Dios guarde al Rey

Dios guarde al Rey

En uno de los encuentros internacionales a los que asistí en la ciudad británica de Liverpool, en una recepción con numerosos asistentes de muy diferentes países, fui testigo de un hecho que me llamó poderosamente la atención. 

Después de diferentes intervenciones de los representantes de los países presentes, tomando la palabra el anfitrión, para cerrar el acto, nos invitó a los presentes a acompañarle en un brindis, como así fue, “Dios guarde a S.M. la Reina” invocó el interviniente. Todos acompañamos al brindis siguiendo la tradición británica.

Es admirable como el pueblo británico mantiene el respeto a los símbolos y a las tradiciones por encima de tendencias políticas, y así lo exteriorizan en cualquier acto al que asisten.

Si nos centramos en España, con otra historia y otros hábitos nos encontramos con que de acuerdo con nuestra Constitución:

(Artículo 56. 1.) El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes.

Por otra parte. (Artículo 64.) 1. Los actos del Rey serán refrendados por el Presidente del Gobierno y, en su caso, por los Ministros competentes. La propuesta y el nombramiento del Presidente del Gobierno, y la disolución prevista en el artículo 99, serán refrendados por el Presidente del Congreso. 2. De los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden.

Con todos los respetos creo que se ha interpretado equivocadamente lo establecido en la Constitución “El Rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español…”

…/…

Es claro que es el Rey el símbolo de la unidad del Estado, y es el Rey quien arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones. No es el Presidente del Gobierno. El Presidente del Gobierno refrenda los actos del Rey. No a la inversa.

Refiriéndonos a lo acontecido el pasado Viernes 25 de Septiembre, fecha en la que se ha marcado un hito, se presentan varios detalles en los que reparar. En estas reflexiones abordaremos alguno de ellos.

Como le decía a nuestro Presidente, he querido dejar sedimentar las ideas, y no dejarme llevar por el primer sentimiento, pero es inevitable entrar en el análisis sosegado de lo acontecido.

A mi juicio una serie de condicionantes exógenos han desviado las funciones de cada cual, y se ha privado al Rey de presidir un acto tradicional, propio de la más alta magistratura del Estado, dando cuerpo a una de las tres instituciones que conforman el Estado. El Rey por encima de todas.

En política no vale todo, y menos extralimitarse en las funciones de cada cual. Esto que ha acontecido el pasado Viernes 25 de Septiembre aparte de no tener precedentes supone una afrenta grave a la Jefatura del Estado. El Rey puede y debe presidir actos como este al que le han impedido acudir, y ningún condicionante político, circunstancial, geográfico, o del carácter que se quiera, pueden limitar su presencia allá donde crea conveniente.

Se está utilizando el delicado estado de las cosas motivado por esta pandemia que nos asola para introducir alteraciones normativas que nada tienen que ver con la pandemia en sí. Ya en un artículo anterior ponía sobre la mesa mis percepciones sobre el caso: No es de recibo que con la que está cayendo se malgasten energías parlamentarias en Proposiciones de Ley dirigidas a menoscabar la dignidad de S.M. El Rey, a iniciativa de quienes unos días antes han jurado o prometido ¿Fidelidad al Rey?

No lo crea Señor. Estos virus son muy mentirosos y falsarios. A los hechos me remito. Y tratarán de aprovechar cualquier debilidad de un gobierno débil, que lo es, para imponer sus doctrinas trasnochadas, más propias, aunque nunca deseables, de otras latitudes.” (El virus. Abril 2020)

Siempre he considerado que la calidad de un mandatario está muy ligada a la calidad de sus asesores, y en este caso no tengo otra alternativa que pensar que alguien se ha equivocado estrepitosamente.

Cuando los propios miembros del colectivo que debería estar presidido por S.M. El Rey, ponen de manifiesto lo improcedente de su ausencia, es síntoma inequívoco de que las cosas se han hecho mal.

