de reinos ibéricos, también Navarra y Granada, que se conocían, entre otras denominaciones, como «las Españas». El Descubrimiento de América y la Conquista de Granada, ambos hechos acontecidos en 1492, están considerados simbólicamente como el origen de la España moderna.

Sin embargo, en opinión de muchos historiadores la unión dinástica no es un hecho suficiente para hablar de una única entidad política porque ni siquiera existía una integración jurídica. Los Reyes Católicos unificaron la política exterior, la hacienda real y el ejército, pero lo hicieron respetando los fueros y privilegios de cada uno de sus reinos.

«A mediados del siglo XV, en la Península Ibérica no quedaban más que cuatro reinos cristianos: Portugal, Castilla, Aragón y Navarra. Los cuatro se consideraban originales, distintos, pero hermanos: todos eran españoles. A pesar de las diferencias políticas, existía una solidaridad indudable, compartían la idea de reconstituir la unidad política perdida. Los enlaces matrimoniales estaban destinados a recuperar la unidad peninsular y la boda de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, en 1469, puso los cimientos de ese proceso», argumenta en sus estudios el hispanista Joseph Pérez, quien no duda, sin embargo, en otorgar una configuración, identidad y conciencia de España a partir de la unión dinástica.

De una forma u otra, la palabra España perdió su significado meramente geográfico con la unión dinástica. Aunque todavía no se puede hablar de solo un reino, la dinastía de los Habsburgo utilizó entonces la designación de Rey de España para hacer referencia a sus posesiones en la Península Ibérica. Así, Felipe II es denominado desde su nacimiento Príncipe de España.

A raíz de esta unión dinástica y de estas nuevas titulaciones comenzaron a surgir voces críticas contra la preeminencia de Castilla sobre el resto de reinos que formaban España. Los historiadores catalanes han acusado tradicionalmente a Castilla de apropiarse de la identidad española. Las razones son evidentes. Los castellanos suponían el 80% de la población y ocupaba tres cuartas partes del territorio peninsular en el momento de la unión dinástica. No es de extrañar, por tanto, que el timón de esta nueva entidad tuviera protagonismo castellano, así como que los escritores castellanos de la época no hicieran distinción entre castellanos y españoles.

El historiador Henry Kamen, en su libro «España y Cataluña: Historia de una pasión», recuerda que no se trata de un fenómeno aislado puesto que «en otros países de Europa los regentes políticos del centro territorial, económico o político han tendido siempre a identificarse como el verdadero estado y despreciar a las zonas periféricas».

De monarquías Estado a Estado nación. Con la llegada de la dinastía de los Borbones, Felipe V se puso al frente por primera vez del «Reino de España». Hasta entonces no había existido ese término. Pero una cosa es la fundación del reino, y otra la de un estado-nación español tal y como lo entendemos hoy en día. Aquel fue un proceso mucho más lento, que exigió dos siglos de un intenso intercambio cultural y comercial entre las regiones españolas.

La mayoría de historiadores apuntan a la Guerra de Independencia, en concreto a la Constitución de Cádiz de 1812, como el nacimiento de la idea de España como nación. En plena invasión napoleónica, la promulgación de una constitución de corte liberal dejó recogido en su artículo 1 a la «Nación española» como «la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios». El resto del convulso siglo XIX dio forma con la pérdida de las colonias, las Guerras Carlistas y las sucesivas crisis políticas al concepto de nación española que tenemos en la actualidad.

De aquella España oprimida por el yugo napoleónico ya solo nos queda y en forma reminiscente el aborrecimiento hacia lo francés. Sin embargo, fue durante ése periodo cuando el arraigo y las raíces comunes de todos los españoles se unieron en lo que se conoce como la Guerra de la Independencia. Una guerra que se puede resumir en la respuesta bélica de una nación unida por sus tradiciones y su cultura, es decir, España. Contra una nación opresora y expansionista que ni con el panfletismo revolucionario consiguió convencer a los castizos españoles de cuáles eran sus raíces y sus orígenes.

En aquella Constitución liberal es donde por primera vez en su artículo 1 se recoge una definición de la “Nación española” como “la reunión de todos los españoles de todos los hemisferios”. Simple pero certero. Más tarde encontraremos más textos donde el término vendrá descrito en semejantes términos. Así, por ejemplo, lo encontramos descrito en todas las Constituciones que hemos tenido hasta nuestros días (1837,1845, 1869, 1876, 1931, 1978).

Este proceso fue similar en el resto de Europa, donde la caída del Antiguo Régimen sustituyó a los Estado-imperio, ciudades-Estado y monarquías-Estado por los Estado-nación. El cambio de paradigma queda retratado en cómo las sucesivas ediciones del Diccionario de la lengua española modifican radicalmente el concepto de «nación». En 1780, era «la colección de habitantes de alguna provincia, país o reino»; mientras que un siglo después, en 1881, era «el estado o cuerpo político que reconoce a un centro común supremo de gobierno».

Este proceso de crear una identidad nacional tuvo un enorme éxito en sus orígenes en la mayoría de territorios españoles, sobre todo en los más industrializados, véase Cataluña y el País Vasco, pero sufrió varias anomalías en su fase intermedia. El enclenque desarrollo de la red ferroviaria, de la escuela (un gran factor de cohesión) y la mala salud del ejército a finales del siglo XIX terminaron manifestando el descontento de algunos sectores dirigentes frente a ese estado nación español. En Cataluña, los industriales textiles perdieron mucho volumen de negocio con la caída de las últimas colonias y decidieron hacer una apuesta hacia otros proyectos de nación. Ese es el origen delos nacionalismos excluyentes periféricos, que no del independentismo, siempre marginal acaso hasta fechas recientes.

Para entender lo que ha pasado y esta pasando en la actualidad, hay que tener muy claro que los traidores y quien mas odian a España, son los mismos que han nacido en esta gran Nación, que ha traído muchas cosas buenas a la humanidad, por mucho que se empeñen algunos descerebrados sin memoria histórica, que se dejan llevar por extremismos, el actual Gobierno Español es sin duda alguna el peor enemigo que un día si otro también quiere hundir nuestro valores, encabezados por un Presidente que solo desea estar en el poder sea como sea, y si es necesario pactar con el diablo, que como ha quedado demostrado así ha sido.

El presidente actual del Gobierno Pedro Sánchez recurrió a la “leyenda negra” para señalar la falta de autoestima nacional de los españoles en plena pandemia, adaptando la polémica abierta entre los historiadores sobre el Imperio español y la crisis de la covid-19. Con unas palabras que no dejaron indiferentes. “La leyenda negra que puede resultar más dañina es la que nace dentro de nuestro país. El peor mal de España ha sido siempre no creer en sí misma”

“Este es un país en el que no hay ninguna justificación para no apreciar lo que hemos logrado durante estos más de 40 años de democracia”, apunta sobre el avance que supuso la Transición y el posterior periodo democrático que abrió. “Es un mal uso de una expresión que tiene un significado concreto. Él le da la vuelta. La verdadera leyenda negra tiene como origen las hostilidades extranjeras.

En una pandemia mundial, las comparaciones entre las gestiones que han hecho de ella el resto de países es recurrente en los medios de comunicación. “En muchas ocasiones se habla mejor de España fuera de España que dentro de España”.

“Es coherente con el discurso que ha llevado desde el principio de la pandemia. Relacionado con el orgullo nacional, la solidaridad y otros elementos emocionales que nos unen y que hacen referencia a un pasado más o menos reciente de España”.

Durante el confinamiento de marzo y abril, y con las cifras de fallecidos creciendo, Sánchez comparecía periódicamente para insuflar ánimo a unos compatriotas que permanecían en sus casas asustados. Como portavoces, eligió en las ruedas de prensa a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado e hizo uso de expresiones castrenses, donde apelaba a un enemigo al que “vencer” y a la “moral de victoria”.

Un Vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias que ni se inmuta cuando intenta desprestigiar las instituciones de las que representa, recordando una imagen y unas palabras que quedaran para la historia, cuando juraba delante del Jefe del estado Don Felipe VI, y luego decidía que quería y siempre ha deseado una República en España.

Ataques a la Monarquia y las instutuciones via Twit y en las ocasiones que puede, para despritigiar.

Si el CIS pregunta por la monarquía es probable que se demuestre que no tiene futuro y que crece una mayoría social republicana en España.

Respeto institucional significa neutralidad política de la jefatura del Estado, renovación de los órganos judiciales en tiempo y forma, actuaciones de la fuerza pública proporcionales. Art.1.2CE: La soberanía reside en el pueblo español del que emanan todos los poderes del Estado.

Ataques al unísono desde todas las vertientes de Unidas Podemos: Podemos, IU, los comunes, Galicia en común. El más duro y grave, el de Garzón. El ministro de Consumo considera que la Monarquía está “incumpliendo la Constitución que impone su neutralidad”. Garzón, que ya hace una semana, en la Asamblea Político y Social de IU, extendió la acusación de corrupción al hilo del escándalo por los negocios opacos de Don Juan Carlos -“La corrupción dentro de la Casa Real no es obra de una sola persona, sino que precisa de la ayuda de otras de alta cualificación”-, considera que la situación de la Corona “es sencillamente insostenible” y sólo es “aplaudida por la extrema derecha”.

Una falta de neutralidad que también ha vertido como crítica Pablo Iglesias. El vicepresidente segundo del Gobierno, de manera sibilina, ha querido acusar también al Jefe del Estado de no cumplir con este precepto. “Respeto institucional significa neutralidad política de la jefatura del Estado en alusión a la llamada del Rey a Lesmes, renovación de los órganos judiciales en tiempo y forma en alusión a la posición de PP de no negociar-, actuaciones de la fuerza pública proporcionales en alusión a las cargas policiales en Vallecas.”

La grave acusación de Garzón y la de Iglesias entran en contradicción con lo expuesto sólo unas horas antes por la vicepresidenta Carmen Calvo, que ha agradecido “la neutralidad política” del Rey. “Le agradecemos mucho a Felipe VI que sepa estar siempre en su sitio, que es el de la neutralidad política. Y son razones que ocupan al día a día, y que en este caso se han convertido en novedad política por una razón desde luego ajena al Rey y al Gobierno de España”, ha asegurado en un desayuno informativo en Andalucía.

La acusación vertida por los miembros de Podemos del Gobierno tiene lugar cuando Unidas Podemos ha elevado los grados de su campaña contra la Monarquía. Pablo Iglesias ya fijó como “tarea fundamental” de Podemos acabar con la Monarquía en España.

El toque de corneta en Unidas Podemos para atacar, una vez más, al Rey ha llevado también a cargos de esta formación a poner en duda la legimitidad de la institución, uno de los argumentos que siempre esgrimen, aludiendo al signo hereditario de la condición de Rey o Reina y no al de ser elegidos por los ciudadanos. “Añadamos la legitimidad democrática de cada uno. El Rey (no le ha votado nadie) llama a Lesmes (mandato caducado hace dos años) para quejarse juntos del gobierno de coalición (fruto de la mayoría parlamentaria tras elecciones generales)”, ha expuesto Pablo Echenique, portavoz parlamentario de Unidas Podemos.

España siempre ha sumado a las peores circunstancias externas un virus interior terriblemente corrosivo. Es como si en los malos tiempos viviese una doble crisis. La parte orgánica de esa crisis dual suele ser consecuencia de la naturaleza de nuestro espíritu nacional, individualista y bandolero incluso en casos gremiales como el de Cataluña, constituida según la estética independentista en un todo unificado frente al enemigo secular. Del bandolerismo como pieza clave de la idiosincrasia hispana habla Raymond Carr en su mastodóntico España 1808-1939.

Cada periodo de inestabilidad representa a la vez la oportunidad de una catarsis. Es lo que han comprendido PP y PSOE con el concurso más o menos saboteado de Ciudadanos: la Constitución de 1978 es reformable. Pero el diagnóstico nada tiene que ver con la incertidumbre de las soluciones adoptadas. España es un país desigual: dos comunidades disponen de Hacienda propia y presentan superávit con el Estado pese a ser ricas; en seis regiones (incluidas las dos anteriores) el idioma del lugar (euskera, gallego y catalán en sus tres variantes) supone para los demás españoles una barrera de acceso a según qué nichos del mercado laboral (circunstancia que al revés obviamente no existe); cada libro de texto enseña en cada escuela una Historia diferente; el sistema de financiación no es equitativo en la medida en que algunas comunidades pudientes (Cataluña) a veces han llegado a percibir del Estado más recursos que otras más pobres (Andalucía).

La inclinación de populares y socialistas bien podría consistir en reforzar el autogobierno de las entidades mal llamadas históricas (histórico es potencialmente todo en la medida en que se desplaza en el tiempo) y en revisar los mecanismos inversionistas y financieros. Pero si fuera así, el melón constitucional se abriría para empeorar las cosas y que los atrasados asintieran.

En la superficie flota la primera capa del problema, que es la cobardía. Entre la prórroga del chantaje y su extirpación se libra un pulso desigual. Pero hay un problema mayor: la mediocridad. Aquí van dos muestras. Desde el PP: llama la atención que en una situación tan enrevesada, el timón del Ministerio de Interior lo maneje Juan Ignacio Zoido, juez de profesión y político de vocación municipalista y más concretamente sevillana. Zoido no es ni jamás pretenderá ser un estadista, y eso se nota y perjudica al Gobierno y al interés general. Desde el PSOE: Carmen Calvo, profesora titular de Derecho Constitucional que firma como catedrática sin que nadie la corrija, una figura amortizadísima, es la voz del socialismo en esta incipiente y delicada etapa reformista. Ambos ejemplos confirman la excelente salud del viejo vicio del nepotismo.

Los partidos clásicos, en la misma medida que los de nuevo cuño, se entregan a un funcionamiento jerárquico donde la sumisión promociona más que las ideas. Sin una estructura diferente, sin una remodelación de la función política, es imposible pensar en una solución duradera. La Constitución del próximo amanecer no será más que una continuación de la pesadilla kafkiana. Como de costumbre, el país será rehén de sus propios demonios.

Partidos independentistas de Cataluña, Euskadi, Baleares y Galicia firman una declaración por la autodeterminación. En la que han llamado ‘Declaración de la Llotja de Mar’, estas formaciones se comprometen a buscar “soluciones democráticas y estables al conflicto político” que consideran que estos territorios mantienen con el resto del Estado.

Los partidos firmantes son ERC, JxCat, PDeCAT, CUP, Demcrates, la Crida Nacional per la República, EH Bildu, BNG, Esquerra Valenciana, República Valenciana, Més per Mallorca y Més per Menorca.

En ese acto asistieron diputados y dirigentes de las formaciones firmantes, entre los que destacan el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragons, en representación de ERC; el conseller Jordi Puigneró representando a JxCat, junto a su portavoz en el Congreso, Laura Borrs; el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi; los diputados en el Parlament Natlia Sánchez (CUP), Antoni Castell (Demcrates) y Toni Morral (Crida), y el líder del PDeCAT, David Bonvehí.

También estaban presentes el diputado gallego Bieito Lobeira (BNG), Jaume Ferr (Esquerra Valenciana), Guillem Balboa (Més Mallorca) y Dami Moll (Més Menorca)

La declaración, quiso dirigir a la opinión pública del resto del Estado, a la UE y a todo el mundo. Alertando de que, más de 40 años después de la aprobación de la Constitución de 1978, se ha constatado “la imposibilidad de una plena democratización del Estado por la resistencia de las viejas estructuras del régimen anterior y por la falta de voluntad política de los grandes partidos españoles”.

Estos partidos expresan su preocupación por los efectos que tendrá la sentencia del Supremo para el ejercicio de los derechos fundamentales de la ciudadanía y constatan “la necesidad de llegar a un acuerdo político”

“El derecho a la autodeterminación de nuestros pueblos; el carácter democrático y pacífico de toda nuestra acción política; la libertad de los presos políticos y el retorno de los exiliados; las libertades civiles y políticas, y las políticas sociales y económicas que permitan el progreso de nuestros pueblos”

Señalan la aparición de movimientos políticos que han cuestionado la Transición, “el Estado ha entrado en una etapa de regresión hacia una política de carácter cada vez más autoritario, menos democrático y más represivo”.

“La restricción de derechos y libertades es, hoy, evidente a los ojos de toda la ciudadanía”, y consideran que el rechazo al derecho a la autodeterminación es la culminación de una serie de retrocesos democráticos en el Estado, entre los que agregan la falta de reconocimiento de la pluralidad, la falta de separación de poderes, amenazas a la suspensión de la autonomía, recortes del autogobierno y persecución policial, entre otros.

La ubicación del acto la Llotja de Mar de Barcelona lo realizaron como un símbolo histórico para toda la ciudad y el Mediterráneo, ya que fue la sede de los consulados del mar durante la época medieval, fue un foco de resistencia durante el asedio borbónico de 1714.

Siguiendo y continuando en la linea de estos partidos rechazan la “legitimidad” de Felipe VI, ERC, JxCat, Bildu, CUP y BNG firman un manifiesto contra la Monarquía española. “El Rey no es un interlocutor válido para nosotros. Ni tiene la legitimidad de nuestros pueblos”.

“No tenemos Rey. Democracia, libertad y república”. El manifiesto que han suscrito y leído en castellano, catalán, gallego y euskera los portavoces de ERC, JxCat, EH Bildu, CUP y BNG en el Congreso de los Diputados coincidiendo con la asistencia de Felipe VI a la Cámara baja para la apertura solemne de las Cortes. Un acto al que no asistirán.

“La Monarquía española y su máximo exponente, el rey de España, no nos representa”, ha iniciado el portavoz republicano, Gabriel Rufián, antes de subrayar que “la sociedad catalana, vasca y gallega rechazan mayoritariamente la figura de una institución anacrónica heredera del franquismo que se sustenta en el objetivo de mantener e imponer la unidad de España y sus leyes, negando así los derechos civiles, políticos y nacionales que asisten a nuestras ciudadanías”.

La portavoz de JxCat, Laura Borràs, ha continuado leyendo el manifiesto: “El Rey no es un interlocutor válido para nosotros. Ni tiene la legitimidad de nuestros pueblos, ni le reconocemos ninguna función política”. En este sentido, ha afeado que Felipe VI haya tratado de “imponer proyectos y valores antidemocráticos, como quedó demostrado en el discurso autoritario pronunciado el 3 de octubre”.

“La Monarquía española no responde a los valores republicanos de libertad, igualdad y democracia”, continúa el texto antes de resaltar que “una democracia real solo será posible desde la ruptura con la herencia, las bases y valores que representan el Rey y su figura”. Así, concluyen que Felipe VI debería “dejar de ejercer su tutela sobre la ciudadanía y sobre los gobiernos y parlamentos que de la voluntad popular emanan”. Una condición indispensable, a su entender, para “dar cauce a soluciones basadas en el respeto a la voluntad popular, la libertad y la democracia”.

Se ponen el traje de Demócratas, siendo estos personajes y partidos los primeros en querer la destrucción de España, algunos están machados de sangre por asesinatos como EH Bildu,

Cataluña para explicar a los niños una historia tergiversada al gusto del nacionalismo. En sus páginas se manipula la historia con el objetivo de justificar el presente.

En el inicio de lo que hoy vemos como un movimiento con muchos elementos dictatoriales en el proyecto del nacionalismo catalán en el que hemos llegado a las falsedades del “seremos libres” o del “España nos roba” estuvo la reinvención de la historia que se produce durante el siglo XIX. Fue un movimiento propio del romanticismo que desde los movimientos antiliberales de derecha asumía el nacionalismo como doctrina, anteriormente solamente asumido por los liberalismos.

En el principio del siglo XX se fue consolidando ese relato y ya hubo en los años 30 dos intentos de independencia disimulada, promovidos por Maciá y Companys. Desde 1980 a 2017 esa historia falseada se ha exacerbado de modo dictatorial en Cataluña ante los ojos estáticos y la inacción de los gobiernos de España, que como herederos de la antigua unidad política histórica de la Monarquía Hispánica sigue careciendo de proyecto de comunicación coherente sobre sus hechos históricos, mientras es atacada internamente.

Ese movimiento iniciado con los románticos “juegos florales” en Cataluña en el siglo XIX glosaba la supuesta “gloria” catalana del medievo antes de que Castilla y Aragón se unieran, y las “libertades” que mantuvo hasta 1714. Sin embargo esa supuesta gloria catalana no se reflejaba en el edificio de la Catedral. La foto de 1880 mostraba la verdad en el siglo XIX: esa Barcelona gloriosa perdida era un invento.

Hubo que reformar la catedral de modo “fraudulento” para que el “cuento” histórico que se empezaban a inventarse esos nacionalistas fuera creíble. El objetivo es que esa catedral se pareciera a las de Oviedo, a la de León, a la de Burgos, o a la de Palma, que si habían sido verdaderas referencias del arte gótico en el medievo español.

La catedral de Sevilla, es infinitamente más majestuosa puesto que es la tercera iglesia del mundo muy cerca del tamaño de San Pedro de Roma. A ella nunca podría parecerse, pues la de Barcelona no dejaba de ser una Catedral de tamaño pequeño con una pobrísima fachada tal y como se ve en la imagen de 1880, que refleja la mediana importancia de la población de Barcelona en la época gótica.

Esas catedrales castellanas de Oviedo, de León, de Burgos, de Sevilla y la mallorquina eran verdaderamente góticas y magníficas desde el medievo. La Exposición Universal de 1888 organizada en Barcelona que había sucedido a Sevilla como capital económica de España durante el siglo XVIII desde la llegada de los Borbones a la monarquía española. A los organizadores de 1888 les parecía poco digna esa Catedral, y debía ser reformada para mostrar una estética digna durante la Expo.

Fue gracias al falsamente denostado Felipe V, a Fernando VI y a Carlos III que Barcelona salió del atraso en los siglos XVIII y XIX. Un Capitán General de Cataluña consideraba a Cataluña en el siglo XVII en pleno época de los reyes Habsburgo “la tierra más desdichada del mundo”, llena de bandoleros y atraso. A partir del gobierno centralizado borbónico, Cataluña despegaría enganchándose a la Revolución Industrial en mayor medida que otras regiones españolas.

Hoy, en pleno siglo XXI, se lee en las guías turísticas hablan de la Catedral “gótica” de Barcelona sin explicar la reforma neogótica una invención decimonónica que le dio su aspecto actual hace apenas un siglo. Todo ello en alegoría de lo que aprenden los alumnos en las escuelas catalanas hoy en día, y lo que algunos políticos del resto de España se creen del invento catalanista actual.

La realidad es que Barcelona fue la gran beneficiada de los siglos XVIII y XIX de España. Pasó a ser su ciudad capital económica en sustitución de Sevilla. Los gobernantes de Madrid, que siempre fue la capital política, hicieron lo posible para proteger la industria catalana a lo largo de los diferentes gobiernos en esos siglos, aumentando aranceles a los productos foráneos. España siempre estuvo orgullosa de la mentalidad emprendedora catalana desde el siglo XVIII.

Quienes repiten lo contrario; los agravios, lo perjudicial de haber perdido los fueros se centran únicamente en elementos negativos…. Todo una reinvención, “deshonesta” para tergiversar el conjunto de los hechos de la historia.

La dictadura nacionalista en Cataluña tolerada por la democracia española desde la Transición.

Los catalanes no han podido vivir la libertad que la democracia española supuso a nivel de la mayoría de regiones españolas, pero no porque España no sea una democracia occidental desde 1978 al contrario. España se descentralizó y recuperó en la Transición la forma de “estado compuesto” anterior a la llegada de los borbones para satisfacer las demandas de Autonomía expresadas por la mayoría de parlamentarios catalanes. Así la antigua Diputación de la época de los Habsburgo gestionaría desde 1980 gran parte de las competencias del Estado, renombrada como Generalitat.

En 1978 España también adoptó el sistema de democracia representativa que ya había experimentado durante la Restauración a principios del siglo XX. Esa falsedad de que hubo continuidad en el sistema con la estructura del Estado anterior a la Constitución de 1978 no se sostiene en personas que hayan leído un poco y tengan capacidad de entender los hechos de la historia.

Sin embargo el terrorismo de ETA durante la Transición supuso que Adolfo Suárez y el resto de fuerzas políticas, incluido el PSOE de Felipe González dejaran en manos de Jordi Pujol el gobierno de Cataluña, permitiéndole esa dictadura silenciosa pero violenta que Josep Tarradellas denominó “dictadura Blanca”. Es repetitivo en estos últimos años, y mucho más en estas semanas, el tema del adoctrinamiento que han sufrido los niños catalanes en estos últimos 40 años en las escuelas, universidades, asociaciones vecinales, ayuntamientos, coordinados bajo un halo silencioso de violencia de “baja intensidad” pero permanente desde 1977.

Las denuncias de los profesores que recibían mientras gobernaba Jordi Pujol paquetes con mensajes amenazantes, pinchazos de ruedas, o escraches fueron silenciados por los medios de ámbitos regionales y local en aras del eufemismo de “preservar la convivencia”. Eso no significaba otra cosa que claudicar ante las amenazas de grupos organizados por las organizaciones pseudo mafiosas llamadas Omnium Cultural y Asamblea Nacional Catalana, con el apoyo de los grupos de inspiración anarquista y marxista en Cataluña, entre los que se incluyen los restos de organizaciones terroristas como Exercit Popular Catalá (EPOCA) que asesinó a anteriores alcaldes de Barcelona en 1977 A José María Bultó, y en 1978 a Joaquín Viola o los atentados de Terra Lliure. Muchos de los retales ideológicos retrógrados y criminales de estas organizaciones se encuentran hoy asimilados entre la CUP, Arrán y ERC.

El gobierno ejercido por la Administración autonómica de la Generalitat, lejos de limitarse a recuperar la autonomía de que disponía en el siglo XVIII, buscó generar desapego y odio hacia la idea de España. Fue una siembra permanente de un “hecho diferencial” basado en una “invención de la tradición”, que deformaba la historia idealizando una Cataluña supuestamente independiente que nunca existió, para difundir “agravios históricos” forjados en el romanticismo que solo podían ser reparados por la separación. Sería esa Autonomía de 1978 solo un interrogante en su proyecto antes de la llegada al “paraíso” ficticio de la independencia cuando lo consideraran oportuno. La crisis económica mundial de 2007, unida a los procesamientos por corrupción de los líderes de CiU fueron la tormenta perfecta que esperaban.

La alianza táctica entre nacionalismo totalitario catalán que busca destruir España y el anarquismo que busca destruir el sistema simplemente para instituir otra dictadura distinta de la nacionalista está más vigente que nunca en 2017. Las nuevas generaciones de universitarios catalanes adoctrinadas en un incultura fanática “abrazan” los anarquismos y comunismos de la CUP, de ERC y de Podemos. Ese “seremos libres” hablan de “libertad” muestra claramente que no han vivido las experiencias que la réplica del régimen de la Unión Soviética supuso entre las poblaciones de todos el mundo supusieron desde 1917. O están cegados por el fanatismo o quieren ser quienes gestionen esa gran cárcel, o quizás las dos cosas.

El significado de la palabra “democracia” según los amantes de las dictaduras.

Los países satélites de la URSS se transformaron durante el siglo XX en inmensas cárceles dónde los obreros vivieron en condiciones económicas infra humanas y también en condiciones de inexistencia de derechos políticos. Eran famosas las votaciones “a la búlgara” dónde el 99,9 % de los delegados votaban las propuestas.

La denominada RDA República “Democrática” Alemana era la parte gobernada por la URSS desde 1945 hasta 1989 tras la partición de la Alemania hitleriana derrotada. A pesar de reivindicar ser “Democrática”, fue un enorme presidio, en el cual te intentaban asesinar los militares que vigilaban la frontera si intentabas pasar desde el Berlín ruso al Berlín Occidental.

Hoy todos los alemanes que vivieron en la RDA saben quiénes eran los “demócratas”. El gobierno alemán sigue contando en los libros de texto de forma honesta lo que pasó, y quien disparaba a quién los “demócratas” de Alemania Oriental a sus ciudadanos que intentaban pasar al Oeste libre. También saben los alemanes en su abrumadora mayoría quien podía elegir a sus gobernantes democráticamente –los alemanes de la República Federal Alemana que podían decidir quién querían que los gobernaran- frente a la imposición de la RDA.

Sorprende –por no decir otra cosa- ver que los repiten en sus conceptos de comunicación los independentistas de corte totalitario de Cataluña que “votar es democracia” . Son los herederos de los totalitarismos de inspiración anarquista y marxista, a los que se unen los totalitarios del nacionalismos catalán, que desde Valentí Almirall los historiadores a sueldo del nacionalismo han querido disfrazar de “nacionalismo liberal”. No lo fue, se ve hoy en día que no era más que un nacionalismo antiliberal con muchos puntos de conexión con el pensamiento excluyente de Sabino Arana, totalitario en su más pura esencia antidemocrática en lo político, aunque en lo económico si haya una facción liberal dentro de ese nacionalismo.

La verdad es que los ambiguos textos de Rousseau igual fueron utilizados por todos los movimientos políticos para justificar el sentido de la palabra “democracia” según les conviniera. En cualquier caso el sentido marxista del término demostró en el siglo XX que era una prisión en la que también finalmente cupieron los anarquistas como Kropotkin –líder anarquista- , que fue postergado inmediatamente en la Rusia “revolucionaria” de Lenin. No hubo “libertad alguna”. No fueron “lliures”. Fue un inmenso engaño como el que han conseguido hacer creer a sus files fanatizados los anarco-nacionalistas de CUP, Ciu-PdeCat y ERC.

Pero lo que produce un mayor asombro es ver que no hay respuesta ninguna del gobierno de España. ¿Por qué no utilizase sus inmensas capacidades como Estado para defender la democracia, que en este caso es además la legalidad y la legitimidad?

El caso de la Alemania Federal. La prohibición del referéndum en Baviera en 2017.

El día del registro realizado en Barcelona por la Guardia Civil en la Consejería de Economía del gobierno regional de Cataluña que organizaba el plebiscito ilegal, seguí de modo continuo el canal de la televisión autonómica catalana TV3.

Dentro de los comentaristas nacionalistas y anarquistas a sueldo, fue una sorpresa ver a un comentarista de TV3 honesto en una proporción de 1 contra 5 que intentaba aportar datos de derecho comparado con otras democracias europeas.

El contertulio intentaba explicar cómo en la Alemania unificada actual, heredera de la República Federal Alemana que absorbió la dictatorial RDA, no se ha hecho ningún referéndum de ningún tipo. Ni para aprobar la Constitución, ni para aprobar los estatutos de autonomía de ningún Lander, ni por supuesto de independencia. Era un comentarista solitario contra 5 dogmáticos, pero fue el único honesto, ilustrado, que no vendía quimeras ni engañaba a los televidentes.

Contradiciendo uno de los dogmas del “procès” independentista organizado por publicistas que utilizan mensajes muy cortos como que la “democracia” consiste únicamente en votar, se preguntaba ese comentarista, “¿Significa eso que tiene poca calidad democrática Alemania?”

Enseguida uno de los exaltados comentaristas oficiales de TV3 le comentó , irritado, pretendiendo acallar la única voz discordante que reventaba el engaño que se viene repitiendo en Cataluña sin cesar: “La única solución “democrática” es la de Québec o la de Escocia : un Referéndum.”

Y lo cierto es que ese canal independentista llamado TV3, el canal 3/24, Cataluña Radio, Rac 1… y otros tantos no hacen más que engañar y adoctrinar sin conocer siquiera las leyes de nuestros vecinos. Eso es lo que está sucediendo en los medios de comunicación catalanes oficiales. Se oculta la realidad de lo que ocurre en los países verdaderamente comparables en legislación con España.

“El Tribunal Constitucional alemán ha desestimado el recurso presentado por el pro independentista Partido de Baviera para la celebración de un referendun de independencia en ese estado federado en tanto que “los Länder carecen en la Carta Magna alemana de espacios para procesos secesionistas”.

“En la República Federal de Alemania como Estado nacional la soberanía recae en el pueblo alemán, por lo que estados federados no son los dueños de la Constitución”, recoge la Sala II del TC en un dictamen fechado el 16 de diciembre y dado a conocer ayer.”

Y es que Baviera fue un Reino independiente hasta 1871 en que se incorpora al Imperio Alemán. Su rey Luis II y el castillo real que copió Walt Disney son una referencia internacional. A diferencia de Cataluña que nunca lo fue, Baviera fue plenamente independiente en momentos de su historia.

¿Dónde están los resortes de comunicación del Gobierno Central para combatir esa mentira mediática que están consiguiendo transmitir desde los medios independentistas a muchos niños, jóvenes y adultos en Cataluña de que “España niega derechos democráticos”? ¿Dónde está la respuesta mediática de las instituciones del gobierno central? ¿Existen órganos que protejan a los ciudadanos de la mentira educacional y mediática que se transmite permanentemente en Cataluña y País Vasco?

La urgencia de promover la marca “España” dentro de España

Faltan en España políticos que tengan visión más allá de una simple reelección y un pactismo de corto plazo. Falta la voluntad de transmitir orgullo por el pasado, y la comunicación de un ilusionante proyecto en común. Con la Unidad política llamada España no se debería transigir ni ceder más de lo que se ha cedido, por mucha modas malintencionadas, por mucho que el nacionalismo catalán tenga 100 años de historia. Ya se ha cambiado la estructura del Estado para dejar un hilo mínimo de unión.

¿Dónde está ese organismo de orden central y nacional que hay que crear o utilizar para transmitir mensajes positivos sobre España dentro de la propia España de forma permanente y continua, independientemente de que haya desafíos como el de la Generalitat catalana?

En unos textos que escribí para la facultad hace algo más dos años, y que fueron muy bien acogidos, reivindiqué lo que consideraba una falta de lógica y de criterio del gobierno de España: el tema sobre el que versaban esas líneas era “la Imagen de España en el exterior” desde un punto de vista histórico. Este es un extracto:

” La creación de las instituciones como la gestión institucional de la Marca España es algo positivo por la comprensión de la importancia de tratar a nivel institucional la promoción de la imagen exterior de España.

En cualquier caso la mejora de la imagen exterior de España no pasa únicamente por la vigilancia y acción de las instituciones de comunicación para combatir artículos de prensa y visiones estereotipadas, pasa también por que los propios españoles pongamos los medios para transmitir una imagen más positiva de nuestro propio país para lo que hay que haber sido educado fuera de un patrón de odio nacionalista periférico- , valorando más nuestra historia, deshaciéndonos de mitos, fatalismos, esencialismos, determinismos que nos permitan transmitir una imagen moderna y de futuro.”

“Sin defensa de un concepto, de una historia de una unidad política llamada Reino de España que tiene un pasado común en hechos demostrables, y sin que se enseñe a la población de todas los territorios de España que están ejerciendo en las Comunidades Autónomas, la idea de España como unidad heredera de la Monarquía Hispánica, unidad política preponderante en el mundo Occidental durante el periodo más largo de la época moderna, no podrá mantenerse en el interior de la unidad, con las repercusiones que para la imagen exterior tendrá, además del riesgo de un 98 psicológico. Una nueva pérdida de “Cuba”. Una disgregación por indolencia e inacción.

Es tarde para muchas cosas, pero puede que todavía no se haya alcanzado el punto de no-retorno.

Sin embargo, haciendo una analogía entre la “venta” de la historia a los ciudadanos con el mundo de la empresa, es imposible mantener el liderazgo y el conocimiento de marca entre el grupo de consumidores si se cede el 100% del espacio a una marca de la competencia que quiere ocupar el espacio antes ocupado por tu producto. Y España es una marca tal y como se denomina últimamente, y así debe ser tratada: en el exterior, y en el interior

Parece que los gobernantes españoles desde 1978 han confiado de modo idealista cuando menos irresponsable en mi opinión tras la observación de la aplicación realizada en que las regiones que ejercen las competencias de educación iban a mantener la lealtad al ordenamiento jurídico a pesar de estar adoctrinando desde hace más de 30 años a sus administrados, casi el mismo tiempo que duró la dictadura de Franco.

La gran preocupación por mejorar la Imagen Exterior de España, con la creación del alto comisionado para la marca España, no ha sido seguida sin embargo por una preocupación ni acciones concretas para asegurar el mantenimiento del aprecio de ciertas regiones Cataluña ya abiertamente en rebeldía y mejorar la imagen interior de España, en el propio interior de la nación.

La frase “Si habla mal de Francia es inglés, si habla mal de Inglaterra es francés, y si habla mal de España es español” es más cierta que nunca con la absurda situación de denigración de la imagen de España y de su historia que se lleva produciendo en ciertas zonas de España con la anuencia o pasividad de los partidos nacionales mayoritarios.

¿Sería mucho pedir que algún gobernante bien instruido le respondiera con mesura y firmeza a la vez?: ¿Cree usted que la historia de España, uno de los pocos países que ha sido primera potencia mundial, que ha descubierto ensanchado el planeta es mediocre? ¿Cree usted que el idioma mayoritario de los catalanes el español a pesar de toda la inmersión es mediocre a pesar de ser la segunda lengua internacional más hablada del mundo? ¿Cree usted que la literatura y la pintura españolas, sus pinacotecas, sus museos que son los más valorados del mundo son mediocres? ¿Cree usted que las infraestructuras de España, sus trenes, aeropuertos, carreteras son mediocres? ¿Cree usted que ciudades como Sevilla, Valencia, Santander, la Coruña o Toledo son mediocres? Si no las ha visitado difícilmente podrá valorarlas más allá del mito nacionalista.

España podrá ser cualquier cosa menos “mediocre” en la historia del mundo. Es un país que marcó la política mundial, diverso en su historia, en sus paisajes, el 3º del mundo que más turistas recibe, y con una diversidad cultural y arquitectónica que lo hacen único en el mundo. Sus altibajos en los últimos dos siglos, como los de cualquier otro país o imperio, sin embargo nos han llevado a ser uno de los países que más ha crecido económicamente en los últimos 50 años, al mismo tiempo que se descentralizaba.

Cataluña ha progresado sobre manera en este lapso, tanto en economía como en gestión política autónoma. De hecho Barcelona ha sido siempre referencia de progreso e innovación para los gobiernos de España, hasta el punto de apoyar el gobierno central la candidatura de la ciudad para los Juegos Olímpicos antes que en su capital política o que en su antigua capital económica Sevilla.

El relato de fracaso y de odio que se repite desde los entes financiados por el Gobierno regional, sobre la “postergación” de Cataluña por los gobiernos centrales, en una España “represiva” es una tergiversación de los hechos que no se sostiene, sin embargo ha calado en ámbitos de la población, en parte se debe a la falta de proyecto de comunicación del gobierno de España para los residentes en ese territorio.

El desinterés y desconocimiento de la historia de España de la mayoría de los políticos es grande, pero por lo menos sería indispensable fijar el objetivo de que tengan un argumentario claro redactado por historiadores de prestigio frente a la “invención del pasado” que realizan los nacionalistas y puedan intentar contrarrestar las creencias inculcadas a parte de la población sobre el pasado de España , y los complejos por visiones estereotipadas sobre la España o Monarquía Hispánica que dominó el mundo casi 300 años, están impidiendo que en un entorno muy difícil por la crisis económica desde 2007, y acentuado por los casos de corrupción los propios españoles añadan la confianza a su futuro sin tener complejos sobre su pasado.

La Imagen de España en el exterior puede acabar siendo un elemento secundario sino se vigila la realidad interna de la propia unidad política llamada España que parece cada vez más desafiada.

España ha sido un país que ha escuchado a sus regiones, lideradas en sus demandas por Cataluña, y ha transferido la mayoría de sus competencias. Ha sido un nacionalismo integrador el español en estos 40 años, de buena fé. Es otra invención malintencionada que no haya habido dialogo. Pero no hay una solución milagrosa si un gobierno quiere cambiar por la fuerza las reglas del juego y arrasar con la historia. Un referéndum ilegal, tampoco uno legal, no son ninguna solución.

Independientemente de violar la tradición constitucional española, para Europa sería el regreso a un nacionalismo exacerbado como el catalán propio del primer tercio del Siglo XX, que tendría por consecuencia una división de los Estados europeos, para volver a unos principados medievales, una dispersión que debilitaría aún más a Europa por el efecto dominó que podría causar en otras regiones. Todo ello en un mundo que recorre justamente el camino de la integración tecnológica y digital donde las parcelaciones no harían sino perjudicar a todos.

Es absolutamente necesaria una política de Estado articulada, permanente, que comunique los evidentes beneficios de pertenecer a un país como España, más grande, más fuerte, diverso, y dónde Cataluña ha sido referencia de modernidad en los últimos siglos. Tampoco hay que creer que se podrá eliminar un nacionalismo exacerbado como el catalán del todo no es el objetivo, y menos tras lo acontecido en estos años de mensajes negativos sobre España para legitimar una supuesta Cataluña “feliz” independiente. Debe volver ese nacionalismo a la cordura. No será fácil.

La “conllevara“ entre las identidades española y catalana que Ortega y Gasset consideraba la única vía realista, sigue siendo la única posibilidad de no fragmentar sociedades. Siempre dentro del respeto mutuo, y del respeto a la ley. La ruptura actual de la baraja realizada por el gobierno regional es una prueba para comprobar si su política social de presión ideológica ha conseguido convencer a suficientes residentes en Cataluña para crear una tensión, para dividir. Y en ese desafío la Constitución debe ser aplicada sin titubeo.

Cataluña, un país milenario. A tenor de los títulos consultados, Cataluña existe como país desde prácticamente el siglo IX. De hecho, en un libro infantil titulado La meva história de Catalunya, escrito por el periodista Toni Soler, aparece como un “país pirenaico” en el año 800.

El libro Petita Història de la Nació Catalana escrito por un conjunto de periodistas bajo el seudónimo Martí de Sant Jordi Cataluña es desde los primeros tiempos “una nación tan importante como otras de Europa”. En el propio título ya se da a entender que la conciencia de los catalanes de conformar un país es anterior al siglo XII, lo cual es una aberración histórica.

Es habitual ver en estos textos que se reconoce a Cataluña como una nación milenaria. De hecho, en uno de los títulos se explica que “Catalunya se configuró como nación durante los siglos de la reconquista”. Es decir, que antes del siglo XV ya existía como tal.

La manipulación no solo se da en libros que suelen recomendarse o utilizarse de apoyo en las aulas, sino también en los propios manuales. Un libro de la editorial Teide que actualmente se usa para dar clase a escolares de 13 y 14 años habla de la existencia de Cataluña en la Edad Media.

La figura de Wifredo el Velloso (845 d. C – 897 d. C.), conde de Urgel y Barcelona entre otros títulos, se ha magnificado hasta el punto de convertirlo en prácticamente el primer independentista. De hecho, en el libro escrito por Martí de Sant Jordi se afirma que él fue el “núcleo central y básico del futuro Estado catalán”.

Su muerte en el campo de batalla, una leyenda, se ha convertido en un referente para para el secesionismo. La fábula relata que cuando estaba herido de muerte hizo con su sangre de las heridas de guerra cuatro líneas verticales en su escudo el “origen de las cuatro barras catalanas”.

Aunque los promotores de estos mitos reconocen que la leyenda podría no ser cierta, sí aseguran inmediatamente que “nuestra Senyera es muy, muy antigua”. De este modo convierten las cuatro barras bandera perteneciente al conjunto de la antigua Corona de Aragón en símbolo absolutamente catalán.

Jaime I de Aragón fue uno de los grandes reyes de la Casa de Aragón y se le conoce como el Conquistador ya que bajo su reinado tomó Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera, Valencia y Murcia.

Sin embargo, según los libros nacionalistas que proliferan en Cataluña se habla abiertamente de Jaume I como rey de Cataluña no de Aragón, Valencia y Mallorca y conde Barcelona, como es la realidad, y se explica que él “emprendió la expansión de Catalunya por tierras hispánicas”. Así queda reflejado, por ejemplo, en Petita Història de la Nació Catalana.

Entre otras manipulaciones históricas se afirma que Alfonso II de Aragón es el catalán que proyecta la “creación de un Estado” y, además, se habla una y otra vez de la “confederación catalanoaragonesa”, nunca de la Corona de Aragón. Es llamativo que en los libros analizados prevalezca la idea de que Cataluña fue la que conquistó Aragón y Valencia.

La existencia de los Países Catalanes. Desde hace años el independentismo aboga por crear los Países Catalanes, una entidad falsa que nunca ha existido a lo largo de la historia y que iría desde el sur de Francia, pasando por la Franja aragonesa, hasta Murcia y Baleares. Se trata de un término ambiguo que pretende dar categoría de sujeto político a un extenso territorio basándose para ello en sentimientos indentitarios y similitudes lingüísticas.

En una suerte de justificación histórica de este concepto, en los libros consultados se afirma que “los catalanes ocuparon la mayor parte de estas nuevas tierras, y es por eso que hoy se habla catalán, aunque con acentos muy diferentes”, o también que “los reyes catalanes conquistaron muchas tierras en todo el Mediterráneo”.

Se habla, además, del “sentimiento de solidaridad entre las tierra catalano-occitanas” como ejemplo de las relaciones existentes entre Cataluña y el sur de Francia.

Cataluña, cuna de la democracia. No sólo es un continuo la narración de Cataluña como una nación milenaria, sino también como baluarte de los valores democráticos. De hecho se afirma en estos libros que “en nuestro país Catalunya, el rey no ha hecho nunca las leyes solo. Y él era siempre el primero que las tenía que cumplir”.

Otra fantasía es la de presentar a los campesinos catalanes como “hombres libres” y a los catalanes en conjunto como “una sociedad abierta y compleja”. Eso en plena Edad Media, donde las relaciones se basaban en el vasallaje y las clases sociales eran completamente estamentales, es otro disparate.

Valores políticos forjados en el siglo XII. Según el libro Petita Història de la Nació Catalana el cartulario Liber feudorum maior (siglo XII) es uno de los pilares de la “identidad política de Cataluña”. En realidad, recoge documentos sobre las relaciones feudales de los reyes de Aragón y condes de Barcelona en la Alta Edad Media así como sobre alianzas, esponsalicios, testamentos, encomiendas de castillos, juramentos de homenaje.

Fusilamiento de Companys. En el libro La meva história de Catalunya se explica que en 1931, “después de unas elecciones, Cataluña recuperó su gobierno propio: la Generalitat”. Después se cuenta que en la Guerra Civil los “ganadores eran militares” y fusilaron al presidente Companys por el simple hecho de ser catalán. “Muchos otros catalanes murieron o tuvieron que huir del país”.

El catalán nace en el año 800. El origen del catalán como símbolo sobre el que fundar la nación catalana también ha sido manipulado, de hecho en los títulos consultados se afirma que la lengua nació antes del siglo VII. Sin embargo, no se tiene constancia de ella hasta el siglo XII.

Pero las pretensiones secesionistas van más allá ya que se explica a los niños que en la época de Ramón Llull (mallorquín por más señas, del siglo XIII) el catalán llega a su “mayoría de edad” y ya era el idioma de “un Estado independiente”.

Narrar la independencia a lo niños. En el libro infantil de Toni Soler se explica que la crisis se soluciona trabajando juntos, pero que es fundamental que a la vez “no dejamos de demandar más libertad para Cataluña. Lo hacemos cada 11 de septiembre y cada vez nos hacemos sentir fuertes”. Los niños participan en las ilustraciones en las cadenas humanas y las esteladas aparecen por doquier.

Justificar el ‘procés’. El proceso independentista se ve abiertamente reflejado con simpatía en las páginas. Y se cuestiona la Corona, supeditándola a la voluntad popular catalana: “Para Cataluña, compartir el rey con otras tierras no fue nunca un problema… siempre que el rey jurara respetar las leyes del país. Si no, no se le debía obedecer”. Con este tipo de manipulaciones se pretende dar la idea de que la independencia de Cataluña es una hazaña histórica que se remonta en al albor de los tiempos.

Toda esta misión “colonizadora, civilizadora” contra las razas consideradas inferiores podría pensarse que son la antesala del nazismo, algo que tendría que hacernos pensar en la actitud de los dirigentes y ciudadanos del País Vasco o de Cataluña, amén de algún que otro territorio con ínfulas independentistas pedigüeñas, anómalas e insolidarias.

Hollywood también ha puesto este granito de arena en sus peliculas y series, ridiculizan muchas veces la figura de los españoles en la historia.

Al llegar a lo alto de la colina, Theodore Roosevelt Medalla de Honor del Congreso de Estados Unidos y futuro presidente norteamericano “disparó a los españoles que se retiraban, viendo caer a uno y, aunque no estaba seguro de si lo había matado, se jactó: ‘Yo maté con mi propia mano a un español como a una liebre”. Atrás quedaba el hecho que 700 españoles habían resistido el ataque norteamericano de unos 15.000 hombres en la colina de San Juan (Cuba) durante 11 horas y que carecían de las temibles ametralladoras Maxim. Roosevelt llegó, además, cuando los Buffalo Soldiers militares afroamericanos habían ganado el altozano y no quedaban sino cuerpos ametrallados. Sin embargo, en la miniserie estadounidense Rough Riders (1997) o la producción de Hollywood Noche en el museo (Shawn Levy, 2006), Roosevelt es descrito como un héroe que libera a pueblos oprimidos y que se merece una distinción.