A mi juicio, independientemente de lo torpe de la decisión, existen flecos colaterales que demuestran una intencionalidad premeditada, en cuyo trasfondo no voy a entrar, pero que reafirman mis tesis de no creer en las casualidades.

En cualquier país civilizado, por mucho Ministro o Vicepresidente que sea quien vierte las opiniones que se han vertido por parte del Vicepresidente Iglesias o por el Ministro Garzón contra el Jefe del Estado (El Rey), supondría el cese inmediato de los mismos.

Son este tipo de acontecimientos los que refuerzan mi tesis de que las cosas mal las hacen los otros. El Rey está en su sitio.

Por eso, y como quiera que el Rey no está protegido contra ataques injuriosos por determinados miembros de un Gobierno, que meses antes habían jurado fidelidad al Rey y la Constitución, es decir perjuros, S.M. tiene que saber, y me consta que lo sabe, que una mayoría de españoles seguimos siendo leales y consecuentes con nuestros principios.

Pero retrotrayendo las cosas al hecho con el que iniciaba mis reflexiones no está de más reproducir lo que habitualmente dicen los británicos.

¡Dios guarde al Rey!

La ausencia

La ausencia

La ausencia del Rey en la entrega de despachos de los alumnos de la Escuela Judicial en Barcelona sigue sin aclararse porque no se ha explicado ni se han desmentido las interpretaciones.

Un vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) fue el primero en confirmar que el Gobierno no refrendó, como establece la Constitución, la presencia del jefe del Estado en el acto.

La vicepresidenta primera, que agradeció al Rey “que siempre sepa estar en su sitio, el de la neutralidad política”, admitió de alguna manera la responsabilidad del Gobierno, sin aclarar el motivo: “Está muy bien tomada esa decisión por quien la tenía que tomar”. Y circunscribió el alejamiento a “razones que ocupan al día a día”.

A renglón seguido, el vicepresidente segundo, al que no le hizo gracia la llamada de teléfono que, es de suponer, de cortesía, hizo el Rey al conductor del acto y presidente de los jueces -“me hubiera gustado estar”-, tuiteó el malestar republicano: “Respeto institucional significa neutralidad política de la Jefatura del Estado”.

De la misma cuerda y en la misma senda, el ministro de Consumo fue más lejos, acusando al jefe del Estado de “maniobrar contra el Gobierno democráticamente elegido e incumplir la Constitución que impone su neutralidad”, con estrambote final: “La posición de la Monarquía es insostenible”.

Ambos pronunciamientos forman parte de una estrategia adelantada en su Consejo Ciudadano Estatal, donde el líder de la formación enfatizó la necesidad de “avanzar en el horizonte republicano”. Queda claro, pues, que todo vale para el convento.¿Se temía por la seguridad del jefe del Estado, en concurso con previsibles disturbios, ante la inminente inhabilitación, por un delito de desobediencia, del presidente de la Generalitat?

Ni el tímido -y contenido- “viva el Rey”, solicitado por uno de los presentes y lamentado por el titular de Justicia, “se han pasado tres montañas”, ni la carta del presidente del difunto CGPJ (presumiblemente, igual de contenida que el “viva”) han despejado las dudas ni sirven para disimular el malestar.
Y con las dudas surgen algunas preguntas.

¿Se temía por la seguridad del jefe del Estado, en concurso con previsibles disturbios, ante la inminente inhabilitación, por un delito de desobediencia, del presidente de la Generalitat? ¿Se trataba, más bien, de la emisión de claras señales a los secesionistas catalanes, a los que el Gobierno trata de no desagradar, dentro del trajín compensatorio que, con la luz apagada, se traen entre manos para la aprobación de los Presupuestos?

¿Guarda alguna relación con la reforma del delito de sedición (que el Ejecutivo quiere tener aprobada antes de final de año) o con la puesta en marcha de la tramitación de los indultos a quienes el Supremo condenó por sedición?¿Se pretende que Rey vaya desapareciendo de la escena pública paulatinamente?