Estas y otras historias sobre la leyenda negra se relatan en La imagen de la presencia de España en América (1492-1898) en el cine británico y estadounidense, obra premiada por el Ministerio de Defensa que dirige Margarita Robles.

El capitán e historiador Esteban Vicente Boisseau relata en su obra cómo la leyenda negra ha sido traspuesta al cine anglosajón y, por motivos geopolíticos, incorpora estereotipos contra España. “Sin duda, la población afroamericana consideraría inadmisible que en los parques Disney hubiese una atracción, ambientada al son de una alegre música, que mostrase africanos capturados por piratas”. “El mensaje transmitido en Piratas del Caribe es que robar, torturar y matar a españoles, vender, comprar y abusar de mujeres hispanas y saquear no solo está justificado, sino que es un acontecimiento alegre, una auténtica diversión”, dice Boisseau.

En la película 1492: la conquista del paraíso (Ridley Scott, 1992) se muestra una Castilla sombría que no cesa de ejecutar herejes. Dado que la Inquisición española mató a unas 3.000 personas en tres siglos, según afirma Boisseau en su obra, sería de esperar que, puesto que Enrique VIII asesinó a más de 50.000 católicos, en las películas sobre su reinado se mostrasen continuas ejecuciones.

Años después, Felipe II decidió invadir Inglaterra por el continuo ataque de los corsarios, la ejecución de María Estuardo y las persecuciones contra los católicos ingleses. Organizó una gran armada que en 1588, tras un encuentro con la flota inglesa, acabó zozobrando por una tormenta. La profesora María José Rodríguez Salgado desveló, además, que “no se perdió ningún barco español como consecuencia del combate”. En la película británica Elizabeth: la Edad de Oro (Shekhar Kapur, 2007), se muestra a Walter Raleigh dirigiendo un barco inglés en llamas contra la flota española, provocando la gigantesca explosión de numerosas naos enemigas, aunque la realidad es que la armada se hundió varios días después por el temporal.

Las películas de Hollywood potencian la imagen de la colonización anglosajona de Norteamérica sin reflejar su pasado español. Se muestra el paso de los españoles como un recuerdo que no dejó huella. En Bailando con lobos (Kevin Costner, 1990), el protagonista, un teniente de la Unión, hace amistad con una tribu de sioux en la que un anciano enseña el casco de un conquistador mientras dice que los que lo trajeron llegaron en la época del abuelo de su abuelo, y que con el tiempo los echaron, dando la impresión de que durante dos siglos no hubo una presencia española continuada en California, Florida, Nuevo México o Texas.

La gesta de Francisco Pizarro, que conquistó con menos de 170 hombres el imperio inca, es desvirtuada destacando que fue un traidor por matar a Atahualpa, como en el filme británico La caza real del sol (Irving Lerner, 1969). Por el contrario, los ingleses y angloamericanos no profundizan sobre cómo traicionaron, entre 1787 y 1871, 389 tratados firmados con los indios, practicando métodos de limpieza étnica.

Los filmes no hacen justicia nunca al papel protector de los gobernantes españoles, que introdujeron mejoras en América y pusieron fin a los sacrificios humanos y al canibalismo. Los monarcas Isabel I, Carlos I y Felipe II desarrollaron una red de hospitales y universidades que beneficiaron a todos, fueran españoles o nativos. El Gobierno de Estados Unidos no reconoció la ciudadanía a todos los indios hasta 1924, cuatro siglos después.

Al poco tiempo de su llegada a Virginia en 1607, los colonos ingleses cometieron crímenes contra los indígenas. Si bien el capitán John Smith destacó por su crueldad, aparece como un personaje amable y bondadoso en Pocahontas (1995). El profesor estadounidense Theodore Jojola, de origen indio, comentó que “el gobernador inglés Ratcliffe es transformado [por Hollywood] en un conquistador español ávido de oro”.

Estas imágenes han sido utilizadas con una “finalidad política” para justificar la lucha contra España por la hegemonía en el continente americano. Una vez que empezaron las hostilidades en Cuba, surgieron películas que justificaban su invasión. El poder de la tergiversación de ficciones como Rough Riders ha tenido el peso suficiente para que, más de un siglo después de esa guerra, “le fuese concedida al torpe coronel de voluntarios y luego presidente de Estados Unidos Theodore Roosevelt una Medalla de Honor del Congreso que los propios mandos militares estadounidenses de la época consideraron que no se merecía”, explica Boisseau. Mató por la espalda a un soldado que huía y cuyo destacamento tenía 20 veces menos hombres que el atacante.

La primera película bélica de la historia fue antiespañola. Dos amigos, los estadounidenses J. Stuart Blackton y Albert E. Smith, rodaron la que está considerada la primera película bélica de la historia en 1897. Se llamaba Tearing Down the Spanish Flag (Desgarrando la bandera española) y mostraba el arriado de la insignia nacional mientras se izaba la de EE UU sobre el castillo del Morro del puerto de La Habana.

Obtuvo un gran éxito, así como su secuela de 1899, Raising Old Glory Over Morro Castle (Elevando la vieja gloria sobre el castillo del Morro). La revista The Phonoscope hizo la crítica: “La bandera española baja, y hacia arriba flota la de barras y las estrellas. Se derrumba el símbolo de la tiranía y la opresión que ha gobernado en el Nuevo Mundo durante cuatrocientos años, y se alza la bandera de la libertad. En la distancia están las torres y almenas del Morro, la última fortaleza de España en América”.

Podemos ver con asombro el proceso de involución, que nos está llevando por caminos ignotos, repletos de pobreza mental y desprecio por la Historia. La incultura y la intolerancia se han apoderado de las masas, manejadas a su antojo por los medios, para derribar esculturas y estatuas como convengan, bajo la excusa de que los personajes que representan fueron aquello o lo otro y por eso se creen estar legitimados para derribarla, para intentar borrar la historia y reescribirla a su manera, sin vislumbrarse un mínimo de seriedad académica.

Noticias del derribo de los bustos de Colón, Isabel la Católica, Cortés, Pizarro, Juan de Oñate u otros tantos en tierras americanas (alentadas también en la patria de estos ilustres personajes) me dejan sin palabras. ¡Incluso de Fray Junípero Serra!, férreo defensor de los indios, ¡y de Don Miguel de Cervantes!, el mejor escritor de todos los tiempos, que fue preso en Argel y jamás pisó América. Iconoclastia en su máximo apogeo para derribar, sin mostrar respeto alguno, los pilares del ayer.

Así, sin saber quiénes fueron o hicieron, turbas ignorantes mancillan a estos insignes personajes sin preguntarse el porqué, arrastrados por la intolerancia más absoluta. Y acusados de racismo, homofobia y genocidio, asaltan sus esculturas, las pintan, las destrozan o las derriban, con la impunidad que les caracteriza. Y contando con el beneplácito, cobarde y revisionista, de los alcaldes o dirigentes locales, que instan a retirarlas sin el menor atisbo de vergüenza y sobrados de presentismo. ¿Qué está pasando? A este ritmo nos extinguimos sin remedio.

El cinismo anglosajón no conoce límites. Una sociedad que se ha caracterizado por la segregación pura y dura, que ha arrinconado a los indígenas en reservas después de arrebatarle sus tierras, que ha exterminado poblaciones autóctonas de Norteamérica con los métodos más viles, que ha engañado y masacrado a miles de personas y que ha fomentado la esclavitud hasta límites insospechados, se permite dar lecciones a España, acusándola de genocida y homófoba. Son detalles de una sociedad que ha perdido el sustento más básico, la dignidad y la memoria. Y desde España ninguna queja al respecto.

¿Revisar la historia del siglo XV y XVI con los ojos del siglo XXI? ¿Borramos del mapa a Aristóteles, a Platón, a Benjamin Franklin, a Moctezuma o a George Washington? Ellos tuvieron esclavos. Pero Ese revisionismo del pasado está llegado a niveles absurdos. Pero lo peor es que lo dirigentes y políticos americanos, movidos por ese movimiento revisionista, entran en el juego y votan eliminar todo busto o recuerdo de aquel pasado español. Hipocresía a su esplendor.

Veamos algunos datos curiosos ¿Acaso el 7º de Caballería no exterminó a sangre fría a poblaciones enteras de indígenas (hombres, mujeres y niños) en Norteamérica y la sociedad lo conoce como un heroico regimiento?

¿Acaso no existen esculturas el general Custer, conocido general norteamericano, asesino de indios? ¿Acaso las cabezas representadas en el Monte Rushmore, no eran poseedores de esclavos? ¿Acaso no hay estatuas de Simón Bolívar, incluso en España, a pesar de los genocidios que perpetró contra sus hermanos los españoles, abarcando entre sus matanzas incluso a ancianos y mujeres por el simple hecho de haber nacido al otro lado del Atlántico? ¿Acaso no tiene esculturas Ernesto “Che” Guevara en nuestro suelo aun habiendo sido alguien que asesinó a personas sin juicio previo y fue un reconocido homófobo que se jactaba de ello? Realmente ¿Qué está ocurriendo? ¿hacia donde caminamos?

Los malos, execrables, injustos, dolientes, penosos, siempre son los mismos cuando el aparato de propaganda tiene alas. Eso pasó con la “Leyenda negra española” tejida subpreticiamente con el objetivo de deteriorar la imagen y el poder de España dentro y fuera. La caja de resonancia inglesa seguida de la belga u holandesa radiaba con gran eco una falsa leyenda.

No sólo postulaban ello presidiarios desalmados, sino que Drake o Cook se mostraban de acuerdo con el exterminio. Era la abotonada uniformada Inglaterra quien por su oposición a un mestizaje con los subhumanos los liquidaba. No lejos de estos parámetros quedaban Australia o EE.UU. No hace falta decir que el mestizaje ocurrió en el caso de los españoles por su humanidad, concepción del mundo y de las relaciones humanas e integridad. Inglaterra abusó y actuó arbitrariamente, pues no contaba con un Fray Bartolomé de las Casas o una reina Isabel que evitó las tropelías a los indígenas saliendo al paso afirmando que los indígenas eran súbditos suyos y decretando Las Leyes de Indias. El salvaje saqueo, expolio y el apalizamiento a millones de indios o aborígenes por parte de una cultura que se llevó a cabo por una Inglaterra que se llamaba a sí misma civilizada hade ser estudiado en universidades y escuelas. Habrán de estudiar y reflexionar nuestros escolares el hecho de que en la India, tras más de dos siglos de dominación británica, la esclavitud era generalizada al arrebatar a los aborígenes las tierras fértiles, y que los largaron a zonas áridas del interior donde murieron de mala manera. En ningún momento se permitió a los oriundos locales competir con productos ingleses en los mercados internacionales hasta la llegada de Gandhi.

Habría que dar a conocer en aforos universitarios y escuelas la crueldad a niveles genocida que estos países realizaron en sus áreas de influencia en los siglos XVI, XVII y XVIII. Si es cierto que los españoles cometieron tropelías en la conquista de América, en el caso de los ingleses la mortandad bien podría calificarse de matanza. Antes de la llegada de los ingleses a América, existían allí civilizaciones bien estructuradas forjadas a través de siglos. Sin embargo, los ingleses no poseían a la vista de los conquistadores la consideración humana por lo que debían ser literalmente exterminados.

Los campos de concentración son algo relacionado para la mayoría de la población con los nazis, no con los británicos, pero los sudafricanos británicos apoyaron el apartheid o miraron para otro lado al igual que los holandeses. En las guerras anglo-boers, en los campos de concentración, morían hermanas, tías y miles de personas hacinadas y asediadas por las enfermedades, especialmente mujeres y niños que eran los allí encerrados.

Fray Junípero Serra, defensor de los indios

Cuya estatua también se ha derribado. ¿Alguien sabe quién fue? ¿Algunos de los que han tirado su escultura lo conocía? Pues personas como Fray Junípero, acérrimo defensor de los indios, son dignas de admiración.

Mencionar, ante todo, que es el único español que tiene una estatua en el Salón Nacional de las Estatuas del Capitolio, en EEUU. Aquí están representados los personajes más ilustres de la nación norteamericana y cada estado federado tiene derecho a proponer dos nombres de personajes ilustres para inmortalizarlo con un monumento. La estatua de Fray Junípero está en el pasillo principal y fue propuesta por el estado de California.

José Miguel Serra y Ferrer nació en Petra (Mallorca) en 1714 y en 1731 profesó en el convento de los franciscanos de Palma, cambiando su nombre de nacimiento por el de Junípero. En 1749 viaja a Nueva España (México) junto a otros religiosos, como misionero apostólico. Y destinado en la región de Sierra Gorda, ejerció diferentes cargos en los conventos franciscanos de la zona y llevó a cabo su misión. Allí estuvo 9 años

Pero el objetivo de Fray Junípero en las misiones iba mucho más allá del fomento del cristianismo, el bautismo y la evangelización. Él llevaba a cabo actuaciones materiales de subsistencia, como la ganadería y la agricultura, enseñando estas labores a los indígenas, incluso a hilar y tejer. También educó a los amerindios en diversas áreas y levantó numerosas iglesias.

Misiones en California. Carlos III llevó a cabo la expulsión, mediante pragmática sanción de 1767, a los jesuitas de todos los dominios de la corona, incluido el Virreinato de Nueva España. Así, los jesuitas que atendían a la población de California fueron sustituidos por 16 misioneros franciscanos, encabezados por Fray Junípero. Y una vez en el nuevo territorio decidieron seguir explorándolo para llevar el Evangelio lo más lejos posible y, sobre todo, enseñar a los indios a cultivar y moldear la arcilla, entre otras labores de básicas para sobrevivir.

Fray Junípero, amén de las misiones que visitó, fundó la misión de San Diego de Alcalá (Actual San Diego) el 16 de julio de 1769. El 3 de julio de 1770 la de San Carlos Borromeo. En 1771, ponía la primera piedra de la misión de San Antonio de Padua y en agosto del mismo año la de San Gabriel (actual Los Ángeles). En 1772 fundaba la misión de San Luis Obispo de Tolosa, en 1776 la de San Francisco de Asís (actual San Francisco) y en 1782 la San Buenaventura. La mayoría de estas misiones estaban conectadas por la ruta conocida como “Camino Real”.

En su incansable labor, se llegó a enfrentar con todos mandos militares que trató, en defensa de los indios y de sus derechos. Incluso, cuando la jefatura de los estados de California cayó en manos de Pedro Fages, que los sometió a una presión enorme, maltratando a los indígenas, viajó a Ciudad de México para entrevistarse con el virrey Bucarelli. Le presentó un texto titulado “Representación sobre la conquista temporal y espiritual de la Alta California”, conocido también como Representación de 1773, que ha sido calificada como una Carta de Derechos de los indios. Y lo que pedía era, básicamente, que la responsabilidad de gobernarlos recayera en los misioneros, preocupados por el bienestar, y no en mandatarios inútiles y crueles.

Fray Junípero, luchó, defendió hasta la saciedad, educó y enseño a los indios de California para que sobrevivieran, para que, establecidos alrededor de las misiones, cultivaran sus tierras y comieran su pan. Así, con entusiasmo y energía, a la vez que aquellos misioneros catequizaban, enseñaban nociones de agricultura, ganadería y albañilería, les proporcionaban semillas y animales, los instruían en técnicas de carpintería, albañilería o herrería, así como en otras labores importantes. Aquel cambio en la cultura indígena caló tan hondo que aún hoy perdura.

Fray Junípero falleció en la misión de San Carlos Borromeo el 28 de agosto de 1784 y sus restos descansan en la Basílica de la Misión que él mismo fundó. En 1988 fue beatificado por Juan Pablo II y en 2015 canonizado por el Papa Francisco. Su legado, su repercusión ha llegado hasta nuestros días.

En California se le venera y se le respeta por lo que hizo y por lo que sembró, eterno defensor de los indígenas, de ahí la elección para erigirle la escultura en el Capitolio. Así, en el polo opuesto y como ejemplo para la historia que fue, podemos citar al ejército yanqui que, para aniquilar a los indios de California y quedarse con sus tierras (porque había oro), repartió mantas con viruela entre las tribus. O como aquel oficial norteamericano, llamado Philip Sheridan que, durante las guerras indias dijo: “El mejor indio es el indio muerto”. Ante esto, ¿Quién protegía de verdad a los indios? Es para aprender un poco del pasado y no hacer brindis al sol. Lo más curioso, para bien o para mal, es que todo forma parte de la historia.

En este punto de locura, en este caos absoluto ¿Derribamos todas las construcciones romanas y griegas por emplear esclavos? ¿Derribamos las esculturas de Almanzor por tener legiones de esclavos? ¿Derribamos las pirámides porque fueron construidas por esclavos? ¿Revisamos toda la historia y la juzgamos con los ojos de ahora? Es un caos absoluto, que no tiene sentido.

EEUU le debe mucho a España, empezando porque ésta la ayudó con pertrechos, víveres, hombres y caudales, en la guerra para independizarse de los ingleses. A continuación, vinieron presiones y movimientos falaces para hacerse con los territorios españoles en aquel vasto continente. Napoleón regala la Luisiana de manera taimada, La Florida es comprada pero no pagada a Fernando VII, la guerra en Cuba y Filipinas, con la posterior aniquilación de la población en este último lugar.

La gran herencia española. ¿Cuántas universidades se crearon en Hispanoamérica? ¿Cuántos hospitales? ¿Cuántos conventos? Se llevó la política de España a las nuevas tierras, que jamás se trataron como colonia. La Monarquía Hispánica fundó numerosas, ciudades, Universidades y hospitales. Gracias a la imprenta se preservó el idioma de las tribus autóctonas. El desconocimiento es la base de la barbarie, de la sinrazón.

Eran una prolongación de la península y aunque se dice que ya existían las civilizaciones, los españoles llegaron con la civilización occidental en la mente, fomentando el mestizaje y la integración; y así funcionaron hasta la independencia americana. ¿Exterminio? ¿Latrocinio? ¿Robo? Miremos bien a la historia, estudiemos con detalle a los expertos y comprenderemos la grandeza de la empresa civilizadora.

¿Qué ya había civilización? No creo que hacer miles de sacrificios humanos al año y someter a todos los pueblos sea muy civilizado pero es cierto que ya tenían su cultura y jamás restaré de ella y que se procuró conservar. De hecho, en las universidades se escribía y se estudiaba en el idioma indígena y estos podían estudiar con libertad, muchos llegaron a altos cargos de la administración imperial, todos ellos protegidos por las leyes dictadas por los Reyes Católicos.

Carreteras, ciudades, iglesias, urbanismo, agricultura, ganadería, leyes, industria y una lengua común, que es la segunda más hablada del mundo, usada por millones de ciudadanos. Eso une al mundo hispano y es lo que debe prevalecer. No debemos borrar la historia pues se aprende de ella para no cometer los mismo errores. España es una mezcla interesante que tiene unos cimientos romanos, reminiscencias visigodas y muchos detalles árabes. Todo es historia, todo forma parte de nuestra historia.

Isabel la Católica puso las bases de los Derechos Humanos con sus Leyes de Indias o Leyes de Burgos a favor de los indios, que se aprobaron en 1512, con Fernando de regente. Estas leyes se renovaron con Carlos I en 1542, que reconoció la validez jurídica de los casamientos entre indios y españoles en pleno siglo XVI.

La Hispanofobia sigue latente varios siglos después. Pues pretenderán borrar esculturas, romper la piedra que dejaron como cimientos y quebrar el hierro que forjaron nuestros antepasados, pero la Historia es la que es, con sus luces y sombras, pese a quien le pese. Y nunca podrán tapar estos hechos: que Colón abriera el horizonte del mundo conocido; que la costa de California fue descubierta por un español el 20 de septiembre de 1545; que Juan de Oñate fue el primero en explorar las grandes llanuras americanas; que en 1514 se aprobó legalmente el matrimonio interracial (en EEUU se aprobó en 1967); que hoy por hoy no existirían los EEUU si no hubiese existido España hace 400 años y por último, y no menos importante, el ejército americano llevó a cabo un genocidio (como otros tantos) cuando descubrió oro en 1848 y arrebató California a México.

La leyenda negra fue fruto de la hegemonía española durante el periodo 1450-1650 y de los rencores que despertó en Europa su expansión territorial, su poderío militar y su dominio cultural (sobre todo en los países protestantes como Inglaterra y Holanda). Es verdad que otros países padecieron también campañas de desprestigio, pero la propaganda antiespañola presenta dos rasgos distintivos. No fue efímera y ha estado teñida de vituperios contra el carácter y la raza españoles.

Si se puede hablar de leyenda negra es porque las críticas no se limitaron a denunciar la política colonial, religiosa, sociopolítica o económica de España (una política que cabría corregir en el futuro), sino que criminalizaron rasgos étnicos y geográficos, inalterables por definición, que fijaban para siempre a los españoles en una condición de inferioridad. Un ejemplo. Un folleto inglés de 1598 describía a los españoles como una mezcla de “una taimada zorra, un voraz lobo y un rabioso tigre”, además de “un inmundo y sucio puerco, una lechuza ladrona y un soberbio pavo real”. Y aludía a “la perversa raza de esos medio visigodos, semimoros, semijudíos y semisarracenos”.

En el siglo XVIII la Europa ilustrada marginó a una España semiafricana de hábitos y gustos de “origen no europeo” (Montesquieu, Kant) que quedaba fuera de la franja de los 40 a 50 grados de latitud en que habitaban los países civilizados (Buffon). Los enciclopedistas como Diderot seguían viendo a España como la patria de los conquistadores, no como el país que llevaba a cabo una política ilustrada (con Carlos III), que más dinero invertía en las expediciones científicas a América (según Humboldt) y que había fundado 20 universidades. En el XIX, el dicho atribuido a Alejandro Dumas de que África empieza en los Pirineos debió de calar hondo en la mentalidad europea, pues al diplomático Juan Valera solían preguntarle si en España se cazaban leones.

Mientras las dos Actas de Supremacía, tanto la promulgada por Enrique VIII en 1534 como la amparada por Isabel I de Inglaterra en 1559, arrasaron las propiedades, fortunas, recursos y puestos de trabajo en la administración pública para los practicantes de la religión católica con represalias sin cuento y matanzas a destajo si no se practicaba la apostasía, el acta de Alta Traición vendría a radicalizar este contexto de represión brutal ejercido por sus graciosas majestades hacia los devotos de Roma. Entretanto, a España se le endosaban los muertos por la Inquisición en una cuantía extraordinariamente menor en mortandad y alevosía, pues al menos los tribunales del Santo Oficio qué eufemismo, se ajustaban a la ley y los afectados tenían al menos ciertas garantías, cosa que en los países protestantes no existía ni por asomo. Allá ibas al potro o a la pira a toda pastilla y sin más preámbulos.

La grave catástrofe demográfica padecida por la población nativa después de 1492, fue generada de forma involuntaria por la gran mortalidad, causada por el contagio de enfermedades albergadas por los españoles. Esta lamentable e inevitable mortandad se explica por la falta de resistencia inmunológica, de aquellos grupos humanos que aislados durante miles de años del resto del mundo no tenían los recursos y resistencia ante la agresión de virus y bacterias con hambre de novedades. La protección de los pueblos euroasiáticos y norteafricanos, ante una exposición prolongada a estos aguerridos bichejos, los hacía inmunes a diferencia de los autóctonos americanos.

En otras partes del planeta se dieron situaciones dramáticas semejantes a las de América. En muchas islas del Pacífico, en la Polinesia y la Micronesia sin mediar violencia, hubo casos de mortandad impresionantes a raíz del contacto entre occidentales y aborígenes durante los siglos XVIII y XIX.

El historiador no católico, Arnold Toynbée recuerda que los misioneros de todo el imperio español (América y Filipinas), en lugar de pretender que los indígenas aprendieran castellano, estudiaron ellos las lenguas indígenas. En el virreinato de Perú, en 1596, en la Universidad de Lima se creó una cátedra de quechua. Nadie podía ser ordenado sacerdote católico en el virreinato si no dominaba esta lengua. Los misioneros católicos convirtieron innumerables dialectos (lenguas mexicana, mata, bisaya, tagala, guaraní, aymara) en lenguas escritas, dotadas de gramática, diccionario y literatura. Felipe II dirigió estas palabras en 1596 al Consejo de Indias: “No parece conveniente forzarlos a abandonar su lengua natural; sólo habrá que disponer de unos maestros para los que quieran aprender voluntariamente nuestro idioma”. Y sin embargo la leyenda negra acusa a la monarquía y a la Iglesia de destruir las culturas indígenas y de genocidio cultural. La verdad nos descubre que, adelantado el siglo XVIII, en que los filósofos ilustrados y los ministros masones ejercieron su influjo en las cortes de Madrid y Lisboa, fue cuando se fue desmontando todo el sistema de protección a las lenguas y cultura indígenas.

¿Por qué España esté dispuesta a autodestruirse en manos de las minoritarias sectas aprovechadas vasca y catalana mayoritariamente, una nación que enlazó los dos mundos con “el descubrimiento de América”, que sufragó la primera vuelta al mundo de Elcano, que tuvo aportaciones como la Escuela de Traductores de Toledo y el descubrimiento de los clásicos y vio nacer a personajes como Isidoro de Sevilla?

La mayor hazaña de la historia, la Vuelta al Mundo.

Misión española. El 10 de agosto de 1519 izaban velas y soltaban amarras cinco naves desde el bullicioso puerto de Sevilla, una de las capitales del mundo en el siglo XVI. A bordo de aquellas embarcaciones iban 239 hombres al mando del experimentado marino portugués Fernando Magallanes. Tenían una misión: llegar a las islas de la especiería para dominar el mercado de las especies. Ni oro ni plata ni sal, sólo especies.

Y fue una misión española, porque aunque Magallanes, aunque portugués, juró fidelidad a Carlos I y fue contratado por este para la misión.

Los portugueses, si algo hicieron fue el intento desesperado de frenar la misión pues veían peligrar el monopolio que tenían del mercado de especies. Alentado por su rey Manuel y teniendo como emisario al embajador portugués en Sevilla, intentaron parar la expedición a toda costa incluso, según cuenta, poniendo precio a la cabeza de Magallanes. Este se negó en rotundo y juró fidelidad al emperador español.

Entrega de bandera ante la Virgen de la Victoria en la iglesia de Santa Ana en Sevilla el 2 de agosto de 1519. Y el día de la partida, así a la vuelta, escucharon misa en la capilla de Nuestra Sra. de la Antigua en la Catedral hispalense. Todo comenzaba el 10 de agosto de hace ahora 500 años. Las velas se izaron y partieron hacia la gloria.

Tras terminar de pertrechar las naos en el importante puerto de Sanlúcar de Barrameda a la desembocadura del Gualdalquivir, tras las pertinentes instrucciones, preparativos y detalles, la expedición partió finalmente del puerto sanluqueño el 20 de septiembre de 1519 con el propósito de descubrir un paso hacia el mar del sur (El lago español) y dirigirse hacia las islas de la especiería.

Sin pretenderlo, sin saberlo, iniciaron la mayor aventura jamás contada e imaginada. Tempestades, motines, sublevaciones, hambre, escorbuto, el descubrimiento del famoso estrecho de Magallanes en el sur de América, la travesía del Océano Pacífico o Mar del Sur que descubriera Núñez de Balboa en Panamá o la llegada a las Islas Molucas. Gestas y hazañas que curtieron un imperio y que pusieron el nombre de España en los libros de historia.

Y los avatares del destino hicieron que el comandante de la misión muriera en una de las islas que desembarcaron. Un conflicto con los portugueses en los confines del mundo, una persecución encarnizada y una vuelta a España. Pero ¿cómo hacerlo? Pocos hombres quedaban ya para volver y el futuro era incierto.

Un joven Juan Sebastián Elcano, natural de Getaria, tomó el mando de la única nao disponible: La Victoria. Aventurando una vuelta, con la idea ya preconcebida y alejados de las patrullas portuguesas tomó el camino del oeste e inició lo que terminó siendo la gesta más grande jamás descrita. Desesperación y valentía empeñándolo todo a la suerte. Preferían morir en el intento que caer en manos portuguesas.

Con el barco repleto de clavo, esquivando los barcos lusos y las temibles tempestades en el cabo de Buena Esperanza, Elcano comandó La Victoria para llegar el 6 de septiembre de 1522 a Sanlúcar de Barrameda y completar la primera vuelta al mundo dada por el hombre.

Y todo los detalles nos han llegado gracias a Antonio Pigafetta, integrante de la expedición y que recogió todos los detalles de aquella increíble gesta de que el hombre fue testigo y partícipe: la primera circunnavegación de la tierra que fue conseguida gracias a Juan Sebastián Elcano, un español orgulloso de serlo. Ahora es el momento de leer, de zambullirse en la aventura y erradicar de una vez esa leyenda negra que tanto daño pretende acarrear.

Una expedición que llevó a todo el mundo la vacuna de la viruela, impulsada por la Corona española y es la acción más extraordinaria de Salud Pública de la Historia de la Humanidad.

Una expedición que cambió el mundo. El día 30 de noviembre de 1803, zarpaba del puerto de La Coruña, la corbeta María Pita, para llevar a cabo la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna de la Viruela, promovida por Carlos IV y encomendada a Xavier Balmis. En 1802 llegaron a Madrid noticias de que la viruela estaba asolando Bogotá, Lima, Quito y otras grandes ciudades del imperio en América y sus ayuntamientos solicitaron a Carlos IV medidas para frenar los brotes epidémicos.

Los miembros de la Junta de Cirujanos de Cámara de Cádiz informaron sobre la necesidad de llevar a cabo una expedición que permitiera proteger a estas poblaciones por lo que la Corona «mandó formar una expedición marítima compuesta de profesores hábiles y dirigidas por el Médico Honorario de Cámara D. Francisco Xavier Balmis, que deberá hacerse a la vela cuanto antes del puerto de La Coruña, llevando número competente de niños, que no hayan pasado viruelas, para que inoculados sucesivamente en el curso de la navegación pueda hacerse el arribo a Indias de la primera operación de brazo a brazo, que es el más seguro medio de conservar y comunicar el verdadero fluido vacuno con toda su actividad».

Con este Real Decreto se pone en marcha la citada expedición que tenía por objeto: extender la vacuna en la población; instruir a los médicos locales; establecer Juntas de vacunas para la conservación del virus activo y crear Centros de vacunación.

El proyecto especificaba la logística y el cometido de cada miembro que componían la expedición , que se hizo a la mar llevando 4.000 ejemplares del libro «Tratado Histórico y Practico de la vacuna», cuyo autor era J.L.Moreau de la Sarthe, Profesor de Medicina de París y que fue traducido por Balmis.

El director de la expedición era el alicantino Xavier Balmis y contaba como subdirector con el catalán José Salvany, ambos Médicos de la Armada, junto a Ayudantes, Practicantes y Enfermeros, así como con doña Isabel Sendales y 22 niños, cuatro traídos desde Madrid y 18 procedentes de la Casa de Expositor de La Coruña, que fueron seleccionados por Balmis junto a la Rectora de la Institución doña Isabel, a la que Balmis propuso que se incorporase al proyecto porque «nadie como ella podría cuidar a los niños en la travesía en calidad de enfermera»

Tras permanecer unos días en Tenerife se dirigieron al continente americano. Antes de partir, Balmis ordenó que le enviasen a La Habana otros 2.000 ejemplares del citado libro, pues quería distribuirlos por todos los lugares donde tenía previsto organizar un Centro de Vacunación.

Tras arribar a Puerto Rico, siguen hasta Caracas donde son recibidos como grandes benefactores y crean la Junta Central de Vacuna y van formando a los médicos locales en la aplicación y conservación de la linfa vacunal.

Consciente de la magnitud de la empresa Balmis decide dividir la expedición. Le encomienda a Salvany que con la mitad de los ayudantes se dirija al virreinato de Santa Fe, Perú y Buenos Aires, mientras él partirá hacia La Habana, Guatemala México y posteriormente a Filipinas y al continente asiático.

Salvany junto con Grajales, Lozano, Bolaños y cuatro niños venezolanos emprenden la marcha y sufren multitud de percances y superan dificultades extremas, atravesando los Andes aplicando la vacuna a las poblaciones indígenas de Ecuador Perú y Bolivia y creando Centros de Vacunación. Durante el penoso viaje Salvany pierde un ojo y fallece de tuberculosis siendo enterrado en Cochabamba. Superando todos los contratiempos Grajales y Bolaños llegan en julio de 1810 al sur de Chile sin poder alcanzar el objetivo del Virreinato del Mar del Plata.

Balmis recorre Guatemala y México creando Centros de Vacunación, formando a los médicos y dejando instrucciones precisas sobre las técnicas de conservación y distribución de la vacuna junto con ejemplares del primer Manual de Vacunas de la Historia de la Medicina. Los 22 niños huérfanos que embarcaron en La Coruña, fueron adoptados por familias mexicanas, tras una cuidadosa selección de las mismas bajo el control de doña Isabel Sendales, con el fin de asegurar el bienestar de los pequeños cuidando de que quedaran en buenas manos. Ella misma fija su residencia en México, donde se pierde su rastro en 1810.

Vuelta al mundo

Finalizada su labor en el Virreinato de México, Balmis recluta en Acapulco un grupo de niños mexicanos, detallando su edad, procedencia y nombre de sus padres y con el consentimiento de éstos se embarca con ellos , el 8 de febrero de 1805 en el «galeón de Manila» con destino a Filipinas, para llevar a cabo la campaña de vacunación en el archipiélago filipino. Tras recorrer las principales islas y ciudades, Manila, Santa Cruz, Mindanao, Mizamiso, Zambuanda,etc, todos los niños mexicanos fueron devueltos sanos y salvos a sus padres al tiempo que éstos recibieron una compensación económica.

Seguidamente Balmis pasa a Cantón y Macao, donde prosigue su acción sanitaria, y regresa a España en una fragata portuguesa que hace escala en la isla de Santa Elena y llega a Lisboa en agosto de 1806. Al llegar a la capital portuguesa, tiene que solicitar dinero para poder trasladarse a Madrid y pocos días después llega al Palacio de la Granja de San Ildefonso donde el rey Carlos IV le estaba esperando para recibir información sobre la Expedición.

La Corona de España promovió una acción sanitaria que dio la vuelta al mundo aplicando la vacuna contra la viruela, tratando de erradicar una enfermedad que azotaba a la población mundial provocando dolor, miseria y muerte sin respetar clases sociales, edades ni credos religiosos.

Esta Expedición está considerada como la acción más extraordinaria de Salud Pública de la Historia de la Humanidad y su diseño, logística y desarrollo sigue siendo motivo de admiración y asombro en la actualidad.

Al conocer esta expedición, Edward Jenner dijo: «no me imagino que en los Anales de la Historia haya un ejemplo tan noble y extenso como éste». Humboldt en 1825 refiere: «este viaje de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna de la Viruela permanecerá como el más memorable en los Anales de la Historia». Andrés Bello proclamaba: «Viva el digno Monarca que nos libra de las viruela. Viva el cuarto Carlos». Gregorio Marañon afirmaba: «en esta expedición promovida por la Corona de España, en la persona de S.M. Carlos IV se aúnan: el hombre sensible, la ilustración y la filantropía acercándose al ideal de lo que debe ser la sociedad humana»

Más de 200 años después, la Comunidad Autónoma de Madrid, rinde homenaje a esa gran mujer que fue doña Isabel Sendales

La Leyenda Negra establece para la historia del Imperio español un esquema basado en la idea de la ruina perpetua, donde el país se hizo con el cetro mundial a espadazos, violaciones y fanatismo tras hallar por casualidad un continente que sufragó todos sus excesos; y luego se pasó hasta 1898 pagando por sus pecados, sus deudas, su atraso crónico y por haberse enfrascado en una empresa por encima de sus posibilidades. Según esta idea extendida, la prepotencia y la ceguera de España evitaron que pudiera coger el tren del progreso a tiempo, dando la espalda sistemáticamente a sus élites más preparadas: los judíos, los reformistas extranjeros como Esquilache o los afrancesados de José I.

La realidad, sin embargo, es que ningún imperio se forma por casualidad ni se se mantiene cinco siglos cayendo, salvo que lo haga a una velocidad de caída imperceptible al ojo humano. La cifra de los sefardíes que llegaron a salir del país puede que no pasara de las 20.000 personas, según las investigaciones del hispanista Henry Kamen, y «no cabe la menor duda de que los judíos no constituían ya una fuente de riqueza relevante en Castilla y en Aragón, ni como banqueros ni como arrendatarios de rentas ni como mercaderes que desarrollasen negocios a nivel internacional», en opinión de Joseph Pérez recogida en su libro «Historia de una tragedia: la expulsión de los judíos de España» (Barcelona, Crítica).

Sobre las reformas procedentes del extranjero y los afrancesados, cabe recordar que una de las primeras cosas que destruyeron las tropas napoleónicas fue el segundo telescopio más grande del mundo, que estaba en Madrid. Porque, así lo demuestras las cifras, la España previa a la invasión napoleónica no estaba lejos tecnológica y económicamente de Inglaterra o Francia, y superaba en muchos campos a otras potencias como Prusia, Austria y Rusia. Así ocurría en química, medicina o botánica. El 1 de febrero de 1792 se inauguró en el Alcázar de Segovia el que fue considerado el mejor laboratorio de química de Europa. Además, España, sola o asociada a otras Cortes europeas, realizó 63 expediciones durante la Ilustración, más que ninguna otra nación en el mundo.

España no hubieran podido explorar mares, cientos de islas y todo un continente en solitario durante el siglo XVI. Ni hubiera podido Elcano completar la primera circunnavegación a la tierra sin un bagaje náutico y tecnología a la vanguardia. La Casa de la Contratación de Sevilla no fue sino uno de los principales centros de ciencia aplicada del mundo. Y desde luego no se pueden controlar los campos de batalla sin artilleros y constructores de fortalezas de calidad, esto es, matemáticos e ingenieros.

El interés por la ciencia de Felipe II fue proverbial, fundó la primera Academia de Ciencias y Matemáticas (1582) de Europa y uno de los primeros museos de ciencia en la historia con sede en Valladolid, así como promotor de un conjunto de academias matemáticas por todo el imperio.

España estuvo al día de los conocimientos científicos más relevantes en el siglo XVI y comienzos del siglo XVII y hubo personas que hicieron contribuciones decisivas que, por desgracia, han pasado desapercibidas o han sido intencionalmente olvidadas.

Entre los campos cultivados en ese Siglo de Oro español, el valor científico de la Casa de la Contratación de Sevilla, fundada para formar a profesionales en astronomía, cosmografía, diseño de instrumentos de navegación y demás conocimientos necesarios para mantener abierta la travesía entre América y España. Un centro absolutamente receptivo a todas las ideas y conocimientos que llegaban de todas partes del mundo».

La historia de la tecnología es caprichosa y, aplicando una especie de selección natural por la que la supervivencia de un nombre propio es directamente proporcional al éxito comercial de su invento, acostumbra a sepultar historias personales que, si no relevantes desde una perspectiva global, resultan como mínimo ejemplares. La indiferencia es el peso muerto de la Historia, es la bola de plomo para el innovador, es la materia inerte en la que menudo se ahogan los entusiasmos más brillantes, en un contexto distinto, pero la indiferencia del mundo también juega un papel importante en la biografía de muchos inventores. Especialistas de múltiples campos que cambiaron el mundo a mejor.

Primer centro psiquiátrico

El mito del país de los fanáticos que dominaron los Reyes Católicos se desmonta con un único dato: España tenía la red más amplia de hospitales psiquiátricos de ese periodo. A iniciativa del padre mercedario Juan Gilabert Jofré se había fundado en el sigo XV en Valencia el primer centro psiquiátrico del mundo con una organización terapéutica.

Al parecer tomó esta decisión tras presenciar el maltrato que se le daba a un loco en una ciudad española. Por eso creó un hospicio para enfermos mentales denominado de los Santos Mártires Inocentes que recogía a los pobres dementes y expósitos, proyecto aprobada por el Papa Benedicto XIII y el Rey Martín I de Aragón.

Turriano, un canal hasta Toledo

Juanelo Turriano es conocido como el relojero italiano que acompañó a Carlos V en Cuacos de Yuste, pero fue mucho más que eso. Nacido en Cremona hacia 1500, vino a España para construir efectivamente dos famosos relojes astronómicos, el Mocrocosmo y el Cristalino, capaz de indicar la posición de los astros en cada momento. Sin embargo, el número de ingenios que desarrolló en el país tenían como único límite su imaginación, incluido un autómata con grandes prestaciones.

El más famoso fue un artificio para elevar el agua desde el río Tajo hasta el Alcázar de Toledo, situado a unos cien metros de altura. La España imperial captó a muchos talentos internos y externos como el suyo para su empresa mundial.

Domingo de Soto, precursor de Galileo

Domingo de Soto era un dominico conocido por sus contribuciones en Teología en Derecho dentro de la llamada Escuela de Salamanca, pero menos por su importante aportación a la Filosofía Natural (la Física). Sus trabajos sobre Mecánica, que expuso en su libro «Quaestiones», en 1551, sirvieron de base a los estudios de Galileo.

Entre otras cosas propuso que la caída de los elementos pesados obedecía a un patrón de movimiento uniformemente acelerado en el tiempo, esto es, que la velocidad de caída de un objeto es directamente proporcional al tiempo. Otro español, Diego Diest, planteó cuarenta años antes el mismo planteamiento, aunque en su caso supuso de forma errónea que la velocidad de caída era directamente proporcional al espacio recorrido en vez de al tiempo. Error en el que también cayó al principio Galileo, antes de corregirlo como Domingo de Soto había apuntado.

Alonso de Santa Cruz y la variación magnética

De forma excepcional la Universidad de Salamanca incluyó en sus estatutos de 1561 que en la cátedra de Astronomía podía leerse a Copérnico, cuyo gran valedor fue Juan de Aguilera, profesor de astrología en este centro de 1550 a 1560. En 1594, la lectura se declaró obligatoria y el propio Felipe II costeo personalmente, entre otros, los trabajos de Alonso de Santa Cruz, que fue el primero en describir la variación magnética, y de Juan López Velasco, que describió los eclipses lunares entre 1577 y 1578.

La teoría heliocéntrica gozó así en España de gran vigencia, mientras Calvino se dedicaba a atacar a Copérnico por osar colocarse por encima del Espíritu Santo y, en 1551, Kaspar Peucer, yerno de Melanchton y profesor como él de la protestante Universidad de Wittemberg, pidió que se prohibiera sus enseñanzas.

Herrera, el gran arquitecto del siglo XVI

Juan de Herrera fue un matemático de primer nivel del siglo XVI, cuyos trabajos para Felipe II se materializaron en puentes, presas, canales y, por supuesto, el Real Monasterio de El Escorial, una de las construcciones de mayor envergadura de su tiempo, para la cual empleó unas grúas especiales y técnicas que jamás se habían aplicado a ese nivel. Herrera, además, creó las esclusas que permitieron la navegación por los canales de Aranjuez. En «Su Discurso sobre la figura cúbica» plasmó sus conocimientos de geometría y matemáticas, mientras que su participación en algunas de las campañas militares de Carlos V demostraron que no le importaba mancharse las manos de barro.

Miguel Servet, un aragonés en Ginebra

Filósofo, teólogo, filólogo, geógrafo, astrónomo, fisiólogo y médico. Miguel Servet es un personaje central del siglo XVI, cuyo descubrimiento sobre la circulación sanguínea sería años después fundamental para toda la ciencia médica. Sin embargo, el aragonés es hoy recordado casi en exclusiva por su enfrentamiento con el reformistas Calvino, que ordenó que quemaran a Servet extramuros de Ginebra, en una zona llamada Champel, el día 27 de octubre de 1553. La muerte fue especialmente agónica debido a que los maderos de la hoguera estaban húmedos y tardaron en arder.

Antes de su muerte, incluyó en una obra de carácter teológico la primera descripción de todo Occidente de la circulación menor, aquella que ocurre entre el corazón y los pulmones para oxigenar la sangre, si bien no tuvo impacto en la comunidad científica de su tiempo por ser un autor bastante desconocido. En vida solo fue conocido por un escrito sobre jarabes que alcanzó seis ediciones.

Lastanosa, «maquinario» e inventor

El oscense Pedro Juan de Lastanosa fue un ingeniero de máquinas, inventor y tratadista de obras de hidráulica del siglo XVI. Ayudante del cosmógrafo e ingeniero de Carlos V Jerónimo Girava, colaboró con él en la traducción de la «Geometría Práctica» de Fineo y en diversas obras de ingeniería hidráulica. En 1563 pasó al servicio de Felipe II como «maquinario» y «maestro mayor de fortificaciones», en cuyo puesto intervino en diversas obras de ingeniería, como la Acequia Imperial de Aragón, los riegos de Murcia, las fortificaciones de los Alfaques o las mediciones topográficas para hacer un mapa de España junto a Esquivel. Inventó varias máquinas inéditas como un molino de pesas.

Nicolás Monardes, pionero en botánica

Nicolás Monardes fue uno de los autores más importantes del Siglo de Oro de la ciencia española, cuya obra fue ampliamente difundida en toda Europa por las descripciones botánicas de especies americanas, totalmente desconocidas en Europa, como el tomate, la patata o el tabaco. En poco más de cien años sus obras alcanzaron cuarenta y dos ediciones en seis idiomas. Fue, además, el primer autor conocido en informar y describir el fenómeno de la Fluorescencia (un tipo particular de luminiscencia), en su libro «Historia Medicinal» (Sevilla, 1565), donde describe el extraño comportamiento de ciertas infusiones de Lignum nephriticum.

Los 50 inventos de Ayanz y Beaumont

El navarro Jerónimo de Ayanz y Beaumont fue un inventor, ingeniero, científico, administrador de minas, comendador, regidor, gobernador, militar, pintor, cantante y compositor de música del siglo XVI que patentó medio centenar de inventos. Entre sus innovaciones figuran métodos metalúrgicos, balanzas de precisión, equipos para bucear, hornos, destiladores, sifones, instrumentos para medidas de rendimiento en máquinas, molinos hidráulicos y eólicos, molienda por rodillos metálicos, presas de arco y bóvedas, bombas hidráulicas de husillo y para achique de barcos, eyectores y máquinas de vapor. Muchas de estas invenciones se adelantaron un siglo a las que se desarrollarían en Inglaterra durante la Revolución Industrial.

Hugo de Omarique y el elogio de Newton

Antonio Hugo de Omerique fue un matemático gaditano completamente olvidado que nació en el siglo XVII. Se sabe que escribió un tratado de aritmética y dos de geometría que no llegaron a publicarse y que se perdieron. No así su «Analysis geométrico», muy difundido en Europa y que Isaac Newton elogió en los mejores términos. Omerique presentó en esta obra un nuevo método para la resolución de problemas geométricos, usando y desarrollando las proporcionales, algo revolucionario para la época. Que su obra llegara hasta Inglaterra da fe de que la España de la época estaba totalmente conectada a Europa.

Celestino Mutis: la corteza jesuita

José Celestino Mutis y Bosio consagró su vida a la medicina, a la geografía, a la difusión de las ciencias útiles, a la Ilustración y al estudio de la flora y la fauna de Nueva Granada. La mayor aportación a la ciencia terapéutica de este sacerdote se centró en el estudio de los aspectos botánicos, agrícolas, comerciales y médicos de la exótica droga llamada «quina» o «cascarilla». Este «oro verde», que se extraía de la corteza de una especie de árbol originario de América del Sur en la selva lluviosa de Amazonia, fue introducido en Europa por los jesuitas ya en el siglo XVII como poderoso febrífugo, del que se dijo que «fue para la medicina lo que la pólvora para la guerra».

El empleo de la quina para combatir el paludismo, fiebres tercianas y otras enfermedades similares puso en cuestión las teorías medievales de que las enfermedades frías había que combatirlas con sustancias calientes, y viceversa. Gracias a los usos hallados por Mutis, la Real Botica española se convirtió en el centro receptor de estas corachas de esta planta (considerada demoníaca por el mundo protestante) y, con ello, llegó a convertirse en uno de los templos científicos más importantes de Europa. El Colegio de Cirugía que desarrolló, en base a un plan de estudios de la medicina moderna, se copió en el extranjero y se exportó por todo el mundo.

Jorge Juan: el hombre que midió la tierra

El militar y científico Jorge Juan fue el primero en medir la longitud del meridiano terrestre en una expedición naval realizada entre 1736 y 1744. Protegido por el Marqués de Ensenada, que le envió como espía Inglaterra a conocer las técnicas de construcción naval de este país, Jorge Juan fue recompensado por esta tarea con el nombramiento en 1752 de Director de la Academia de Guardias Marinas de Cádiz. Allí experimentó él mismo en la construcción naval con resultados, basados en cálculos matemáticos, que impresionaron a los ingleses.

Desgraciadamente, con la caída de Ensenada las técnicas de Jorge Juan serían desechadas en favor del tipo de construcción naval francesa, más atrasado pero defendida por los sustitutos de Ensenada. El conocido como «el Sabio español» en el extranjero elaboró en sus últimos años de vida un plan para una expedición que calculara el paralaje del Sol, es decir, la medición exacta de su distancia a la Tierra.