¿Sigue en vigor, tres años después, la “fatua” de quienes se sienten incómodos con la presencia del Rey en Cataluña, por su discurso del 3 de octubre de 2017? Por si quedaba alguna duda, un jefe de filas populista ha dicho en el Congreso que es “una buena noticia” que Felipe VI no acuda a Cataluña y que sería “fantástico” que “no vuelva más” a esta comunidad autónoma.

¿Se pretende que Rey vaya desapareciendo de la escena pública paulatinamente? El ministro de Justicia pidió no “sobredimensionar” la ausencia, ya que “hay momentos en los que hay que sacrificar algo en pro de algo más seguro”.

La inflamación de la política ha hecho mella en el ánimo colectivo. A ello contribuye que no se den razones cuando se adoptan medidas que afectan a los ciudadanos. En esta ocasión, los heraldos gubernamentales han dicho que la decisión está bien tomada, pero no han explicado los motivos.

La pretensión de hacer pasar por discreción lo que es ocultación alevosa solo suele engañar a los feligreses. La reiteración de la opacidad trae a la memoria el inexistente y fantasmal comité de expertos de la pandemia o la dimisión exprés del coordinador de la crisis entre gobiernos, en Madrid.

En ninguna democracia consolidada es admisible que el Gobierno ponga pegas al Jefe del Estado para acudir a un territorio (de ese Estado) por interés político. Andando un metro más allá, el Rey no debería de pedir permiso para ir donde le inviten. Tampoco es aceptable asumir, sin más, la imposición.
La falta de explicaciones lleva a pensar que lo ocurrido se parece a un extraño confinamiento, sin que medie la anuencia del confinado.En ninguna democracia consolidada es admisible que el Gobierno ponga pegas al Jefe del Estado para acudir a un territorio (de ese Estado) por interés político

La referencia a la seguridad para justificar la ausencia de jefe del Estado, aunque poco probable, podría señalar el camino para que se repita la amenaza en otros desplazamientos del Rey por el territorio nacional.

La otra, más meridiana, tiene que ver con los noviazgos presupuestarios y el debilitamiento pretendido de la actual Constitución, que no dejan de ser hipótesis verosímiles, en concordancia con las reiteraciones del socio preferente, aliado en una agenda cada vez menos oculta.

Como dicen en Venezuela: “¡Preparen alpargatas que lo que viene es joropo!”*

* Forma tradicional de música y baile

Luis Sánchez-Merlo
Figura ejemplar de la “Democracia vacía”: Poncio Pilato

Figura ejemplar de la “Democracia vacía”: Poncio Pilato

Quienes vivimos este momento histórico nos enfrentamos a un cambio de época que guarda pocos precedentes con cualquier otro tiempo reciente.  No lo digo yo, sino muchos pensadores muy heterogéneos que no voy a nombrar ahora.

Todos ellos han explicado cómo, en muy pocas décadas, la mayor parte de los pilares sobre los que desde hace siglos se asentaba la cultura occidental, han sido cuestionados, combatidos e incluso reemplazados. Ha sido una labor de ingeniería social, que ha cambiado por completo nuestra forma de ver la vida, y aboca a los católicos, en un futuro cada vez más próximo, a permanecer arrinconados.

Los católicos, y la familia, molestamos muchísimo en el nuevo orden mundial que nos quieren imponer. No podemos tener miedo a entrar en cuestiones como la defensa de la vida, el cuidado de enfermos y ancianos, la defensa de la familia natural, o el derecho de los padres a educar a sus hijos …

Quienes proponen un mundo sin Dios tienen claro su objetivo y no cejan, son incansables, tenaces, constantes. “Así que nosotros no podemos tener desidia, sino que cada uno en nuestro ámbito debemos ser activistas, ser militantes radicales de forma pacífica” (María San Gil, en coloquio El futuro de la familia en España.)

La ingeniería social ha sido muy eficaz en tres ámbitos: el aborto, la maternidad y la educación. José Luis del Barco, explica lo que denomina “la democracia vacía”: “Evocar los valores sólo sirve, al parecer, para romper el consenso social. Quien los evoca deja traslucir su oculto carácter dogmático. El único lenguaje legítimo es el hipotético y quien no está dispuesto a ver los valores como hipótesis revisables se comporta como un fanático intransigente.” En palabras prestadas de J. Ratzinger: “El concepto moderno de democracia parece estar indisolublemente unido con el relativismo, que se presenta como la verdadera garantía de la libertad”.  (“Verdad, Valores, Poder”).

El prototipo de político relativista es Pilato. “¿Qué es la verdad? “ (Jn 18,38).  Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos?  Jesús le respondió: ¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?

Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. 

¿Qué has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.

Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú lo dices: Yo soy Rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, oye mi voz. 

Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad?

 Esta es una pregunta que cobra relevancia en los tiempos actuales, pues con la post modernidad el relativismo se impone, y ahora todo depende del lado que se vea, de la situación que se viva, del sentimiento que nos domine, ¡Todo es relativo! 

Se dirige Pilato a la multitud para que decida con su voto un difícil problema. Pilato expresa con esa maniobra el necesario escepticismo del político, que ha de ser indiferente, incrédulo y frío. Su credo es no creer en nada: ni en la verdad ni en el bien ni en la justicia. Al proceder como lo hace, Pilato se comporta como perfecto demócrata. El perfecto demócrata debe encogerse de hombros –o lavarse las manos–, ante dilemas morales y trasladárselos a la mayoría, que es fuente, origen, principio y raíz del valor. 

En el epílogo del libro de D. Pablo Carreño, titulado “Pilato o de la incompetencia directiva”, escribe: “Poncio Pilato … seguramente era un buen hombre. Sólo tuvo un fallo: Fue un gobernante incompetente, … sin cualidades para dirigir, … sin valor para defender su propia libertad como jefe. Fue un jefe alienado y dirigido, por el miedo al César y por el desprecio a sus gobernados. …. actuó como un déspota asustado, un cobarde injusto, porque, según parece por los textos, no quería creer, o no le interesaba, que existiera la verdad, ninguna verdad. Hay que reconocer que la verdad hipoteca nuestra vida. Sin ella, al menos durante un tiempo, nos puede parecer que somos más libres. Después pagamos cara nuestra ilusión. 

Ahora podemos preguntarnos, Estado, ¿para qué? Si volvemos a la conversación entre Pilato y Jesús, observamos que Jesúsreconoce sin reservas en el proceso el poder judicial del Estado que representa Pilato. Pero también lo limita cuando dice que el poder no le viene a Pilato de sí mismo, sino “de lo alto”. Pilato, en el momento en que deja de percibir su poder y el del Estado, como administración fiduciaria de un orden más alto, que depende de la verdad, lo utiliza en beneficio propio. El gobernador deja de preguntar por la verdad y entiende el poder como puro poder. “Al legitimarse a sí mismo, dio su apoyo al asesinato legal de Jesús” (H.Schlier, op.cit., p.3). Ha quedado clara la fragilidad de la posición estrictamente relativista. 

¿Qué es, pues, el Estado? ¿Para qué sirve? Corresponde al Estado, ante todo, gobernar, “… Gobernar no es tan sólo un oficio… Las misiones son obligaciones que, casi nunca se realizan voluntariamente, ni con gusto. Se hacen porque otros las necesitan, porque otros lo piden, porque es necesario y, siempre “a contrapelo” … Porque gobernar es servir, y servir siempre fatiga, esfuerzo, “sangre, sudor y lágrimas”, … “Dieron su hoy por nuestro mañana”, reza la inscripción en un conocido monumento a los caídos en la guerra del Pacífico. No entender esto es siempre oscurecer la meta, o buscarse a sí mismo en el ejercicio del gobierno. … Cuando esto ocurre, con demasiada frecuencia por desgracia, el desastre está servido, y alguien, que era un hombre bueno, destinado a ser feliz, se convierte en un gobernante incompetente, por eso mismo inmoral, y finalmente desgraciado” (P. Carreño)