13.º Antonio de Ulloa: el descubridor del platino

El marino Antonio de Ulloa fue quien dio a conocer a Europa el platino, un elemento químico de número atómico 78, que halló en Esmeraldas (Ecuador), aunque técnicamente quien figura como su descubridor es un autor británico que estudió sus propiedades. Ulloa, que en cualquier caso le dio el nombre y la publicidad al elemento, participó en múltiples tareas científicas y contribuyó a que la Armada fuera un cuerpo ilustrado bajo la protección también de Ensenada.

Félix de Azara, fundamental para Darwin

Félix de Azara fue un militar, cartógrafo y científico español enviado a Paraguay por Carlos III a trazar las fronteras del Imperio español. Aburrido por su tarea militar, Azara se dedicó a catalogar hasta 448 especies (preferentemente pájaros), corrigiendo por el camino la identificación y descripción de muchas especies sudamericanas que el famoso francés Conde de Buffon había anotado mal. Su trabajo facilitó que Charles Darwin desarrollara su teoría sobre «El Origen de las Especies», como el propio británico reconoció. El naturalista inglés que desarrolló la idea de la evolución biológica a través de la selección natural cita a Félix de Azara una quincena de veces en su «Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo», dos en «El origen de las especies» y una «El origen del hombre».

El descubridor español del vanadio

Si bien España no figura como descubridor del platino, si lo hace en otros dos elementos químicos. Uno de ellos el vanadio, injustamente atribuido de forma conjunta a un sueco y un español. Y es que en 1801, al examinar muestras minerales procedentes de Zimapán en el actual Estado de Hidalgo en México, el madrileño Andrés Manuel del Río llegó a la conclusión de que había encontrado un nuevo elemento metálico. Un año después entregó muestras de su hallazgo a Alexander von Humboldt, quién los envió a Hippolyte Victor Collet-Descotils en París para su análisis.

Collet-Descotils analizó las muestras e informó de forma equivocada de que contenía solo cromo, por lo que von Humboldt, a su vez, rechazó la pretensión de Del Río sobre un nuevo elemento. Del Río rectificó públicamente, pero treinta años después el elemento volvió a ser descubierto, en 1831, mientras el sueco Nils Gabriel Sefström trabajaba en un óxido obtenido de minerales de hierro. Sefström lo llamó vanadio en honor a la diosa escandinava Vanadis, nombre que oficialmente mantiene hoy.

Descubridor de la «thenardita»

El catedrático de Química del Real Conservatorio de Artes José Luis Casaseca y Silván también tiene difícil que se vincule su nombre con su descubrimiento, aunque en su caso se debe a su humildad. En 1826, logró dar con el mineral de la «Thenardita», pero él mismo pidió que el nombre se le diera al francés L. J. Thenard, quien había sido su profesor durante tres años en París. Su generosidad jugó en contra de su fama.

El ingenio que planificó San Petersburgo

Agustín de Betancourt fue uno de los científicos europeos más influyentes de su tiempo. Este ingeniero civil y militar, arquitecto, ensayista, precursor de la radio, telegrafía y la termodinámica trabajó para el Reino de España y el Imperio Ruso en diversos proyectos. Por encargo del Zar Alejandro I diseñó y planificó el desarrollo urbanístico de varias ciudades rusas, entre ellas San Petersburgo. Asimismo, diseñó la primera máquina a vapor continental y varios globos aerostáticos. Para España fundó la primera Escuela de Ingenieros de Caminos y Canales en 1802.

Una calculadora revolucionaria

Ramón Silvestre Verea (1833-1899), creó la calculadora más avanzada de su tiempo, capaz de realizar multiplicaciones de forma directa, una innovación que dejó obsoletas a las calculadoras de la época que solo realizaban sumas básicas.

El aparato del español comenzó a gestarse en Nueva York, en donde trabajaba como periodista. Él mismo se formó por su cuenta en ingeniería y mecánica, estudios que culminó en 1878 con la creación de esta calculadora formada por un cilindro metálico de diez lados, cada uno de los cuales tenía una columna de agujeros con otros diez diámetros diferentes. Con un solo movimiento de manija, se conseguían realizar sumas, restas, multiplicaciones y divisiones. Verea, de procedencia pontevedresa, nunca se interesó lo suficiente en comercializar la calculadora.

Su innovador sistema de cilindros le sirvieron para aparecer en la revista Scientific American y para ganar una medalla en la Exposición Mundial de Inventos de Cuba en 1878.

Hoy en día, la fiebre amarilla o vómito negro (también llamada plaga americana) es una enfermedad que solo acapara titulares en África y en regiones subdesarrolladas. No obstante, durante mucho tiempo esta patología transmitida por mosquitos de los géneros Aedes y Haemagogus supuso un lastre para el proceso de poblamiento y colonización de América, especialmente en las áreas subtropicales y tropicales de Sudamérica, pues sobre todo afectaba a los que venían de Europa. La transmisión de la fiebre amarilla fue durante siglos un misterio para la ciencia hasta que, en 1881, el español Carlos Finlay descubrió el papel del mosquito que lo transmite.

Juan Carlos Finlay Barres

Juan Carlos Finlay Barres (Puerto Príncipe, Cuba) llevó a cabo importantes estudios sobre la propagación del cólera en La Habana a partir de 1868. Su principal aporte a la ciencia mundial fue su explicación del modo de transmisión de la fiebre amarilla, que durante años fue debatida y descartada por otros científicos. Finlay y su único colaborador, el médico también español Claudio Delgado Amestoy, realizaron, desde el propio año 1881, una serie de inoculaciones experimentales para tratar de demostrar al mundo que se transmitía por los mosquitos.

Entre 1893, 1894 y 1898, Finlay divulgó a nivel mundial las principales medidas que se debían tomar para evitar las epidemias de fiebre amarilla: destrucción de las larvas de los mosquitos transmisores en sus propios criaderos y prevención en temporadas más húmedas. A pesar de las persistentes dudas de la comunidad científica, su método de erradicación logró eliminar la enfermedad de La Habana hacia 1901 y en pocos años se volvió una rara avis en el Caribe.

En 1902, al proclamarse la independencia de Cuba, Finlay fue nombrado jefe de Sanidad del nuevo estado. Desde este cargo encaró la última gran epidemia de fiebre amarilla que se registró en La Habana, en 1905, la cual fue eliminada en cuestión de tres meses.

Jerónimo de Ayanz aire acondicionado

Sus gestas como militar alcanzaron tanta fama que Lope de Vega le dedicó una obra, inspirada en sus hazañas en Flandes. Sin embargo, el navarro, hijodel Siglo de Oro, no se conformó con el campo de batalla. Dedicó su vida a la invención, convirtiéndose en un industrial brillante cuyas teorías se aplicaron con éxito en los sectores de la minería, la náutica y la agricultura. En 1587, fue nombrado Administrador General de Minas, y fue en el contexto de ese cargo donde desarrolló la primera aplicación industrial de la historia de una máquina de vapor. Ideóun sistema para evacuar el agua desde el interior de las minas hacia el exterior, a través de tuberías. Además, aplicó las técnicas del vapor para crear una especie de antecedente del aire acondicionado: enfriaba el aire con nieve y lo introducía en las minas, purificando así las galerías.

Después de haber sido un pionero que asombró a sus contemporáneos, su figura se ha convertido en un fantasma. En total, se le reconocen 48 inventos, que fueron recogidos en 1606 en una cédula de privilegio para invenciones, antecedente histórico del actual sistema de patentes. Entre ellos, se encuentra un traje de buceo que fue testado, en presencia del rey, en el río Pisuerga. También un submarino primitivo, una brújula que establecía la declinación magnética, un horno para destilar agua marina en los barcos, distintas balanzas de precisión, molinos de rodillos metálicos y bombas para el riego.

Pagés Miravé, el inventor de la epidural

Fidel Pagés Miravé fue un médico militar del siglo XIX que trabajó en Melilla durante la Guerra del Rif, donde pudo ensayar un método experimental para anestesiar a los heridos del conflicto, que no eran pocos. En junio de 1921, Fidel Pagés publicó en una revista fundada por él su método, que llamaba Anestesia Metamérica, lo que hoy se conoce como epidural, lo que apenas tuvo eco en la comunidad internacional. Achilles Dogliotti, un médico italiano, se arrogó en 1932 el mérito de haber descubierto la anestesia epidural tras probablemente leer el artículo de Pagés, que falleció una década antes. La comunidad internacional aplaudió la aportación de la medicina italiana al acervo universal.

El mejor dirigible de su tiempo era español

Leonardo Torres Quevedo fue un ingeniero de caminos cántabro que dirigió de forma sobresaliente el Laboratorio de Mecánica Aplicada y desarrolló el primer dirigible español, muy por encima del resto de modelos europeos. La empresa francesa Astra tomó buena nota de ello y le compró la patente. Incansable, el cántabro también es conocido por diseñar el primer teleférico mecánico y la primera máquina calculadora.

El drama del submarino de Peral

Isaac Peral no inventó el submarino como tal, pero este científico, marino y militar de Cartagena, teniente de navío de la Armada, desarrolló el primer submarino torpedero que se propulsaba por medio de la energía eléctrica. Su nave superó las pruebas técnicas, pero las autoridades desecharon el invento de Peral, que tras retirarse de la Marina se dedicó a restablecer su prestigio dañado.

Herrera Linares: el primer traje espacial

El ingeniero militar Emilio Herrera Linares diseñó en los años treinta del pasado siglo un aerostato de 24.000 metros cúbicos, 36 metros de diámetro y 1.740 kilos de peso, con el objeto de superar los 20.000 metros de altura. Para alcanzar esa altura, Herrera entendió que necesitaba un traje adecuado, con un revestimiento de tres capas: «Como resultado de estos estudios y ensayos consiguientes, quedó construida la primera escafandra del espacio que haya existido y se haya ensayado en el mundo», anotó el granadino.

Debido al estallido de la Guerra Civil, Emilio Herrera no pudo probar su traje, que fue destruido y la tela del globo con el que pensaba ascender hasta la estratosfera fue utilizada por los soldados republicanos para hacer abrigos. Aunque su invento acabó llegando a oídos de la NASA, rechazó una oferta para trabajar con ellos y, aunque monárquico, conservador y liberal, permaneció en el exilio, donde ejerció de presidente del gobierno republicano en el exilio entre 1960 y 1962. Su escafandra está considerada una de las mayores aportaciones europeas a la conquista del espacio.

Inventor del autogiro

El murciano Juan de la Cierva, ingeniero de caminos, canales y puertos, fue el inventor del girocóptero y un pionero del aire a nivel mundial. La empresa The Cierva Autogiro Company LTD, con sede en Londres, suministró estos aparatos por todo el mundo y le convirtió en una figura mediática. En su aterrizaje en EE.UU. se dio el lujo de llegar a los mandos de su autogiro al jardín de la Casa Blanca, donde fue agasajado por el presidente H. C. Hoover. El 18 de septiembre de 1928 aumentó su fama mundial tras conseguir atravesar el Canal de la Mancha por primera vez con su ingenio.

Cirugía pionera del oído

Antolí Candela, cirujano del siglo XX, fue todo un pionero en operaciones de estapedectomía y en devolver el oído a los sordos. El valenciano aportó las primeras actuaciones de cirugía plástica bajo una asepsia y anestesia endonasal, incluyendo novedosos tratamientos de decorticación en el rinofima. Practicó también la faringología.

Un maestro del magnetismo

Blas Cabrera fue un físico español, director del Laboratorio de Investigaciones Físicas entre 1910 y 1937, que se coló entre las grandes mentes de su generación gracias a sus trabajos en magnetismo, que en muchos casos siguen vigentes hoy. Sus dos contribuciones fundamentales a la ciencia mundial fueron la modificación de la ley de Curie- Weiss para las tierras raras y la obtención de una ecuación para el momento atómico magnético que incluía el efecto de la temperatura. Sus investigaciones aparecieron publicadas en las revistas científicas más importantes, se le invitó a los congresos más destacados de física y fue elegido, en 1928, como miembro de la Commission scientifique internationale del Institute Internationale de Physique Solvay (de la que formaban parte Langevin, Bohr, Marie Curie, de Donder, Einstein, Guye, Knudsen y Richardson).

Una vez finalizada la Guerra Civil, el Gobierno presidido por el dictador Francisco Franco, que consideraba a Cabrera uno de sus enemigos por su implicación con la Segunda República, le expulsó de su cátedra y presionó a nivel internacional para que Cabrera no ejerciera cargo alguno. Murió en el exilio republicano en México a finales de la Segunda Guerra Mundial.

Enciclopedia mecánica

Este invento de la maestra, escritora e inventora de Ferrol, Ángela Ruiz Robles, es el precursor del libro electrónico, el ebook. Ruiz Robles (Doña Angelita, como la conocían en su época), creó este artilugio en 1949. La enciclopedia mecánica (máquina tecnológica para estudios) era un dispositivo con circuitos eléctricos y bobinas automáticas que permitía crear textos en diferentes idiomas y que podían leerse digitalmente. Ocupaba lo mismo que una cartera de colegio. La maestra patentó su invento en 1962. Habría que esperar poco más de medio siglo después, para ver aparecer el primer libro electrónico tal y como lo conocemos actualmente.

Adrián Álvarez Ruiz

Este palentino nacido en 1884, ya quien la lectura de Julio Verne inspiró para desarrollar sus propias invenciones, emigró a Madrid para trabajar como obrero, pero pronto demostró que su inteligencia estaba por encima de la media. No tardó en llegar a la dirección de los talleres de la compañía MZA, antecedente de Renfe. Toda su vida trabajó para mejorar la tecnología ferroviaria, pero su invento estrella fue un tanque submarino ideado para mejorar las condiciones de regeneración del aire en el interior de los submarinos y hacer posible que las personas encerradas bajo el agua pudiesen resistir más tiempo. Su invento convenció a la Sección de Ingeniería del Estado Mayor Central, y en 1932 se organizó un test público, ante 15.000 personas,en el lago de la casa de Campo, en Madrid. El español había construido el prototipo en su propia casa. En aquel tiempo, se trataba de una tecnología avanzada por la que se interesaron varias potencias y empresas europeas. Sin embargo, el deseo del palentino era que la patente se desarrollase en España. Nadie mostró demasiado interés.

Mónico Sánchez: el Tesla español

Historia similar a la de Ramón Verea. Un español de origen humilde que emigra a Nueva York y logra la excelencia, en su caso en el campo de la electricidad. La diferencia es que el manchego Mónico Sánchez sí ganó una fortuna, que luego decidió invertir en un proyecto para crear un centro de alta tecnología en su pueblo natal, Piedrabuena, en Ciudad Real. Lo consiguió, aunque para ello también tuvo que construir una central la electricidad no había llegado al pueblo todavía para alimentar de energía un laboratorio donde tenía previsto fabricar en serie su propia tecnología. Sobre todo, la máquina que le había hecho rico y famoso en Estados Unidos: el primer dispositivo portátil de rayos X de la historia, que Francia utilizó en la Primera Guerra Mundial como parte de su equipamiento médico. Antes de regresar a España, en Nueva York había vendido su invento por 500.000 dólares a la empresa Collins Wireless Telephone, compañía pionera en el campo de la telefonía móvil, donde el español fue ingeniero jefe, eso sí, en una época anterior a las condenas por estafa a varios ejecutivos de la firma. Contemporáneo de Tesla y Edison, con quienes llegó a compartir espacio en algunas ferias, su dominio de la electricidad fue autodidacta. A causa de las huelgas estudiantiles, en Madrid no había podido matricularse en la escuela de ingenieros. Entonces, decidió hacer un curso por correspondencia, en inglés, vía Londres. No conocía el idioma, pero quería aprender, y asombró tanto al creador del curso, Joseph Wetzler, que el británico le recomendó para una plaza en una empresa neoyorquina.

Así empezó una carrera que le llevaría a la Universidad de Columbiay, más tarde, a la empresa Houten and Ten Broeck Company, donde concebiría su máquina de rayos X.

La silla de ruedas

La idea de transportar a personas con problemas de movilidad en carros es tan vieja como el mundo. Las primeras imágenes de esta idea datan de una tablilla de pizarra labrada en china en algún momento del siglo VI antes de Cristo. Sin embargo, la primera silla de ruedas concebida y fabricada con el único propósito de transportar a una persona con minusvalía se fabricó en España en 1595. Se creó para facilitar la vida al Rey Felipe II, aquejado de gota.

El Laringoscopio

Manuel Vicente García, de nombre tan poco distinguido, inventó en 1854 el laringoscopio. Curiosamente no era un médico, sino un barítono y profesor de canto

obsesionado con que sus discípulos aprendieran a respirar correctamente. Sus ansias de comprender el modo de funcionamiento de la faringe, le hizo desarrollar un aparato para poder visualizarla sin necesidad de una bisección (lo que, por otro lado, hubiera estado mal visto en personas vivas).

El Talgo

El Tren Articulado Ligero Goicoechea Oriol, más conocido como Talgo, fue una auténtica revolución en el mundo del ferrocarril. Inventado en 1942 por Alejandro Goicoechea e impulsado por José Luis Oriol, alcanzó fama internacional durante los años 60.

Su mayor avance supuso un sistema de rodadura completamente diferente al de los trenes convencionales, que permitía lograr una mayor velocidad con la misma potencia.

El cigarrillo

El cigarrillo es un producto puramente español. La industria tabaquera en España fue siempre un monopolio desde el año 1636, por lo que se convirtió en la compañía de tabaco más antigua del mundo. Debido a la contienda, las fábricas dejaron de producir cigarrillos, pero cuando esta acabó, reanudaron la producción.

Tabacalera era una empresa pública hasta que se privatizó en 1999.

Arturo Estévez Varela motor de agua

Realizando exhibiciones públicas por España, algunas en televisión, demostrando que su sistema funcionaba. Siempre repetía un gesto: bebía agua de un botijo;luego, la introducía en el artefacto. A lo largo de la Historia, el motor de agua ha sido objeto de distintas investigaciones, a menudo rodeadas de un halo de fraude. Según los científicos que han documentado el caso Estévez, su sistema se basaba en una reacción química originada a partir del contacto del agua con un “componente secreto”, afirmaba el perito, pero que supuestamente era boro. Así generaba hidrógeno, sustancia que a la postre hacía funcionar el motor. En ese sentido, los críticos valoran al extremeño como un visionario, aunque la viabilidad económica a gran escala de su proyecto hoy parece dudosa. Estévez nació en1914 en la localidad de Valle de la Serena, aunque vivió la mayor parte de su vida en Sevilla. Patentó su motor de agua en 1971, expresando su deseo de donar la tecnología al pueblo español. Tras la efervescencia pública de su invento, en un década donde había estallado la crisis del petróleo.

Sacapuntas

Aunque hay fuentes que fue un francés el que inventó el sacapuntas, el concepto más actual que tenemos a día de hoy, fue diseñado por Ignacio Aurresti en 1945. Se inspiró en el molinillo de café, y este funcionaba a manivela y pesaba 1,29 kilos.

La fregona

Creada por Manuel Jalón, ingeniero y oficial del Ejército del Aire, significó un avance para la ‘liberación de la mujer’ en ese momento ya que antes de 1956 las mujeres tenían que fregar el suelo de rodillas. La primera fregona que se probó con éxito fue en Zaragoza en 1956.

El chupa chups

Enric Bernat tuvo una idea revolucionaria: crear un caramelo con palo. Ese sencillo gesto de 1957 supuso un auténtico descubrimiento y pronto se extendió a todo el mundo. En 1995, el chupa chups fue el primer caramelo que se consumió en el espacio. Además el logotipo fue diseñado por Salvador Dalí.

El chocolate caliente

Entre los cientos de aportaciones españolas al mundo de la gastronomía hay una que suele pasar desapercibida a muchos. Se trata nada menos que del chocolate caliente o chocolate a la taza. La popular bebida dulce y espesa a base de cacao no es un invento belga ni suizo ni estadounidense, sino español. Los antiguos aztecas bebían chocolate, sí, pero se trataba de un brebaje amargo que se tomaba frío y aderezado con especias picantes como el Chile. A los conquistadores españoles la mezcla no les gustó mucho, así que cocinaron el cacao en caliente con caña de azúcar. Se cree que el primer chocolate a la taza se cocinó en el Monasterio de Piedra de Zaragoza. No tardó en hacerse popular en la corte y en el resto del país.

El futbolin

Alejandro Campos Ramírez, fue un poeta, editor e inventor gallego conocido por crear el futbolín. En 1936 este poeta resultó herido en uno de los bombardeos de Madrid durante la Guerra Civil española. Fue durante su estancia en el hospital donde conoció a muchos niños heridos, la mayoría mutilados, que se quejaban porque no iban a poder jugar al fútbol. Por esto se le ocurrió la idea del futbolín y lo patentó en 1937.

La navaja

Surge a finales del siglo XVI en España tras la prohibición de Carlos V de llevar armas de hoja larga (sobre todo espadas) a aquellos que fueran ajenos a la nobleza. La navaja era un arma de hoja corta y además permitía ocultar dicha la hoja.

La guitarra Española

La guitarra clásica de 6 cuerdas tal y como la conocemos hoy se desarrolló en España entre el siglo XIII y el siglo XVIII como una modificación de la antigua vihuela.

La jeringuilla desechable

Manuel Jalón, el también inventor de la fregona, hizo mucho por la higiene sanitaria y creó así una jeringuilla hipodérmica desechable que significó un gran avance para que no se extendieran enfermedades.

El teleférico

Este es otro de los inventos españoles más importantes. Repite en esta lista Leonardo Torres Quevedo quién en 1887 registró su primera patente sobre “Un sistema de camino funicular aéreo de alambres múltiples”, es decir, el teleférico. En 1907, Torres Quevedo erigió el primer teleférico apto para el transporte público de personas, en el Monte Ulía (San Sebastián). Tras el éxito de este invento, el teleférico se exportó fuera de las fronteras españolas. Por ejemplo, el transbordador aéreo de las cataratas del Niágara viene inspirado por el que creó Torres Quevedo.

Margarita Salas

Tras más de cincuenta años dedicados a la investigación, Margarita Salas es una mujer que ha roto moldes. Fue discípula de Severo Ochoa en la Universidad de Nueva York, donde emigró con su marido en 1967. Constituye una figura clave en la biología molecular española con más de trescientas publicaciones internacionales. Es miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la Real Academia Española, presidenta de la Fundación Severo Ochoa y en 2007 se convirtió en la primera mujer española en ser aceptada en la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos. Además ocupa el sillón de la letra i en la Real Academia Española.

Mariano Barbacid

Fue el primer científico en el mundo en aislar un gen capaz de convertir células normales en células cancerosas en el ser humano. Un gran avance en la lucha contra el cáncer que realizó mientras trabajaba en el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. En 1998, regresó a España para fundar el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas del que fue director hasta 2011. Es autor de más de doscientas cincuenta publicaciones, de las que ciento ochenta y siete son investigaciones originales. Entre otros muchos reconocimientos, obtuvo el Premio Rey Juan Carlos de investigación en 1984 y la Medalla de Honor de la Agencia Internacional del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud en 2007.

Rafael Yuste

Este neurólogo es investigador de la Universidad de Columbia en EEUU. Fue nombrado por la revista Nature como uno de los científicos más influyentes del mundo después de que la Administración Obama seleccionase su proyecto BRAIN destinado a producir un mapa del cerebro humano para una inversión de unos dos mil millones de dólares. Entre sus principales logros, se encuentra el desarrollo de la técnica llamada calcium imaging que permite medir la actividad neuronal gracias a los cambios químicos que se producen en las neuronas al recorrerlas una señal eléctrica.

Juan Luis Arsuaga

Este paleontólogo es muy popular gracias su habilidad innata para la divulgación científica. Es codirector de las excavaciones de la Sierra de Atapuerca y director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos. En 1993 fue portada de la revista Nature gracias a un artículo acerca del descubrimiento del cráneo humano más completo del registro fósil de la humanidad, perteneciente a un Homo heidelbergensis. Es Premio Príncipe de Asturias y miembro de la Academia de las Ciencias de Estados Unidos y autor de más de ochenta publicaciones científicas en revistas internacionales. Además es autor de nueve libros de ensayo y divulgación científica.

Avelino Corma

Premio Príncipe de Asturias en 2014, se le ha llamado el Midas de la química pues tiene más de un centenar de patentes, muchas de ellas orientadas a la industria del petróleo. Fundó el Instituto de Técnica Química en Valencia en 1990, un centro de referencia mundial y de gran prestigio. Es autor de más de novecientos artículos publicados en revistas internacionales y es miembro del comité editorial de algunas de las revistas científicas más importantes relacionadas con la catálisis.

Pintores y escultores que dejaron una huella a nivel mundial, algunos todavía muy recordados.

Juan Gris

Fue un pintor nacido en Madrid que desarrolló su obra a principios del siglo XX en París, donde fue considerado uno de los grandes maestros del cubismo.