 “No es misión del Estado traer la felicidad a la humanidad. Ni es competencia suya crear nuevos hombres. Tampoco es cometido del Estado convertir el mundo en un paraíso y, además, tampoco es capaz de hacerlo. Por eso cuando lo intenta traspasa sus límites, se comporta como si fuera Dios, convirtiéndose –como muestra el Apocalipsis– en una fiera del abismo, en poder del Anticristo.” (Joseph Ratzinger “Verdad, Valores, Poder”)El Estado que se tiene por Dios y establece por propia iniciativa lo que se ha de considerar justo y verdadero, destruye al hombre, niega la verdadera naturaleza humana y no puede exigir obediencia. Debe dejar abiertos espacios de libertad. Tiene que recibir de fuera la verdad sobre lo justo, pues la verdad no es patrimonio suyo.”

Recoge D. Pablo Carreño, al final del libro citado anteriormente, este precioso y oportuno soneto:

Firma Pilato la que juzga ajena
sentencia, y es la suya, ¡oh, cosa fuerte! 
¿Quién creerá que, firmando ajena muerte,
el mismo juez en ella se condena?

La ambición de sí tanto le enajena
que, con vil temor, ciego, no advierte
que carga sobre sí la infausta suerte
quien al Justo condena a injusta pena

Jueces del mundo, ¡retened la mano!
Aún no firméis, mirad si son violencias 
las que os pueden mover de odio inhumano

Examinad primero las conciencias;
mirad no haga el Juez, recto y soberano,
que en ajenas firméis vuestras sentencias


           Sor Juana Inés de la Cruz
Las barbas remojadas de Italia

Las barbas remojadas de Italia

Ayer y hoy han estado votando los italianos; algunos lo hacían para renovar las asambleas regionales, y todos en el referéndum sobre el recorte de curules en las dos cámaras nacionales, de 630 a 400 en el caso de los diputados y de 315 a 200 en lo relativo al Senado. Cifras que pueden tener diferentes lecturas según como se quiera enfocar el asunto, algo que, por otra parte, compete exclusivamente a los italianos, pero sobre el que me atreveré a hacer una lectura personal.

La segunda jornada de votación finalizaba a las 14.00h de hoy y el voto afirmativo ha logrado casi un 70% de apoyos con un 54% de participación, aunque no era necesario el quórum en esta votación. Se puede decir que ha sido un completo éxito para los promotores de la votación, es decir, para el movimiento Cinque Stelle, uno de los partidos que apoya al actual gobierno y también uno de los grandes animadores del sistema político italiano de los últimos años.

Este movimiento nace a finales del año 2009 de la mano del cómico Beppe Grillo, proponiéndose desde el inicio como un revulsivo del sistema al que buscaba regenerar, tanto es así que en las elecciones de 2013, en las que logra representación, rechaza los 42 millones de euros que le correspondían en función de los escaños logrados; también rechazan parte del sueldo de sus representantes. La lucha contra la corrupción, el ecologismo y, al principio, el europeísmo, estaban en su credo. En los últimos tiempos, con el acceso al poder, parece que el brillo de los primeros tiempos comienza a apagarse. Y es que el poder, dicen, todo lo corrompe.

En España el movimiento conocido como los Indignados, hoy Podemos, pareció inspirarse en los 5Stelle italianos, aunque su auge y caída  muestra un desarrollo mucho más fulgurante.  En la actualidad, el regeneracionismo que proponía y prometía se observa y constata en los comportamientos políticos y personales de sus dirigentes, y en el constante deterioro de sus resultados electorales. Todo mucho más rápido que en Italia, como con la segunda ola del coronavirus.

A mí, lo confieso, me ha sorprendido el poco seguimiento informativo que el referéndum italiano ha tenido aquí. Con independencia de los resultados de las urnas, y del efecto que tendrá en el trabajo futuro de las cámaras italianas, que no alcanzo a ver si será positivo o no, mi lectura es que los italianos han dado un serio aviso a la clase política en general; les han dicho que están hartos de cómo el país va perdiendo fuelle mientras ellos juegan a hacer como que hacen, y lo han hecho con la primera oportunidad que se les ha ofrecido, con el referéndum. Aquí, creo, las cosas del común, la res-pública, llevan un similar camino hacia la decadencia y nuestros políticos harían bien poniendo sus barbas a remojar.

Versión en asturiano en abellugunelcamin.blogspot.com

Nacional e internacional

Nacional e internacional

NACIONAL

Art 117 de la C.E

La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley.

¿Y desde cuándo el gobierno puede impedir a su Majestad acudir a un acto como el de esta semana en el que él es figura clave? Y que aún el Ministro de Justicia tenga el santo atrevimiento, por no decir otras palabras, de decir que ´´Viva el Rey« es pasarse 3 montañas. Más bien han sido los del gobierno quienes se han pasado las 3 montañas con sus 20 pueblos.

Garzón, Iglesias y compañía se han creído además con el derecho de decir que el Rey ha violado la Constitución al expresar su deseo de haber querido asistir al evento cuando no pudo, perdonen pero han sido ustedes los que han violado la Constitución y los que están creyéndose por encima del bien y del mal, incluso de la misma ley para hacer y deshacer a su antojo. Vergüenza deberían de sentir.

¿Creen de verdad que acabarán teniendo su 18 de Brumario como Napoleón? Cuidado, les recuerdo el 27 de Termidor y como acabaron sus queridos ídolos franceses.

Y siento vergüenza, pero sobre todo rabia, no solo por los ataques al Rey, sino también que Sánchez lamentara hace poco menos de 3 semanas el suicidio de uno de los etarras que acabó con Miguel Ángel Blanco ¿Dónde quedó la memoria de las casi 800 víctimas de ETA?¿De verdad hemos caído tan bajo? Parece que si, ya ven que no importa pactar con terroristas, ultranacionalistas que se creen superiores a nivel nacional e histórico y hasta con el mismísimo Diablo para mantenerse en el poder y sacar adelante unos presupuestos que ni de lejos mejorarán la situación presente. Pedro Sánchez creerá que pasará a la historia como un presidente ejemplar, pero lo único que hará será ser recordado como el Neville Chamberlain de España y el Judas del PSOE.

Ni España ni los españoles somos un mercado de ganado en el que se puede cortar a rodajas la pieza y venderla al mejor postor ni la Constitución es un dibujo que pueden unos niños rabiosos con acné o moño romper para volver a dibujarlo a su antojo. Hay días, cuando me llevan los demonios, en los que actuaría al estilo Borgia y Médici con esta gente. He hablado y termino con ¡Viva el Rey!

INTERNACIONAL

Se llamaba Navid Afkari.

Tenía toda la vida por delante y un futuro prometedor como luchador olímpico, pero por desgracia ya nunca podrá ser así. El pasado 12 de septiembre su vida se apagó con solo 27 años, pero no por enfermedad, sino por la justicia iraní que solo aplica el ojo por ojo y diente por diente desde 1979.

Navid Afkari era originario de Shiraz y en 2018 participó con sus dos hermanos en las manifestaciones que asolaron Irán pidiendo el fin del régimen impuesto en 1979 tras la caída del Shah. La represión fue brutal y en medio de las reyertas Afkari apuñaló a un guardia revolucionario. Fue detenido de inmediato con sus hermanos y la confesión del asesinato se obtuvo tras una brutal sesión de tortura.

Los Tribunales Revolucionarios Islámicos, que han sustituído a los antiguos tribunales civiles y judiciales desde 1979, dejaron la suerte del joven en manos de la familia del guardia fallecido. La pena de muerte fue la decidida.

Pese a las multitudinarias protestas dentro y fuera de Irán, e incluso la petición de que el reo fuera perdonado a través del Comité Olímpico Internacional y de la Federación Internacional de Derechos Humanos e incluso a través del Príncipe heredero de Irán y exiliado en Estados Unidos, Navid Afkari fue ahorcado el 12 de septiembre en presencia de la familia del guardia fallecido. A la familia de Afkari se le prohibió asistir a la ejecución y al entierro. En cuanto a sus hermanos estos han sido condenados a 74 latigazos y a 54 y 27 años de cárcel.

Este régimen genocida que ha financiado a grupos terroristas por todo Oriente Medio, incluso a PODEMOS y que apoya al régimen de Nicolás Maduro verá un dia como los muertos se levantan para clamar justicia. ¿Hasta cuándo tendrá la ONU los ojos cerrados ante Irán o mirando a otro lado? ¿Hasta cuándo el país de las 1.001 Noches seguirá llorando sangre mientras sus verdugos se bañan en ella?

PAZ ENTRE ISRAEL, LOS EMIRATOS ÁRABES UNIDOS Y BARÉIN

Soy el primero que defiende la solución de dos estados en Tierra Santa, Israelí y Palestino, pero también hemos de analizar este acuerdo de paz con doble monóculo, pues lo quieran ver o no a la postre quizás pueda establecerse la tan esperada paz para el castigado Oriente Medio.

Desde la creación en 1948 del Estado de Israel se le dio identidad al pueblo judío, pero al árabe se le privó de ella y sigue en la eterna Odisea de recuperarla.

Por ambos bandos han cometido atrocidades e injusticias y por desgracia aún siguen. Yo no veo el acuerdo de paz y de inicio de las relaciones diplomáticas entres estas dos monarquías del Golfo Pérsico y del estado hebreo como una traición a la causa Palestina, sino como el inicio de que a través de los dos monarcas reinantes en ambos países árabes, el gobierno israelí cese en las ansias conquistadoras y que repare los daños en Gaza y Cisjordania. Mismamente veo esto como una manera de frenar la influencia iraní en la zona, quizás sea el comienzo del fin del régimen iraní que lo que más teme es que el Golfo Pérsico se vaya acercando cada vez más a Jerusalén, tiempo al tiempo. Omán ya está barajando la posibilidad al igual que Arabia Saudí.

Lo que más deseo, por encima de todo, es ver las dos banderas con la Estrella de David y el Águila Palestina ondear un día en las murallas de Jerusalén, más la del Léon y el Sol en la Torre Azadi de Teherán y decir: -Por fin. Se ha acabado.

Necesidad de aprobación

Necesidad de aprobación

Nuestra felicidad no puede depender del aplauso de los demás, sino de la razón y la lógica de haber hecho las cosas de acuerdo a nuestra conciencia, que podían haber salido bien o mal; pero esto es cuestión de matices y de puntos de vista, en la lectura de El Quijote de Cervantes, hallamos numerosos ejemplos del comportamiento hispano y de las reacciones humanas. 

El otro día vi en la televisión un programa sobre tatuajes, alguien tatuaba sobre la piel de unos voluntarios, insectos, como escorpiones o arañas, no me entraba en la cabeza que alguien quisiera llevar perpetuamente sobre su piel un insecto que muchas otras personas les tienen fobias. Yo no tengo fobia a ningún animal, pero jamás me tatuaría uno, como una forma de ir a la moda de los jóvenes actuales, imitando a las estrellas del fútbol o de las de la canción, simplemente para agradar a los demás o buscar necesidad de aprobación. ¿Acaso necesitamos la aprobación de los demás para ser apreciados? Esta actitud de dependencia demuestra una falta de personalidad propia. También son modas de adolescentes que no están formados.

La piel no es una superficie para pintar nada. La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo. Yo llevo en el brazo una «J» que me hice en mi juventud a lo bestia con una aguja y tinta china, pero es lo único que tengo, y era joven. Antiguamente en mis años de juventud los tatuajes eran propios de legionarios y marineros, tipos rudos, y nunca lo llevaban las mujeres, pues se decía, entonces, que eran prostitutas marcadas.

Sea como sea, cada cual es libre de hacer con su piel lo que crea conveniente, siempre que no tenga que ir al hospital y nos cueste dinero de la mermada hucha de la Seguridad Social. Los rituales de la polinesia han pasado ya a la cultura occidental. Pero es su cultura ancestral con los tatuajes, incluso en la cara, donde indican su jerarquía dentro de la tribu, el origen de su familia.  Desde mi punto de vista un tatuaje occidental, no polinesio, no hace más bello a nadie. Depende del grupo de amigos donde te muevas que te repelan o no. 

Comentado lo de los tatuajes, por no hablar también del pirsin, la necesidad de aprobación en las personas se refleja en todos los ámbitos sociales y edades, pues estamos educados en el premio y en el castigo, por ello cuando hacemos algo bien queremos que nos lo recompensen y nos lo reconozcan, y, nos den la palmadita en la espalda, acompañada de una sonrisa.  Dicen los rusos que sonreír es poner cara de tontos, tampoco está bien reír en algunas culturas orientales, es difícil ver a un chino reírse, al menos en España. Por ello no nos parecen simpáticos, sino inexpresivos. Para ellos está prohibido reír y demostrar sus emociones. Pues ellos se lo pierden. No debemos de hacer las cosas por necesidad de aprobación sino por el convencimiento de nuestro deber como producto de nuestra madurez o profesionalidad. En algunos trabajos de cara al público, como el de azafatas o azafatos de algunas aerolíneas, buscan a gente sin tatuajes, y tienen derecho a ello dentro de la libertad de elección de personal. Por similitud, tampoco los quieren con pirsin en nariz, cejas y orejas.

Cuando eres joven se debería evitar los tatuajes, porque pueden perder opciones de un contrato laboral, por ejemplo, en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, azafatas y otras empresas de relaciones públicas. También existe otro grupo de personas que incluso se someten a operaciones estéticas para parecerse a algún famoso, lo que evidencia es un trastorno psicológico de autoestima.

Bien, comentado lo que antecede, nosotros los latinos por carácter, necesitamos la aprobación de los demás para confirmar nuestro ego, porque así nos han educado desde niños y el aplauso en las actuaciones. Aunque con los años, cuando ya has recibido tu dosis de decepción y desencanto de la vida perfecta (que no lo es), necesitamos menos aportes de elogios y premios, porque  no es necesario ya, no para formar nuestro carácter o personalidad, ya está formada. Esta costumbre del elogio también tiene sus contratiempos, porque cuando no recibes la palmadita en la espalda, tendemos a frustrarnos, que es síntoma de inmadurez, o cuando no nos ponían en el cuadro de honor o en la lista de los aprobados o seleccionados, nos cabrean, por no contar con nosotros, depender de ello es una forma de “dependencia”; únicamente te liberarás cuando la aprobación de los demás no te importe.

Has de pensar que todo enfado se olvida, y has de saber que toda ofensa depende de quién la diga y dónde la diga, el escenario también es importante, si es público o privado, familiar amigo o vecino. La belleza es solo un espejo, que impide ver por dentro de las personas, porque su belleza es interior e inmaterial.

En algunas religiones consideran que nuestro cuerpo es el templo de Dios, por ello, como tal divino templo has de tratarlo con respeto.

Autor de Tus zonas de éxito, en Amazon

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