Desde que comenzara en 1910 a decantarse por la pintura de estilo cubista, Juan Gris siempre mostró un gran espíritu de innovación y un estilo muy radical. Su principal aportación al estilo fue el papier collé, que consiste en añadir en la obra recortes de revistas o periódicos.

Entre algunas de sus obras más destacadas ‘Bodegón con persiana’ y ‘Guitarra y Pipa’.

Antoni Tapies

Pintor y escultor catalán. Durante toda su vida, se caracterizo por su estilo personal, siempre en consonancia con el expresionismo abstracto que floreció tras la 2ª Guerra Mundial. Además de artista polifacético y teórico del arte, fue un firme defensor de la cultura catalana.

Algunas de sus pinturas más emblemáticas son ‘Gran Pintura Gris’, ‘Blanco con signo rojizo’ o ‘Grattage Rojo’, de 2008.

Julio Romero de Torres

los pintores españoles más representativos de principios del siglo XX. Destaca por el simbolismo de sus paisajes, la suavidad en la luz y una extraña capacidad para crear una atractiva artificiosidad en los escenarios.

La mayor parte de su obra se puede ver en el Museo Julio Romero de Torres de Córdoba. Algunos de sus cuadros más famosos son ‘La chiquita piconera’, ‘El retablo del amor’, ‘Naranjas y limones’ o ‘Amor místico y amor profano’.

José de Ribera

Pintor español que desarrollo gran parte de su obra en Italia. Allí conoció gran fama gracias a su dominio del estilo naturalista.

Caracterizado físicamente por su baja estatura, en Italia era conocido como «El españolito«. Aunque desarrolló su vida en Italia, nunca olvidó sus raíces españolas y, de hecho, firmaba muchos de sus cuadros como «Jusepe de Ribera, español».

Entre sus obras más destacadas se pueden citar ‘La Inmaculada Concepción’, ‘Sileno borracho’, ‘San Andrés’ o ‘San Pedro’.

Federico Madrazo

Pintor español del siglo XIX. Nació y murió en Madrid y alcanzó una gran popularidad, siendo uno de los principales exponentes del romanticismo y llegando a ser el pintor de cámara de Isabel II.

Destacó en el ámbito de los retratos, donde es considerado uno de los grandes maestros de la historia del país. Su especializó sobre todo en retratos a la alta sociedad y a la monarquía.

Entre sus obras más célebres podemos contar ‘Retrato de Isabel II’ o ‘Doña Amalia de Llano y Dotres, Condesa de Vilches’.

Joaquín Sorolla

Uno de los pintores más prolíficos, con más de 2.200 obras catalogadas, nace en 1863 y desde muy pequeño descubrió su verdadera vocación por la pintura. Destaca por un estilo maduro que le caracteriza como luminista aunque con poco acierto siempre ha sido calificado como impresionista.

Sus obras más representativas están pintadas al aire libre, y domina con maestría la luz para cuadros en los que representan escenas cotidianas y paisajísticas de la vida mediterránea. Además también cultivó la pintura de denuncia social que le reportó muchos éxitos.

La fama internacional le llega tras celebrar una exposición en París con más de medio millar de obras, haciendo que se conozca su obra pictórica por toda Europa y América. Expuso su obra en Nueva York en 1909 y cosechó un éxito sin precedente alguno. firmó un encargo para la Hispanic Society of America realizando catorce murales que decorarían las salas de la institución: se conocen como Visión de España, y en los que se representaban escenas características de diversas provincias tanto españolas como portuguesas. Otra importante faceta suya fue la de retratista, de figuras importantes como fueron Juan Ramón Jiménez, el rey Alfonso XIII, Vicente Blasco Ibáñez y Ortega y Gasset entre otros.

Entre sus obras más famosas, Desnudo de mujer de 1902, pintado durante su etapa de culminación o Paseo por la Playa de 1909.

Bartolomé Esteban Murillo

Nace en Sevilla en 1617 y representa uno de los pintores más importantes de la pintura barroca española que, tras haber decaído en estimación a principios del siglo XX, vuelve a gozar de importante reconocimiento mundial. Su estilo barroco es tan detallado que incluso podemos decir que avanza el rococó.

En 1630 trabajaba ya como pintor independiente en Sevilla y en 1645 recibe su primer encargo importante, una serie de lienzos destinados al claustro de San Francisco el Grande; la serie se compone de trece cuadros, que incluyen La cocina de los ángeles, la obra más celebrada del conjunto por la minuciosidad y el realismo con que están tratados los objetos cotidianos.

Antonio López

Uno pintor más reciente en nuestra historia, que además destaca por su obra como escultor. Nace en 1936 y se trata del artista vivo con mayor proyección internacional actualmente. Tuvo una temprana vocación por el dibujo que provocó el que se acabara dedicando a la pintura. Viaja a Italia, donde conoció de primera mano la pintura italiana del Renacimiento se identifica en el estilo hiperrealista, y en la temporalidad y el deterioro de lo material. Es miembro de la Real Academia de San Fernando y en 1985 se le concedió el prestigioso Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Su obra fue adaptada al cine por el director cinematográfico Víctor Erice en el film titulado «El sol del membrillo».

Entre sus obras más conocidas están las esculturas Antonio y Mari, 1967-1968 o el cuadro Gran Vía, 1974-1981.

El Greco

Pintor nacido en 1541 con una técnica que acabó influenciando después en los pintores impresionistas. Comienza su carrera en Venecia yendo luego a Roma y finalmente se mueve a Toledo. En su diversa obra pictórica encontramos muchas obras religiosas, retratos de nobles y escenas de Toledo. El Entierro del Conde de Orgaz es uno de sus cuadros más conocidos.

Su estilo evoluciona hasta conseguir uno muy personal caracterizado por sus figuras manieristas extraordinariamente alargadas con iluminación propia, delgadas, fantasmales, muy expresivas, en ambientes indefinidos y una gama de colores buscando los contrastes. Otra de sus obras más famosas es La curación del ciego (1567), La purificación del templo, o El caballero de la mano en el pecho (1580).

Francisco de Zurbarán

Pintor que nace en 1598, y que se hace muy popular en la época del Barroco y la Contrarreforma, con sus cuadros religiosos y escenas de la vida monástica. Con un estilo que mantuvo durante décadas, se caracterizó como pintor tenebrista, debido al uso que hizo de los contrastes de luz y sombras.

Su obra está llena de pinceladas sencillas, realistas, detallista, con formas amplias y la plenitud en los volúmenes ,con influencia de Caravaggio, José Ribera y Diego Velázquez y al final de su carrera, por el estilo más sutil de Murillo.

Entres sus obras más conocidas tenemos San Francisco arrodillado con una calavera en las manos, 1658 o San Hugo en el refectorio de los Cartujos, 1630-1635

Joan Miró

Nacido en 1893 es uno de los pintores con una obra más variada y destacando en varios estilos como el surrealismo, el fauvismo o el expresionismo. Artista hasta la médula, Miró era capaz de pasar días sin comer con el fin de conseguir un estado mental alterado que pudiera expresar lo que deseaba plasmar en su pinturas.

Su estancia en París, provoca que su obra se vuelve más onírica pasando luego a un estilo algo más naïf. Además de pintor fue, escultor, grabador y ceramista español, y está considerado uno de los máximos exponentes del arte de su generación. Uno de sus grandes proyectos fue la creación de la Fundación Joan Miró, ubicada en Barcelona, centro cultural y artístico para difundir las nuevas tendencias del arte contemporáneo; entre sus obras más conocidas tenemos Signos y constelaciones enamorados de una mujer (1941), o Metamorfósis (1936).

Diego Velázquez

Está considerado como el pintor más famoso del Siglo de Oro español, además de ser uno de los maestros del Barroco y de la pintura universal, influenciando a los pintores realistas de generaciones posteriores. Considerado como uno de los mejores retratistas de la historia del arte.

Entre sus obras más famosas tenemos Las Meninas (1656) y La rendición de Breda (1635)

Sin duda, sus obras fueron de lo más enigmáticas y con toques de soberbia que llenaban de oscuridad sus cuadros. No por oscuridad, sino que sus colores eran muy oscuros. A pesar de ello, su fama no fue por la oscuridad, sino por su talento a la hora de crear. Debido a eso, se le ordenó como el “pintor del rey”, de manera que estaba alojado en las instalaciones reales, con trato exclusivo, en donde trabajó casi toda su vida para él.

Desde sus aposentos, comenzaron a salir los retratos que le hicieron famoso y en sus viajes, a Italia, consiguió que su arte se impregnara de influencias venecianas.

Ésta fue una de sus etapas, pero Velázquez, siempre fue recordado por cómo mantenía su esencia pero siempre evolucionaba según las tendencias. Por eso, sus cuadros, aparecen algunos oscuros y otros, dependiendo de la influencia, están más llenos de color. Podemos comparar, los movimientos y los colores del cuadro Vistas del jardín de la Villa Médicis, en Roma, con el cuadro El Bufón de Calabacillas.

Salvador Dalí

Nace en 1904 y es conocido como máximo exponente del Surrealismo y el Dadaísmo más allá de sus obras. Personaje polifacético, excéntrico y enamorado de su musa Gala, la obra de Dalí saltó fronteras siendo uno de los artistas más reconocidos en Estados Unidos donde es considerado un genio artístico.

Entre sus obras más famosas tenemos La persistencia de la memoria (1931), Gala Contemplating the Mediterranean Sea (1976).

Y es que Salvador Dalí, sin duda el pintor más extravagante de todos los tiempos cuyas obras han llegado a crear odio o amor, desde los puntos más extremos, dependiendo de su entendimiento y su recepción a la hora de admirar un cuadro.

Quién diría que sus obras fueron inspiradas por alguien que fue encarcelado, por marcharse de una clase de arte. Allí, en la cárcel, recibió una prensa para grabado que le mandó su padre y la visita de su compañero de clase, Federico García Lorca, que creaba versos en su “Oda a Dalí” y que leía a toda su familia, tras componerlos y así recordar a su compañero encarcelado, injustamente.

Sus obras surrealistas siempre llamaron la atención, especialmente sus famosos relojes de agua y sus elefantes con patas de mosquito.

Francisco de Goya

Lucientes nace en 1746 y está considerado como pintores que iniciaron la estética del Romanticismo, además de ser precursor de las vanguardias pictóricas del siglo XX con sus obras maduras. Es también muy conocido por su talento como retratista al representar el aspecto psicológico de sus modelos más allá de su apariencia.

También fue famoso por la cantidad de autorretratos que se hacía, gracias a los cuales, se le puso seguir la pista, desde bien joven.

Su obra siempre podía plasmarse en cualquier parte, de manera que destacaba por grandes cuadros pintados en caballete, mural, a modo de grabados y en forma de dibujos. Su arte, contemplaba las diferentes fuentes en las que se podían plasmar sus obras.

Entre sus obras más famosas tenemos El tres de mayo de 1808 en Madrid (1814) y Saturno devorando a su hijo (1823)

A pesar de la fama de muchos de sus cuadros, ya no sólo por lo que hacían sentir y recordar, sino por lo perturbadores que podían ser, tuvo cuadros que se acercaban más al realismo y entre ellos, no podemos dejar fuera a la Maja Desnuda. Un cuadro de la época en donde mostraba a la mujer sensual, de la manera más natural posible.

Pablo Picasso

Nace en 1881, es posiblemente el pintor más famoso del mundo y, sin duda, el pintor más famoso del siglo XX. Fue líder del movimiento cubista, abordó otros géneros como el dibujo, el grabado, la ilustración de libros, la escultura, la cerámica y el diseño de escenografía y vestuario para montajes teatrales.

Entre sus obras más famosas tenemos Guernica (1937) y Las señoritas de Avignon (1907).

Este pintor de origen andaluz, que ha revolucionado al mundo entero, destacó por obras cubistas que no sólo mostraban su visión del mundo en cuanto a lo que era la belleza, sino que podía transmitir, toda una historia.

Sus obras más destacadas, por supuesto, son estas que mencionamos anteriormente, pero Pablo Picasso cuenta con una revolución de cuadros que llenó de color el panorama artístico, debido a sus estilos tan diferentes y tan marcados, que parecían ser pintados por diferentes artistas.

Tenemos The Blue Room, un cuadro con movimiento propio, lleno de vibraciones, Don Quixote, que era lo más parecido a las siluetas de una tira cómica, Sylvette, una mezcla entre el modernismo y su pasión por el cubismo, en donde los colores consiguen profundidades asombrosas. Y cómo no, Ciencia y Caridad, uno de sus cuadros más realistas que pintó.

Eduardo Arroyo

Entre los pintores españoles más famosos de la historia se encuentra Eduardo Arroyo, un pintor madrileño que utilizó su creatividad y talento como herramienta de protesta; en sus obras se encuentra implícita una huella crítica utilizada para ridiculizar a los dictadores, los toreros e incluso a artistas célebres como Marcel Duchamp y Joan Miro; esta postura artística de Eduardo Arroyo generalmente ha causado controversia entre el público y los críticos de arte.

El trabajo de Arroyo apuesta por la vanguardia y la experimentación abstracta; asimismo, el pintor español ha creado sus composiciones pictóricas basado en una gran influencia del realismo, el expresionismo y la abstracción. Arroyo instituye sus imágenes en una serie de conceptos que incluyen la yuxtaposición de imágenes coloridas que representan un trabajo ramificado del pop art.

Mariano Andreu Estany

Mariano Andreu fue un pintor español importante, escenógrafo, dibujante catalán; Andreu fue un prolífico artista autodidacta. Mariano comenzó su carrera creativa como ilustrador de revistas en Francia, en este país aprendió diversas técnicas gráficas como la litografía y el grabado.

El trabajo que Andreu realizó durante toda su carrera ha hecho que no pueda ser catalogado en alguna corriente artística especifica; sin embargo, las características de sus pinturas eran elementos ornamentalistas y artesanos.

Durante su mayor apogeo, Mariano Andreu participó en afamadas exposiciones en la Galería del Fayans Catalá (1911), el Salón de Artistas y Artistas de Barcelona (1916) y en la Ciudad Condal en el Salón Parés (1934). Actualmente, parte de su obra puede ser apreciada en el Centre de Documentació i Museu de les Arts Escèniques de Barcelona y en el Museu d’Art Modern de Barcelona.

Antonio Peris Carbonell

Nació en 1957 en Valencia, España. Carbonell se caracterizó principalmente por sus trabajos como pintor, sin embargo, a su labor creativa también se añaden trabajos en materia de escultura. Una de sus afamadas obras conocida como “La Caravana” fue realizada cuando apenas contaba con 12 años de edad.

Debido a su gran talento artístico, se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios de Valencia, en la década de los 70 fue recibido en la Escuela de San Carlos de Bellas Artes, Valencia, para continuar con su instrucción artística.

Fue hasta el año de 1985 cuando Antonio Peris Carbonell realizó su primera exposición individual, la cual tuvo una gran aceptación por parte de los expertos; tal fue el recibimiento de su trabajo individual que en dos día vendió todo el lote de sus obras.

Las pinturas de Peris Carbonell son un compendio de colores vibrantes, que se centran en una vena del expresionismo con tendencias místicas; las imágenes que presenta van desde paisajes naturales hasta escenas religiosas. Carbonell ha sido aclamado por la Crítica Internacional de Arte en Madrid y ha sido denominado un digno «representante del expresionismo místico español actual».

Joaquín espalter y rull

Nació en Barcelona en el año 1809. Este pintor e ilustrador español realizó obras enfocadas a la pintura decorativa, histórica, religiosa y el retrato. Fungió como académico de la Escuela Superior de Bellas Artes y fue profesor emérito de la Real Academia de San Fernando.

El carácter de su trabajo se encuentra representado en la decoración diversos recintos como el Teatro del Instituto, el Teatro del Príncipe, el Palacio del Congreso, el salón de baile en el Palacio Gaviria y en el Paraninfo de la Universidad Central que congrega imágenes de hombres distinguidos y retratos alegóricos.

Su trabajo pictórico se basa en temas melancólicos, su técnica se caracteriza por la realización pulcra del dibujo acompañada por una gran gama de colores. Como ilustrador su obra más reconocida fue la realizada para El Quijote; en materia pictórica su trabajo más emblemático es La era cristiana, realizada en 1871.

Escritores españoles reconocidos mundialmente, algunos les otorgaron Premios Nobeles en Literatura.

Cervantes

No es posible hablar de escritores españoles sin nombrar a Miguel de Cervantes. Considerado como la máxima figura de la literatura española, Cervantes es reconocido por haber tenido un gran impacto en la lengua española. Tanto fue así que muchas veces se le llama “la lengua de Cervantes”.

Este escritor nació en Alcalá de Henares el 29 de septiembre de 1547 y murió en Madrid el 22 de abril de 1616. Fue un novelista, poeta, dramaturgo e incluso soldado. Vivió durante la época conocida como el “Siglo de Oro”, un periodo de mucha prosperidad en España y sobre todo de renovación cultural.

Cervantes es conocido a nivel mundial por haber escrito El ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha. Esta es considerada como la primera novela moderna y ha sido catalogada como una de las mejores obras de la literatura universal. El libro es básicamente una parodia de los libros de caballerías, en las que un hombre amante de la caballería decide salir en busca de sus propias aventuras caballerescas. El libro se editó en dos volúmenes y es la obra más editada y traducida de la historia después de la Biblia.

García Lorca

Otro de los grandes escritores españoles fue Federico García Lorca. Es considerado como el autor más representativo del grupo conocido como Generación del 27. Lorca nació en Fuente Vaqueros, Granada, el 5 de junio de 1898.

El estilo de escritura de García Lorca se conoce como “Culteranismo”. Este autor solía escribir sobre la posición y la represión de la mujer en las zonas rurales de España en la década de 1930. Sus temas se caracterizaban por ser oscuros y por tener una retórica un poco complicada.

Entre sus obras más famosas se encuentra Bodas de Sangre, una pieza escrita en 1931 y que fue la que lo lanzó a la fama en España y América. Yerna es otra de sus grandes obras, publicada en 1934. Y por supuesto, no podemos dejar por fuera La casa de Bernarda Alba, su novela más famosa y la obra fundamental de su carrera.

Gustavo Adolfo Bécquer

De entre los mejores escritores españoles, Gustavo Adolfo Bécquer es uno de los más conocidos. Nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836 y murió tempranamente a sus 34 años a causa de la tuberculosis en Madrid el 22 de diciembre de 1870. Bécquer fue un poeta y narrador que perteneció al movimiento del Romanticismo, pero se le asocia mayormente con el movimiento posromántico. De hecho, es considerado como uno de sus máximos representantes.

Su vida estuvo llena de luces y sombras. En vida logró alcanzar cierta fama, pero no fue sino hasta después de su muerte que consiguió el prestigio por el cual se le reconoce. Las obras de Bécquer influenciaron las de otros grandes de la literatura como Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, entre otros.

Su trabajo más importante es Rimas y Leyendas, que es un conjunto de poemas y relatos. Este es para muchos la obra más importante que se ha acuñado de este autor. Tanto es así que es considerado uno de los libros más importantes de la literatura española.

Francisco de Quevedo

Es uno de los mejores escritores de la historia de España y por ende, uno de los más destacados. Vivió en la época del Siglo de Oro, entre los años 1580 y 1645. Venía de una familia aristócrata y sus padres desempeñaron altos cargos en la corte. Por esta razón, desde su infancia estuvo involucrado con el ambiente cortesano y político.

Quevedo fue amigo tanto de Félix Lope de Vega como de Miguel de Cervantes. Y también fue enemigo acérrimo de Luis de Góngora. De hecho, muchos de sus escritos mostraban un estilo anti-Góngora, en los que lo satirizaba como en el libro A una nariz.

Este autor de personalidad fuerte y controversial escribió obras narrativas y también dramáticas, textos políticos, filosóficos y hasta morales. Su obra abarcó la mayoría de los géneros literarios de su época. Sin embargo, su mayor reconocimiento viene por su obra poética. Entre sus trabajos más conocidos está “Oda al sueño”, “Amor más allá de la muerte”, “Letrillas llenas de donaire”, “La hora de todos, “Sonetos eternos”, “La cuna y la sepultura”, entre muchos otros. Pero se destacó especialmente por la obra Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos.

Antonio Machado

se encuentra entre los mejores escritores españoles por su increíble aporte a la expresión lírica. Fue un poeta y uno de los representantes más jóvenes de la Generación del 98, un movimiento literario. También fue un dramaturgo y narrador emblemático. Nació en Sevilla en 1875 y murió Collioure, Francia, en 1939 en el exilio cuando estaba a punto de finalizar la Segunda República Española.

Su obra estuvo influenciada por el modernismo y el simbolismo. Su poesía se caracterizó por tener sencillez y mucha sobriedad, así como de estar cargada de reflexiones que lo acercaban al pueblo. Su hermano también era poeta, Manuel Machado, y junto a él escribió teatro. Entre las obras teatrales están Desdichas de la fortuna, Julianillo Valcárcel, La duquesa de Benamejí, Juan de Mañara (1927), Las adelfas (1928), La Lola se va a los puertos (1929), entre otras tantas, todas escritas en verso.

Los primeros poemas de Antonio Machado se publicaron en revistas modernistas como Electra y Helios, entre otras. Sus libros más destacados son Soledades. Galerías. Otros poemas (1907), Campos de Castilla (1912), Juan de Mairena (1936) y Antología poética.

Miguel de Unamuno

es una de las personalidades más reconocidas de la literatura española contemporánea. De hecho, es para muchos el mejor escritor español. Nació en Bilbao en 1864 y murió en Salamanca en 1936. Además de escritor, fue poeta y filósofo. Y fue uno de los principales exponentes de la Generación del 98.

Unamuno cultivó todas las áreas posibles dentro de la literatura de su época. No solo escribió novelas y ensayos, sino también obras de teatro y poesía. Sin embargo, debido a sus preocupaciones existenciales y la búsqueda del entendimiento del ser humano, centró su escritura en temas que reflejaban su angustia personal. Es por eso que produjo obras como Mi religión y otros ensayos (1910), Soliloquios y conversaciones (1911) y la profunda y dramática Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos, escrita en 1913.

En cuanto a sus poemas y obras teatrales, fueron escritas bajo una línea narrativa íntima y filosófica a la vez. También en ella plasmó a personales complicados, atormentados y sensibles ante realidades incomprensivas.

Lope de Vega

Ninguno de los escritores españoles importantes del Siglo de Oro de este país tuvo una vida tan mediática y agitada como la de Lope de Vega. Y esto lo proyectó en todas sus obras, cuyo estilo fue bastante caótico, pero con una calidad literaria incomparable. Muchos amantes de la literatura consideran que este autor escribió los mejores libros españoles hasta la fecha.

Lope de Vega nació en Madrid el 25 de noviembre de 1562 y murió en esa misma ciudad el 27 de agosto 72 años más tarde. Siempre tuvo un carácter rebelde, pero su curiosidad por aprender y su amor a la lectura estuvo presente desde su niñez. De manera que de adulto combinó estas dos cualidades para producir obras totalmente diferentes a lo que se había escrito en esa época.

Realmente la temática de sus libros siempre fue muy variada, tanto que realizar una clasificación o señalar cuáles serían las mejores es un trabajo complejo. Aun así, los más destacados se basan en la intriga amorosa. Es por ello que La Dama boba, El castigo del discreto, La desdichada Estefanía y Amar sin saber a quién, se encuentran entre sus libros más famosos.

Benito Pérez Galdós

es considerado por los seguidores de sus obras y especialistas en literatura como el mejor novelista español, luego de Cervantes. Pero a diferencia de Cervantes, Pérez Galdós no se interesó por formar parte del grupo escritores románticos españoles de la época. Así que siempre buscó apartarse de esta corriente y se decantó por el realismo, la expresividad y la profundidad psicológica en sus novelas. Por tal razón se le reconoce como el máximo representante de la corriente realista de la narrativa española.

Las Palmas de Gran Canarias fue la ciudad que lo vio nacer en 1843 y murió el 4 de enero de 1920 en Madrid. Muchos opinan que después de una vida marcada por el éxito literario y haber sido además un importante político de España, Pérez Galdós debió haber terminado su vida de una forma más digna. Y es que al parecer fue olvidado por la sociedad española, aunque la asistencia a su entierro fue multitudinaria.

Su obra más importante fue la serie Episodios Nacionales, que consta de dos partes. Aunque fue la segunda serie de esta novela la que lo hizo más popular entre sus lectores en 1879. El mismo escritor más tarde dividió su trabajo novelístico en dos etapas. Así que tituló la primera como “Novelas del primer período” y la segunda como “Novelas contemporáneas”. Fue en esa segunda etapa en donde sus obras más recordadas vieron la luz. Entre ellas destacan Fortunata y Jacinta (1886 – 1887), Miau (1888) y por último Tristana (1892).

Juan Ramón Jiménez Premio Nobel de Literatura, 1956

Considerado como uno de los escritores españoles más importantes de la historia contemporánea. Su reconocimiento se debe a su enfoque en una lírica emotiva e intelectualista a la vez. Nació en la provincia de Huelva en 1956 y murió en el exilio, en San Juan de Puerto Rico en el año 1958.

Lamentablemente este poeta tuvo una vida desdichada a pesar de su éxito. La muerte de su padre junto al embargo de los bienes familiares fueron los detonantes de una fuerte depresión. Por ello, tuvo que ser hospitalizado en un sanatorio en Madrid. Desde allí trabajó en algunas de sus obras más resaltantes como Arias tristes y Jardines lejanos.

Sin embargo, es cuando regresa a su pueblo natal que produce sus mejores obras literarias, entre las cuales se encuentran Pastorales (1903-1905), Olvidanzas (1906-1907) y Elegías (1907). Quizás debido a su vida tormentosa, decide inclinarse hacia lo metafísico y es allí cuando decide impregnar sus obras de una visión intelectualista y religiosa a la vez. De manera que cuando se ve forzado a partir a Estados Unidos debido a la Guerra Civil, comienza a escribir libros con un carácter menos romántico y más existencialista como La estación total y Animal de fondo.

Miguel Delibes

Tras la Guerra Civil, España vio nacer grandes figuras de la literatura mundial. Miguel Delibes fue uno de ellos. Por eso forma parte de los escritores españoles más importantes de la historia contemporánea. Nació en la ciudad española de Valladolid el 17 de octubre de 1920 y murió en el año 2010 a consecuencia de un cáncer de cólon. Y aunque nunca abandonó su carrera por completo, se volvió tan apático que prácticamente dejó de ejercer desde mucho antes de perder la batalla contra su penosa enfermedad.

Este autor comenzó su carrera como escritor en el periódico El Norte de Castilla, el cual dirigió más tarde. Pero fue al contraer matrimonio que comenzó a escribir novelas, sobre todo gracias a la inspiración proveniente del amor por su esposa.

A lo largo de su vida llegó a escribir más de una docena de novelas. Pero la más destacada fue Cinco con Mario, la cual es considerada como su obra maestra. De hecho, en 1979 se realizó una adaptación teatral de esta obra. La respuesta del público ante esta fue tan positiva que su tiempo de exposición se extendió por más tiempo del que se había pensado.

Rosalía de Castro

Esta novelista y poeta española se le conoce como una de las más grandes representantes de la literatura del siglo XIX y se considera como una de las precursoras de la poesía española moderna. Su nacimiento ha sido blanco de profundos análisis. Siempre estuvo claro que nació en Santiago de Compostela el 24 de febrero de 1837 y que murió el 15 de julio de 1885. Sin embargo, la identidad de sus padres estuvo oculta durante mucho tiempo.

Al pasar los años se pudo conocer que fue producto de una relación entre una mujer de buena posición económica con un sacerdote. Y esta es la razón por la cual su crianza fue algo inestable, debido a ello nunca tuvo una formación educativa formal. Es por eso que sus obras aun siendo de gran calidad literaria, estuvieron cargada de una mala ortografía.

De todas formas logró cautivar al lector con prosas y versos de gran profundidad y simbolismo. En este sentido, sus tres obras más famosas son En las orillas del Sar, Follas novas y Cantares Gallegos. Debido a que los primeros años de su vida los vivió en Galicia, todas sus obras fueron escritas tanto en español como en gallego. Y es por ello que integra el prestigioso grupo de escritores españoles contemporáneos más famosos de la historia.

Valle Inclán

Ramón del Valle Inclán fue un dramaturgo y narrador español, cuyas obras fueron algo incomprendidas en su época, pero muy valoradas en el teatro en años posteriores. De hecho, junto a García Lorca forma parte de la denominada “Edad de plata” de la literatura española. Nació en Villanueva de Arosa en Pontevedra en el año 1866 y murió en Santiago de Compostela en 1936.

Ciertamente, los escritores españoles contemporáneos y sus obras suelen estar plagados de controversia, y este gran exponente de la literatura moderna no fue la excepción. Su vida estuvo envuelta en peleas callejeras, polémicas y enemistades. Aun así, era adicto apasionado a las reuniones en cafés, en donde alimentaba su intelecto y disfrutaba ser el centro de atracción. En general tuvo una vida precaria debido a su actitud bohemia e independiente, aunque nunca estuvo completamente en la ruina.

Realmente se destacó en varios géneros literarios, pero fue en la corriente literaria modernista en la que llevó a cabo sus escritos más notables. De todas sus piezas la más memorable es Luces de Bohemia, la cual incluso es considerada por la crítica como la mejor obra de teatro del siglo XX.

Miguel Hernández

Este poeta y dramaturgo español es oriundo de Orihuela y proviene de una familia muy humilde. Por esta razón tuvo que abandonar sus estudios cuando todavía era un niño para trabajar, aunque afortunadamente esto no le impidió convertirse en uno de los escritores españoles del siglo XX más influyentes. Nació el 30 de octubre de 1910 y murió en prisión el 28 de marzo de 1942 con apenas 32 años a causa de la tuberculosis que azotaba a España en esos años.

Tomó parte activa de la Guerra Civil y fue por eso que al intentar salir del país fue capturado y apresado. Pero la cárcel no detuvo tu afán por la literatura. Así que pese a ello se convirtió en uno de los mejores escritores españoles contemporáneos. Desde el encierro pudo terminar su última obra titulada Cancionero y romancero de ausencia, la cual se convirtió en una de las más célebres de su repertorio.

Pese a su temprana muerte, agitada vida y poca preparación académica, tuvo una existencia muy fructífera dentro del mundo de las letras, ya que para el momento de su encarcelamiento había escrito sus obras más importantes como El Silbo vulnerado e imagen de tu huella y la más reconocida El rayo no cesa (1936). Durante la guerra también pudo escribir Viento del pueblo (1937) y El hombre acecha (1938), las cuales compuso con un particular estilo que luego se conocería como “poesía de guerra”.

Calderón de la Barca

es una referencia clave para los escritores españoles actuales, dado que representa perfectamente la literatura barroca del llamado Siglo de Oro español. Escribió grandes obras cargadas de dramatismo y sobriedad, pero su mayor aporte fue hacia el mundo del teatro y las representaciones escénicas de sus escritos más importantes. Nació en Madrid un 17 de enero del año 1600. Y aunque recorrió el mundo, como todo joven instruido y acomodado de la época, murió a los 81 años en su misma ciudad natal.

Justo antes de su muerte, el propio Calderón de la Barca hizo un recuento de su producción literaria. Al término de su carrera, llegó a la cantidad de un total de ciento noventa piezas repartidas entre comedias, loas, entremeses y algunas obras menores.

Este gran dramaturgo madrileño tuvo un estilo muy parecido al de Lope de la Vega, puesto que ambos partían de pautas muy dramáticas. Sin embargo, el estilo de Calderón era más técnico y organizado que el de Lope de la Vega. Además, en sus obras solía poner en juego menos personajes y centrarse en un protagonista.

Leopoldo Alas Clarín

novelista y crítico literario llamado Leopoldo Alas. Este es su nombre verdadero, pero fue mejor conocido por su seudónimo “Clarín”. Nació en Zamora el 25 de abril de 1852 y murió el 13 de junio de 1852 a la edad de 49 años en la localidad de Oviedo, debido a una tuberculosis intestinal.

La importancia del trabajo literario de Clarín se debe a la cantidad de cuentos y novelas que escribió. Fueron obras con las cuales logró elevar aún más el género del cuento y así ubicarse entre los escritores españoles famosos más reconocidos hasta ese momento.

Por otro lado, no se puede olvidar que todo lo que escribió Leopoldo Alas estuvo fuertemente marcado por tres corrientes fundamentales de la época que fueron el realismo, el positivismo y el naturalismo.

Todas sus obras exhiben cierto tinte moralista que supo condensar y llevar a su máxima expresión en su épica novela La Regenta. Esta magnánima obra fue la que lo consagró como uno de los mejores escritores españoles de la historia, ya que causó gran impacto debido a su demoledora crítica hacia el clero, las damas de la alta sociedad, los partidos políticos y toda la aristocracia de la época.

Jacinto Benavente – Premio Nobel de Literatura, 1922

Autor teatral, un prolífico director, guionista y productor de cine. Nacido en Madrid en 1866, hijo de un conocido pediatra, estudió derecho, pero a la muerte de su padre se embarcó en varios viajes por Francia y Rusia. A su regreso a España, editó y colaboró en diferentes periódicos y revistas. En 1892 publicó su primera obra: Teatro Fantástico, a la que seguiría Cartas de mujeres en 1893. En 1899 fundó en Madrid el Teatro Artístico, en el que colaboró con Valle Inclán. Las obras de Benavente tratan con todos los estratos de la vida; son a la vez serios y cómicos, realistas y fantásticos. El autor ofrecía a los lectores un retrato fiel de la sociedad de la época, reflejado en obras como La Gobernadora (1901), Rosas de otoño (1905), Señora ama (1908) y La Malquerida (1913), o Los intereses creados (1907), considerada una de sus obras maestras. El autor siguió trabajando hasta poco antes de su muerte. Su obra póstuma: “El bufón de Hamlet” fue publicada en 1958.

José Echegaray, Premio Nobel de Literatura en 1904

personaje polifacético que despuntó en disciplinas tan dispares como la ingeniería, la dramaturgia, la política o las matemáticas. Ingeniero de formación, tuvo además una distinguida carrera en el Gobierno de España, donde ocupó cargos relevantes, como el de ministro de Obras Públicas y de Finanzas, además de senador vitalicio del Consejo de Instrucción Pública. En el apogeo de su carrera se decantó por la dramaturgia, una disciplina que cultivaba con pasión desde su juventud. Entre las obras más destacadas figuran La esposa del vengador (1874), En el puño de la espada (1875) y En el pilar y en la cruz (1878), la cual desató una gran controversia a causa de su defensa de la libertad de pensamiento. Son igualmente reseñables Conflicto entre dos deberes (1882); Locura o Santidad (1877); y El gran Galeoto (1881), una obra en la que se realiza un alegato en favor del honor y en contra de la hipocresía en la que el autor elabora además una reflexión acerca de su idea del teatro.

Vicente Aleixandre, Premio Nobel de Literatura, 1977

Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1977 como reconocimiento a su obra, y por extensión, a toda a Generación del 27. Este poeta polifacético, que anteriormente había recibido el Premio Nacional de Literatura en 1934 y el Premio de Crítica en 1963, también formó parte de la Real Academia Española. Su amistad con Dámaso Alonso y sus inquietudes literarias le llevaron a leer y a estudiar a los grandes poetas de la literatura universal, como Bécquer y Rubén Darío. Sin embargo, en un giro del destino, fue una grave enfermedad y su lenta recuperación las que le llevaron a escribir poesías que finalmente fueron publicadas en las revistas culturales más importantes de la época, Ahí empezó su amistad con los otros componentes de la Generación del 27, como Federico García Lorca y Luis Cernuda. Tras la Guerra Civil permaneció en España y su obra tomó una trayectoria muy personal. Su obra se caracteriza por el uso de la metáfora y es reconocido como el principal poeta surrealista español. Pasión de la Tierra (1935) o La destrucción del amor (1932), son algunas de las obras más relevantes de su antología poética.

Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura, 1989

recibió el premio Nobel de Literatura en 1989 tras toda una vida dedicada a los libros. Esta pasión comenzó de manera curiosa, mientras se encontraba internado en el sanatorio de Guadarrama. Aunque inicialmente ingresó en la Facultad de Medicina, pronto se interesó más por las letras gracias al poeta Pedro Salinas y sus clases de Literatura Contemporánea. El encuentro resultó fundamental para el joven escritor, hasta el punto de despertarle totalmente su vocación literaria. Su primera obra fue el libro de poemas Pisando la dudosa luz del día, al que le siguieron su primera gran obra La familia de Pascual Duarte, Viaje a La Alcarria (1948), El cancionero de La Alcarria (1948) y, finalmente, su obra más reconocida: La colmena (1951). El autor ingresó posteriormente en la Real Academia de la Lengua Española, donde ocupó el sillón con la letra Q. Junto con otros intelectuales de su época, formó parte activa de la Transición española. Fue elegido senador en las primeras Cortes democráticas y revisó el texto definitivo de la Constitución Española. Entre los premios recibidos en la recta final de su carrera destacan el Príncipe de Asturias de las Letras, otorgado en 1987, y el Miguel de Cervantes, en 1995. En 1996 el rey de España lo condecoró con el título de Marqués de Iria Flavia.

Científicos y médicos españoles que recibieron el Premio Nobel de Medicina.

Santiago Ramón y Cajal -Premio Nobel de Medicina, 1906

Compartió el premio Nobel de Medicina en 1906 con Camilo Golgi, en “reconocimiento por su trabajo sobre la estructura del sistema nervioso”. Este médico español especializado en anatomía patológica fue de niño aprendiz de barbero y luego de zapatero. En su juventud deseaba ser artista, movido por su extraordinario don para el dibujo que se evidencia sus ilustraciones. Sin embargo, su padre, que era profesor de anatomía aplicada en la Universidad de Zaragoza, lo persuadió para que estudiara medicina. En 1873 obtuvo una licenciatura en Medicina en Zaragoza y posteriormente sirvió como médico en el regimiento de Burgos. Participó en una expedición a Cuba en los años 1874-75, donde contrajo malaria y tuberculosis. A su regreso se convirtió en asistente en la Facultad de Anatomía de la Facultad de Medicina de Zaragoza (1875) y luego, a petición propia, director del Museo de Zaragoza (1879). En 1877 obtuvo el título de doctor en Medicina en Madrid. En 1880 comenzó a publicar trabajos científicos, los más importantes de los cuales son el Manual de histología normal y técnica micrográfica (1889), el Manual de anatomía patológica general (1890). Cajal tiene en su haber más de 100 artículos publicados en revistas científicas francesas y españolas, especialmente sobre la estructura del sistema nervioso, así como monográficos sobre músculos y otros tejidos. Además, cosechó un elevado número de distinciones, entre ellas las de ‘miembro de la Real Academia de Ciencias de Madrid en 1895 y de la Real Academia de Medicina de Madrid, en 1897. Además, fue nombrado doctor honorario por la universidad de Cambridge en 1894, de Würfurb en 1896 y de Calrk en 1899. A él le debemos el descubrimiento de las hendiduras sinápticas, el espacio que separa las neuronas, cuyos mensajeros químicos permiten la comunicación entre ellas. Sus hallazgos sentaron las bases del conocimiento sobre el funcionamiento del sistema nervioso central y periférico.

Severo Ochoa- Premio Nobel de Medicina, 1959

El bioquímico y biólogo molecular Severo Ochoa (1905-1993) –en la imagen felicitado por su equipo de investigadores tras ganar el el Premio Nobel– obtuvo el galardón junto con el bioquímico estadounidense Arthur Kornberg por sus descubrimientos sobre el mecanismo de síntesis biológica del ácido ribonucleico (ARN) y el ácido desoxirribonucleico (ADN). Los trabajos del profesor Ochoa ahondaron en el desciframiento del código genético, la biosíntesis intracelular de las proteínas y otros aspectos fundamentales de la biología de los virus. El profesor se licenció en la Universidad Complutense de Madrid y se doctoró poco tiempo después, aunque nunca llegó a ejercer como médico. En la Residencia de Estudiantes, en la que ingresó en 1927, convivió con grandes intelectuales de la época, como Federico García Lorca o Salvador Dalí. En la década de 1930 realizó sus primeros estudios importantes sobre enzimología. Tras varios años de estudio de las enzimas, investigó el metabolismo de los hidratos de carbono y de los ácidos grasos. El descubrimiento de la estructura de doble hélice del ADN abrió un nuevo campo de investigación gracias al cual se consiguió aislar una enzima de la bacteria Escherichia coli, a la que llamó ‘polinucleótido-fosforilasa’, (ARN-polimerasa). Ello dio lugar al descubrimiento de la síntesis del ARN en el laboratorio. Un año más tarde, el bioquímico norteamericano Arthur Kornberg, discípulo de Ochoa, demostró que la síntesis de ADN también requiere de otra enzima polimerasa, específica para esta cadena. Estos extraordinarios hallazgos permitieron posteriormente el desciframiento del código genético.

La música clásica es un concepto tan amplio como impreciso y si hubiera que acotarlo, nos estaríamos refiriendo a toda aquella música basada en diferentes estilos compositivos que se desarrollaron en Europa desde el siglo XI hasta nuestros días, aunque las bases teóricas concretas de lo que hoy consideramos música clásica se gestaron entre los siglos XVI y XX.

La primera mitad del siglo XX fue en España un periodo especialmente prolífico en lo que a creación musical se refiere. Algunos de los compositores más destacados de nuestro país desarrollaron su actividad durante esta época y dejaron grandes obras que hoy siguen interpretando tanto orquestas sinfónicas como solistas de distintos instrumentos musicales en auditorios y salas de conciertos de todo el mundo.

Manuel de Falla. El amor brujo de Falla

Se trata de una de las obras de música clásica española más interpretadas y versionadas de la historia de la música de nuestro país. Manuel de Falla compuso esta pieza por encargo de la bailarina y cantaora Pastora Imperio, con la que le unía una gran amistad, y se estrenó el 15 de abril de 1915 en el Teatro Lara de Madrid contando con la interpretación vocal de la propia Pastora y la dirección orquestal de José Moreno Ballesteros.

Esta primera versión de uno de los grandes compositores españoles fue catalogada como una suite musical post-impresionista y supuso la consagración no solo de Manuel de Falla, sino de la música española de ese momento. Diez años después estrenó en París una segunda versión para gran orquesta y con más protagonismo del baile con Antonia Mercé ‘La Argentina’, añadiendo tres canciones cortas para mezzo-soprano. El argumento de la pieza relata la historia de amor entre Candela y Carmelo, que viven atormentados por el antiguo amante de ella. Esta composición cuenta con movimientos tan conocidos como la Canción del Fuego Fatuo o la Danza ritual del fuego.

Joaquín Rodrigo.Concierto de Aranjuez

El Concierto de Aranjuez es una pieza de música clásica española compuesta en París en 1939, pero se estrenó el 9 de noviembre de 1940 en el Palau de la Música Catalana de Barcelona. Es la primera obra compuesta para guitarra española y orquesta y marcó el inicio de la posguerra, un momento especialmente difícil para los artistas españoles. Otro de los grandes compositores españoles de música clásica, era prácticamente ciego desde los tres años y utilizaba un peculiar sistema para componer: primero escribía la notación en braille, con la ayuda de un copista lo pasaba a un pentagrama y finalmente presentaba la partitura definitiva tras haberla corregido. Acompañado de su mujer, entró a España por la frontera francesa con el manuscrito del Concierto de Aranjuez en braille. Esta obra traspasó fronteras hasta el punto de que Miles Davis versionó el Adagio, su parte más conocida, en Sketches from Spain y a partir de ahí se multiplicaron las versiones, porque tal y como aseguró el propio Joaquín Rodrigo al diario El Mundo en 1991 «La celebridad de una partitura nunca se puede prever».

Isaac Albéniz. Suite Iberia

Albéniz tardó unos años en finalizar su obra de música clásica más importante y le supuso el reconocimiento de compositores tan destacados como Debussy o Messiaen, que dijo “es la maravilla del piano, ocupa quizá el más alto puesto entre las más brillantes muestras del instrumento rey por excelencia”.

La suite está formada por cuatro cuadernos de tres piezas cada uno en las que recorre diferentes estados de ánimo y distintos lugares de Andalucía: Almería, Sevilla, Ronda o El Puerto de Santa María, y una única referencia madrileña: la plaza de Lavapiés. El primer interesado en orquestar esta pieza fue el también compositor Maurice Ravel, y han sido muchos los virtuosos que la han interpretado al piano, como Daniel Barenboim, Esteban Sánchez, Alicia de Larrocha (que la grabó en tres ocasiones) o Guillermo González.

Enrique Granados. Goyescas

Esta obra de música clásica española hace referencia a las pinturas de Francisco de Goya, del que Granados era un gran admirador. Fue la obra maestra del compositor catalán y nació como una suite para piano que más adelante, en 1915, se convirtió en una ópera. Está compuesta por dos cuadernos y seis piezas, que en total duran una hora aproximadamente. Salvo en el caso de El pelele, una séptima pieza que sí aludía a un cuadro concreto del pintor, la intención de Granados con esta obra no era reflejar una obra de Goya en particular, sino la atmósfera general que transmitían sus pinturas y grabados.

Enrique Granados fue uno de los grandes compositores españoles de música clásica. Pianista y pedagogo vinculado a las ideas modernistas, murió en 1916 durante la Primera Guerra Mundial cuando el barco en el que viajaba, el Sussex II, recibió el impacto de un torpedo alemán.

Joaquín Turina. Danzas fantásticas

Como ocurrió con algunas de las piezas mencionadas anteriormente, las Danzas fantásticas de Turina nacieron como una obra para piano que más adelante se versionó para orquesta sinfónica. Esta obra de música clásica está formada por tres partes inspiradas en la novela La orgía de José Mas: una jota aragonesa titulada Exaltación, un zortziko vasco, Ensueño, y por último una farruca andaluza que llamó como el libro en el que está basada: Orgía. Considerado un niño prodigio desde los cuatro años, Joaquín Turina fue también intérprete, musicólogo y el mayor exponente del denominado nacionalismo musical que se desarrolló en España en la primera mitad del siglo XX.

Pau Casals

El músico más importante del siglo XX, no solo uno de los mejores violonchelistas de su siglo (su habilidad cambió la técnica de la interpretación de violonchelo) sino uno de los mejores intérpretes y directores de orquesta de su tiempo.

La pregunta se impone: ¿por qué ha sufrido España un trato diferente al de otros países europeos cuya historia ofrece episodios de crueldad e iniquidad similares? ¿Por qué se han subrayado y, a veces exagerado y falseado, los aspectos negativos de su historia, obviando deliberadamente los positivos? ¿Por qué ese ensañamiento?

Los hispanistas ingleses y belgas son parte interesada desde antiguo. Su hacer tiene que ver con el periodo de máximo esplendor del imperio español. El antiespañolismo ha sido y es utilizado para mermar a España con conflictos de toda índole a escala internacional, económicos, zonas de influencia e intereses nacionales periféricos, con el objetivo de mermar la nación y los intereses de los ciudadanos en provecho propio. ¿A quién beneficia? no a España ni a su ciudadanía que se ve continuamente hostigada y moneda de recambio para ofrecer privilegios y mercedes a pequeños territorios nacionales que se benefician en exclusiva y en detrimento del resto mayoritario de territorios y ciudadanía en general.

Vivir en una sociedad como la española, tan marcada por las facciones, por los odios, por los bandos, por las trampas permitidas de unos y por las injusticias cometidas impunemente contra otros hace de nosotros un colectivo peculiar.

Españoles alentando esa atrocidad, ese movimiento hispanófobo, propio de los anglosajones, que enarbola hasta la saciedad la leyenda negra antiespañola. Lo español ha sido siempre malo, el demonio, el monstruo a destruir. Una cosa está clara: “quien no conoce su historia, está condenado a repetirla”.

A pesar de que la investigación histórica ha barrido muchos tópicos, la “leyenda negra” se resiste a desaparecer. La imagen negativa de España y la actitud derrotista de los españoles ante su propia historia persisten. La sensación de que cada día hay más “enemigos de España” en este país. Y el problema real es que tengan razón.

Aventuras, motivación, perseverancia y esfuerzo. Sintámonos orgullosos de nuestros héroes y heroínas, de nuestros hijos e hijas, de todos aquellos que dieron y siguen dando su vida por su patria. Recordar y rememorar, estar orgullosos de lo conseguido.

La historia de España es la que es y no la podrán borrar por mucho que lo intenten, querer que las cosas se hagan bien solamente puede entenderse como la mejor manera de amar a tu país, a sus gentes, a sus instituciones.

Unámonos en la adversidad, juntemos fuerzas y rememos hacia el mismo lado con la intención de destruir esa leyenda negra que nos separa. Abramos los ojos y conozcamos la verdad. Las cosas que unen a los pueblos hispanos son mayores y mejores que las los separan. Aprendamos a convivir y beber de aquellos cimientos. Sintámonos orgullos y enterremos de una vez la leyenda negra.

Vara de Rey, el héroe olvidado que salvaguardó el Imperio Español

Vara de Rey, el héroe olvidado que salvaguardó el Imperio Español

Hasta el año 1898, España conservaba tres amplias e importantes colonias: Cuba y Puerto Rico en el Caribe y el Archipiélago de Filipinas en el Pacífico. El conjunto de islas de este último emplazamiento, sobrepasaba las 3.000. Su inspección resultaba complicada, porque la piratería desplegaba sus tentáculos en las aguas y la aniquilación de esta práctica implicaba serios inconvenientes.

Por tal motivo, el Imperio Español estaba comprometido a ofrecer prácticamente el total de su efímera armada para contrarrestarlo con exiguos cañoneros y cruceros ligeros. Mientras, desde la finalización del reinado de Su Majestad la Reina Doña Isabel II (1830-1904), la metrópoli se encontraba inmersa en una profunda crisis política.

En este escenario irresoluto, S.M. Don Alfonso XIII (1886-1941), por aquel entonces aún Infante, comportaba que las riendas del estado recayesen en la regente, su madre la Reina Doña María Cristina de Habsburgo-Lorena (1858-1929), viuda del Rey Don Alfonso XII (1857-1885), que desempeñaba su labor junto a don Práxedes Mariano Mateo-Sagasta y Escolar (1825-1903), Presidente del Gobierno y miembro del Partido Liberal progresista, caracterizado por sus habilidades en la retórica. Lo cierto es, que el desequilibrio habido en España, peyorativamente, la convertía en presa fácil.

Entretanto, los actores mundiales merodeaban sus espacios sedientos de dominio, cuestionándose por lógicas económicas las colonias: la hegemonía pendía de un hilo en el que comparablemente preponderaban el ensanchamiento y posterior amplificación territorial, hasta sugestionar el influjo y la moneda.

Tras la celebración de la Conferencia de Berlín (16/XI/1884-26/II/1885), las potencias europeas acordaron sus áreas de expansión en el continente africano, a fin de impedir una colisión bélica. En la teoría, las acometividades que pululaban en las mentes de los líderes, debían haberse aplacado, de hecho, varias alianzas militares definieron zonas estratégicas en Asia y China.

En este entresijo geofísico, España se atinaba desamparada a merced de la ambición e inclinación colonizadora, no ya solo por las fuerzas centrífugas del Viejo Continente, sino, asimismo, por los Estados Unidos de América que bregaba en la confabulación por hacerse con Cuba: un apetecible bocado, por cuya posesión habían aspirado varios presidentes norteamericanos. Tómese como ejemplos, don John Quincy Adams; o don James Knox Polk; don Jr. James Buchanan y don Ulysses S. Grant, respectivamente, como el 6º, 11º, 15º y 18º Presidentes de EE.UU., que hasta el momento habían pugnado por este lugar insular, sin éxito alguno.

Obviamente, España sistemáticamente rehusaba a las propuestas de adquisición. Y es que, el establecimiento de Cuba no se circunscribía únicamente a una cuestión de realce, porque era una de las joyas más productivas de la época: la Isla ostentaba un componente económico pujante, además de tener una situación terrestre valiosa.

En la otra cara de la moneda, la urbe cubana había propagado un fuerte sentimiento patriótico, donde España asfixiaba sus intereses políticos y comerciales, poniéndola sobre las cuerdas comercialmente al impedirle el tráfico de sus materias primas, básicamente, el azúcar de caña con los estadounidenses y otros países.

Era evidente, que la reglamentación española amputaba sustancialmente el protagonismo de la burguesía industrial y comercial cubana. Ante esta complejidad que clamaba a leguas, los cubanos, enervados e impacientados por la contexto de servidumbre que se vivía, emprendieron acciones tumultuosas derivadas en una cruzada en pro de conquistar su independencia.

Con estas connotaciones iniciales, en los últimos días de junio de 1898, inmerso en la Guerra de Cuba (24/II/1895-10/XII/1898), la milicia estadounidense diseñó un plan que radicaba en interceptar la Ciudad Santiago de Cuba, capital de la provincia homónima y término en el que se ubicaba la marina hispana, con el objetivo de capturarla.

Posteriormente, para conseguir invadirla, los americanos debían hacerse con las posiciones de las Lomas de ‘San Juan’ y ‘El Caney’, pequeñas elevaciones que desde el Sudeste destacaban en este enclave.

Ya, en los prolegómenos de esta operación tan crucial para los intereses de España, se producirían actos heroicos de españoles, tal vez, ignorados en su biografía y propia existencia, han podido caer en el olvido de la Historia, que sucintamente disertaré en esta narración.

Este es el caso específico del General de Brigada don Joaquín Vara de Rey y Rubio (1840-1898), protagonista de este pasaje, un sexagenario engalanado con una incomparable barba canosa, que le impedía pasar inadvertido en el campo de batalla, donde el ardor y espíritu impertérrito que supo transmitir efusiva y elocuentemente a sus subordinados, como intrépidos soldados que entregaron lo mejor de sí, hasta la última gota de su sangre.

Vara de Rey, fruto del matrimonio de don Joaquín Vara de Rey y Calderón de la Barca y de doña Clotilde Rubio y Cuevillas, procedía de genes paternos y maternos que conservaban intensos vínculos y gran tradición con el entorno castrense.

Al cumplir los trece años, pidió la entrada en el Colegio de Infantería recientemente reubicado en el Alcázar de Toledo, siendo su progenitor Comandante del ‘Regimiento de Infantería Iberia N.º 30’ con Guarnición en Reus, Tarragona. Acto seguido, Doña Isabel II le confirió la plaza en calidad de candidato al ingreso y ya, en 1856, marchó con su familia a la capital del Reino. El 1 de junio de 1857, era afiliado como caballero cadete; subsiguientemente, dos años más tarde, alcanzaría el empleo de Alférez.

Gradualmente, los ascensos se sucedieron en la proyección militar de Vara de Rey, como los progresivos cambios de residencia que le trasladaron a localidades como Pamplona, Vitoria, Bilbao o Valladolid con sus vicisitudes respectivas, imposibles de reseñar en su totalidad en este texto, pero, inclinándome por las más brillantes que contrastan una visión genérica en la determinación de su autobiografía.

El 17 de agosto de 1864, pasaría destinado al ‘Regimiento de Infantería Isabel II N.º 32’, con ubicación en Madrid; más adelante, las rebeliones cuarteleras de 1873 ilustraron durante una centuria la mentalidad de la oficialidad española, proyectándola a una tendencia más conservadora que no reaccionaria. Así, decenas de oficiales expusieron su insatisfacción demandando el retiro y otros, como Vara de Rey, renunciando el frente y prefiriendo puestos más administrativos: primero, en la ‘Dirección General de Infantería’ y segundo, en la 2.º Sección del ‘Ministerio de la Guerra’.

Solamente llevaba dos meses de estancia en Madrid, cuando las medidas contraídas por el Presidente del Poder Ejecutivo de la Primera República don Emilio Castelar y Ripoll (1832-1899), para extirpar el desconcierto generalizado, le obligaron a retornar al servicio activo. A tales efectos, en el ‘Batallón de Reserva de Alicante N.º 50’, uno de los Cuerpos de Voluntarios instituidos, defendió la Ciudad contra los cantonalistas y, en enero de 1874, contribuyó en la toma de Cartagena. Por su notable actuación en estos sucesos de armas, se le otorgó la Cruz roja del Mérito Militar.

Luego, solicitó y adquirió el destino en el ‘Batallón Provisional de Lérida N.º 42’, con el que concurrió en 1872 en la sangrienta tercera campaña, donde S.M. el Rey Don Alfonso XII dispuso tomar la iniciativa con el Ejército del Norte, disponiéndose a dar el golpe decisivo en la Guerra Carlista,

El 13 de diciembre de 1875, por los méritos acumulados en el Maestrazgo, asciende al empleo de Comandante; tres años después, en 1878, logra el rango de Teniente Coronel, encomendándosele la ‘Comandancia Militar’ de Tudela.

Brevemente, antes de argumentar la efeméride memorable que distinguió en mayúsculas a Vara de Rey, nada más arribar en Manila, se le confió el ‘Regimiento de Infantería España N.º 1’, con el que participó en las intervenciones conducentes para afianzar la soberanía española en la Isla de Mindanao, la segunda más grande del Archipiélago.

Su lustrosa aportación, le supuso otra Cruz roja del Mérito Militar.

En 1891 adquiere la condición de Coronel, transcurridos unos años y como consecuencia del levantamiento de Cuba, el 8 de marzo de 1895, es puesto a disposición del Capitán General don Emilio Calleja Isasi (1830-1906), quien prontamente, le asigna una columna constituida por dos de los batallones recientemente venidos de España, circunscritos en la División de Santiago de Cuba.

El 1 de julio de 1898, los 6.500 componentes de la 2.ª División del Mayor General don Henry Ware Lawton (1843-1899) se acercaron a la aldea de ‘El Caney’, a unos 8 kilómetros de Noreste de Santiago. El poblado, escasamente disponía de un grupo de inconsistentes edificaciones de pedrusco y algo similar a la cantidad de callejuelas, al igual, que sus colinas adyacentes, en un majestuoso reducto defensivo que apuntalaba la embocadura principal a Santiago.

El destacamento hispano estaba acomodado por tres compañías de ‘Regulares’ del Primer Batallón del 29.º ‘Regimiento de la Constitución’, más 40 integrantes del ‘Regimiento de Santiago’ y una ‘Compañía de Guerrillas’, con dos cañones Plasencia de retrocarga.

La suma íntegra, 527 efectivos a las órdenes directas de Vara de Rey, sin contar con el apoyo artillero. Cifra que evidencia la abrumadora desventaja en el número humano. Pero, el recinto de ‘El Caney’, suponía para los norteamericanos desde su incursión en Cuba, uno de los mayores impedimentos con los que se topaban.

El refugio se recostaba en un antiguo fortín de piedra distinguido como ‘El Viso’, en la demarcación derecha de la población, a una altitud aproximada de unos 30 metros. Los expertos en el tema, consideran que la cresta se asimilaba al cráter de un volcán y era impenetrable a cualquier acometimiento.

Se hendieron aberturas en los muros de las casas, al objeto de adecuarlos a los disparos a resguardo. De manera, que se interconectaba con seis blocaos de madera, una sucesión de alambradas de espino y un camino de trincheras en zigzag de unos 45 metros, con un calado suficiente como para preservar a un soldado hasta los hombros.

En el otro bando, Lawton situó a sus tres Brigadas preferentes: ‘Ludlow’, ‘Miles’ y ‘Chaffee’ para sitiar la colocación de Vara de Rey, hasta desbastar su radio de retirada hacia Santiago. Con esta táctica, procuraba fulminar una penetración perfectamente organizada y entroncada sobre el baluarte español, una vez que lo hubiese reducido con la artillería.

El combate despuntó en el silencio de la alborada, cuando cuatro cañones de la Batería ‘E’ del 1.º de Artillería de los EE.UU. propinó un pantallazo de fuego ensordecedor, para desintegrar el punto estático de protección precedente al asalto definitivo. Desgraciadamente para los secuaces de Lawton, la inmensa mayoría de las descargas alcanzaron el ensanche, en vez de percutir en la fortificación o las zanjas.

La progresión de la Infantería estadounidense se detuvo imprevisiblemente por una muralla de plomo de unos 900 metros; de pronto, los máuser españoles hicieron súbitamente su aparición: las unidades de vanguardia que discurrían a campo abierto, padecieron bajas calamitosas.

Un testigo expondría que los americanos se desplomaban “como si fueran mazorcas de maíz, cercenadas de los tallos por el cuchillo gigante de un segador inexorable”. Otro afirmó, que “El Caney se había tornado en un auténtico volcán en erupción, al que era imposible acercarse”.

Lawton, consideró que Vara de Rey y sus incondicionales no serían derrotados fácilmente. En un instante de la irrupción, el General Mayor don William Rufus Shafter (1835-1906), le ordenó que interrumpiera el gravoso enfrentamiento, pero éste, había implicado muchas tropas como para dar marcha atrás, estando convencido que un triunfo de lado español iba a ser un mazazo para la moral americana.

Una tregua transitoria facilitaría la reconstrucción de la línea defensiva, haciendo algunos preparativos para la arremetida final. Para ello, se comenzó a ahondar diversos trazos de trincheras e incidir con aberturas verticales, estrechas y profundas practicadas en las fachadas traseras. En la porción delantera, se desplegaron estacas y parapetos de tierra en la confluencia de las calles.

Sin la concurrencia de los refuerzos previstos para auxiliar las deshechas protecciones de ‘El Caney’, unido a la munición poco más o menos, consumida, las fuerzas contendientes se arrojaron en hervideros una tras otras, intensificando el fuego ante el arrebato esforzado de los españoles que, irremisiblemente, comenzaron a ceder.

Definitivamente, los cañones norteamericanos desmoronaron los blindajes como tales, detonando una brecha en la posición hispana por la que se abalanzaron mortalmente las milicias del 12.º y 25.º Regimientos de los Estados Unidos: nueve horas inacabables de dura contienda, entre heridos y fallecidos que rebasaban el 80%, cuando Vara de Rey hubo de dictaminar dolorosamente a sus bravos hombres que desechasen los baluartes del ‘El Caney’.

No cabía afrenta en este retroceso, porque los españoles habían competido como valientes y empobrecido hasta la extenuación a una división americana en franca inferioridad, encabezada por un veterano de la Guerra de Secesión, Lawton. En un defecto de arrogancia, el Mayor General inglés, había subestimado el tesón y la disciplina de los garantes al servicio de la Corona de España, augurando que no hallaría tenacidad en su abordaje sobre la Loma de ‘San Juan’.

La magna generosidad puesta en escena por quiénes combatieron codo a codo, más el temple del alma de quién los conducía, le despojó de su altivez. El empeño y la gallardía de Vara de Rey, no tuvieron comparación en la Guerra Hispano-Estadounidense. No titubeando en exponerse ante el peligro de forma atrevida, pareciendo inexpugnable a las metrallas y proyectiles del rival.

Vara de Rey difícilmente podía ser confundido: su atuendo de rayadillo bordado con galón dorado, su pomposo sombrero jipijapa y su crecida barba cana, desentonaban sobre el verdoso y castaño de la vista, convirtiéndole en blanco perceptible para los fusiles de cerrojo springfields y krags.

Tanto los estadounidenses, como los españoles y cubanos que estaban in situ aquella jornada, hubieran coincidido en asegurar que Vara de Rey, había hecho gala de un extraordinario carácter y audacia en el transcurso del choque.

Conforme la lucha alcanzaba el intervalo más trágico, Vara de Rey se desmoronó desfallecido con heridas en el tercer segmento del miembro inferior, o séase, las piernas. Como buenamente se pudo en el intercambio de la fusilería, se intentó desalojarlo en camilla, posiblemente, los estadounidenses no se percataron de lo ocurrido entre la cortina de humo, viendo a los españoles ausentarse del medio sitiado.

Gravemente maltrecho, habría que interpelarse, si Vara de Rey halló paz, convencido que había cumplido su misión para vigorizar la ofensiva con el comportamiento irreprochable de sus hombres. Simultáneamente, dos de los camilleros murieron, aun así, hubo esfuerzos para protegerlo, pero las incesantes andanadas acabarían con el herido, que finalmente recibió un impacto en la cabeza.

En milésimas de segundos, el esmerado repliegue se desmenuzó en escapada, encaramando a los victoriosos americanos a adueñarse de ‘El Caney’. Solo 80 de los curtidos españoles, casi todos extenuados y magullados, lograron huir hasta Santiago, el resto perecieron o lo capturaron.

Entre los difuntos, se hallaban dos hijos y un sobrino de Vara de Rey; su hermano, malherido era detenido. Las huestes americanas pagaron muy cara la victoria: 81 habían sucumbido y 360 lesionados y mutilados de consideración. Lawton, mandó sepultar los restos de Vara de Rey en una sencilla fosa cercana al campo de batalla.

Algunas fuentes bibliográficas han evaluado ‘El Caney’ como “la batalla más encarnizada de la guerra”. A pesar del estereotipo conceptuado por la diferenciación cuantitativa de los soldados y oficiales españoles en Cuba, los americanos no dejaron de subrayar el arrojo e ímpetu participativo de Vara de Rey.

La localización de sus restos mortales habiendo pasado cinco años, reflejarían momentos de dificultades e incertidumbre para el dispositivo de exhumación español; llegándose a exhumar los huesos de una mula, al deducirse que pertenecían a los del difunto, hasta que el General don Manuel Valderrama identificó el cadáver.

Don Joaquín Vara de Rey y Rubio, se le concedió a título póstumo la Cruz de la Real y Militar Orden de San Fernando, conocida popularmente como ‘Laureada de San Fernando’, la más preciada condecoración militar del Reino de España; amén, de resaltarse la reminiscencia de su memoria, con una estatua de bronce en la Ciudad que le vio nacer, su Ibiza natal, esculpiéndose para la posteridad: la entrega imperecedera al Imperio Español.

Publicado en el ‘Diario de Información Autonómica el Faro de Ceuta’ el día 24/VI/2020.

Las fotografías han sido extraídas de National Geographic de fecha 21/VI/2020 y la breve reseña insertada en la imagen iconográfica es obra del autor.

Cervantes y Ferdowsi

Cervantes y Ferdowsi

Aunque les separaron 6 siglos de diferencia en algo se parecieron estos dos grandes hombres de las letras. Crear una obra inmortal en la que perviviera la semilla de su lengua por y para la posterioridad. En estos tiempos tan convulsos en los que somos gobernados por nigromantes de la política en la cual se ha decidido que el castellano, una lengua que hablan 400.000.000 de personas en el mundo, deje de ser lengua oficial del estado, me acordé de Ferdowsí y su incansable lucha por conservar la lengua farsi que es la lengua que se habla en Irán. Pensé que lo que vivimos los españoles ahora es lo mismo que vivieron los persas hace 1.369 años con las invasiones árabes.

Hagamos un breve viaje en el tiempo para explicarnos mejor.

Irán, antiguamente llamado Persia, fue un imperio durante 2.500 años hasta 1979 y su religión e idioma oficial fue el Zoroastrismo y el farsi, no el Islam ni el árabe. Así fue hasta el año 651 cuando el Imperio Sasánida fue invadido por los árabes, sufriendo un cambio de identidad forzado. Los zoroastristas fueron perseguidos y el Islam y el Corán se covirtieron en la nueva fe y el nuevo libro sagrado del país, se cometieron violaciones contra las mujeres persas y los que se negaron a hablar árabe se les arrancó la lengua y sus libros sagrados fueron quemados.

Llegó entonces el momento de Ferdowsí. Nacido en el año 935 en una familia de terratenientes ricos mantuvo la pureza de la lengua persa toda su vida, y en ella escribió prácticamente toda su obra y aunque se islamizó, nunca arabizó sus costumbres dado que su familia era más persa que árabe y guardaba las tradiciones de leyendas, epopeyas, mitos y tradiciones orales antiguas persas.

A raíz de ello Ferdowsi reunió en una extensa obra todo el legado no solo del Irán Pre-Islámico sino que resucitó la antigua lengua de su tierra. Esta obra sería conocida como el Shahnameh, el Libro de los Reyes, y está compuesto por 60.000 versos empezando desde los tiempos de Ciro II el Grande hasta la llegada de los árabes. La obra le llevó 30 años de trabajo a Ferdowsí hasta el punto de que tuvo que vender muchas de sus tierras porque las descuidó.

Cuando le presentó la obra al Sultán de la dinastía turca Gaznávida a este no le gustó, dado que elogiaba a la dinastía depuesta, la Samánida. Como castigo, en vez de pagarle 60.000 dínares de oro, le pagó 60.000 dírhamres de plata que eran menos valiosos. Ofendido Ferdowsí salió del palacio y le dio todo el dinero a un vendedor ambulante y escribió versos satíricos contra el Sultán, por lo que tuvo que salir huyendo a la provincia de Manzadarán en donde el Sultán de esa región que si era persa, le dio cobijo. Allí murió en el 1020 o 1025 dado que no se ha sabido con exactidud la fecha de su muerte. Está enterrado en Tus, su ciudad natal, en un gran mausoleo erigido en 1934 y con versos de su obra grabados en las paredes. El mausoleo casi desaparece a manos de los revolucionarios en 1979, dado que la dinastía Pahlavi usó a Ferdowsí para promocionar la cultura de Irán. Solo la intervención de la población civil evitó su destrucción salvando el legado del Homero de Irán, tal y como le llaman hoy.

Seiscientos años más tarde Cervantes rescató lo mejor del castellano y lo plasmó en su obra el Quijote, de hecho es el libro más vendido y leído después de la Biblia y el Diario de Ana Frank. Con el Quijote el español ha dado de si lo mejor de lo mejor, al igual que el Shahanmeh ha dado lo mejor del persa.

El sectarismo en ambos países ha intentado acabar con el legado lingüístico de estos dos grandes escritores, y sin embargo los Ayatolás en Irán hubieron de retroceder en su destrucción de Ferdowsí y gracias a ello los iraníes conocen su historia y su lengua y el Shahnameh hoy se conoce en todo el mundo al igual que el Quijote. Que ahora los nacionalismos sectaristas o las leyes nuevas de educación quieran borrar el legado de una lengua me parece que es por así decirlo una medida absurda, pues aquello que crece y se arranca vuelve a crecer en la tierra, porque son inmortales.

Igual que la lengua de Ferdowsí pervive en su libro dedicado a los Shahs de Irán y en sus montañas nevadas y áridos desiertos, la lengua de Cervantes pervivirá en el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha y en esa Castilla vieja con sus molinos de viento y sus atarderceres dorados, al igual que en las gentes que poblamos España, luchando día a día porque el legado de nuestro idioma sea eterno y cree puentes entre las civilizaciones.

Sionismo 2.0

Sionismo 2.0

En el siglo XIX el acoso y persecución a los judíos se había convertido en una costumbre con repercusiones sangrientas en muchas partes de Europa. Esta situación junto con la permanente añoranza de la patria perdida en Palestina llevó a una serie de prominentes figuras hebreas a crear un movimiento para lograr un territorio para los judíos del mundo. Tras muchas revueltas en el camino y dos guerras mundiales se llegaría en 1948 a la creación del estado de Israel, a costa de la expulsión de miles de palestinos, algo, esto último, que aún no ha cesado hoy.

Con la creación del nuevo estado el sionismo pasó a ser la doctrina subyacente de éste, que otorgaba su nacionalidad a todo aquel que, con orígenes hebreos, llegase a incorporarse al nuevo estado que, con una constitución laica, está íntimamente impregnado de la religión judía. Israel en una nueva interpretación del sionismo se autoproclama representante y hogar de los judíos del mundo.

En 1948, y ante un más que probable ataque de los vecinos musulmanes, Golda Meier fue enviada por el presidente David ben Gurion a los EEU buscando el apoyo económico de los judíos yanquis, que fue diez veces superior a lo esperado y que, desde entonces, se ha convertido en parte integrante de la política de todos los gobiernos israelíes; hasta hoy, tiempo en que los apoyos se perfeccionan de otras formas quizás más directas.

En los EEUU los grupos de presión tienen una importancia fundamental en la política nacional. Las grandes fortunas, con sus apoyos económicos en las campañas electorales, y la gran industria armamentística en todo momento, se muestran entre los más importantes, y ahí encontramos frecuentemente la presencia de capitales judíos que siempre están atentos a favorecer las políticas del gobierno israelí.

Los F-35, última joya de la aeronáutica norteamericana llegarán a los Emiratos, en decisión coincidente con el reconocimiento del estado israelí por este país, como también los F-16 a Bahréin, otro país árabe con reconocimiento al estado hebreo. En el caso de Sudan la compensación/presión viene con su salida de la lista de estados terroristas. También hoy nos enteramos que esos aviones ultramodernos aterrizarán en Marruecos, donde ya cuentan con carros de combate Abrams y otras tecnologías punteras de los EEUU, con el reconocimiento casual del estado de Israel también como pago indirecto en este caso y reconocimiento norteamericano a la ocupación marroquí del Sahara, dejando de lado a las NNUU y a España con cara de tonta.  

Israel, un estado en permanente defensiva, va a lo suyo, y nadie podrá reprochárselo, incluso que se alinee con Turquía para derrotar a Armenia, un pueblo casi tan viejo y tan perseguido como ellos, pero que no cuenta con tan valiosos valedores; y de los EEUU, con un más que complicado fin de cuatrienio presidencial, tampoco podemos esperar que tengan en cuentan los daños colaterales pero, para nosotros, puede significar la pérdida de la ventaja militar en nuestra vecindad, algo peligroso y preocupante.

España es importante para los USA, las bases de Rota y Morón así lo muestran pero, quizás, ellos ya no se fían en las actuales circunstancias de nuestra nación. Quién sabe.

Versión en asturiano en abellugunelcamin.blogspot.com

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies