Auto propaganda y narcisismo

Auto propaganda y narcisismo

Ha dado comienzo la nueva etapa de Pedro Sánchez y su meta está muy clara… acabar con el régimen constitucional del 78 y presentar una nueva Constitución a su medida y para mayor gloria de su persona, auparse a la presidencia de la III República y ocupar el Palacio de la Zarzuela, mandando al Rey Felipe VI al paro, al ostracismo o al exilio. A él, poco le importa lo que les pase a los demás. Si tiene que mandar a la pira del sacrificio a Simón o Ábalos… pues se les manda. Si tiene que romper el pacto con Iglesias… pues se rompe. Si tiene… lo que sea, menos tocar a su excelsa persona.

En sus intervenciones televisivas, no hace falta que nadie le alabe… él solo se basta y sobra, para darse autobombo y sin ningún empacho, proclamarse salvador de la humanidad… de momento se ha conformado, solo, con la salvación de la población española, ¡¡gracias a su gestión…!! sin pizca de vergüenza, (antes muerto que sencillo) su impaciencia por desbancar al Rey, determinará el tiempo de ejecución de su plan.

Si todo esto el Rey y el Ejército a sus órdenes, no lo ven y le ponen coto de inmediato, es que son ciegos o cobardes… o las dos cosas a la vez y en ese caso, la población civil, prescindiendo una vez más del Rey, deberá levantarse contra los desalmados que ocupan la presidencia del actual Gobierno y ponerlos a disposición de la justicia. Si la población civil, en su mayoría, no lo ve, es que son ciegos, cobardes y además cómplices por indolencia u omisión.

*Iván Gonzalof para Periódico de Baleares

A Su Majestad Don Felipe VI, Rey de España

Esta carta la hemos escrito y firmado muchos de los ciudadanos que formamos parte de la sociedad del pueblo español. De todas las clases, credos,  ideas, costumbres y de todos los rincones del país ya sea desde las grandes ciudades hasta el pueblo más pequeño.

Le escribimos para mostrarle todo nuestro apoyo y más aún nuestro agradecimiento en estas horas tan sombrías que nos ha tocado vivir, no solo por la crisis originada por la pandemia de este cruel e inhumano virus, sino también por la crisis política que vivimos y el injusto trato que vuestra persona está sufriendo en muchos de los medios de comunicación y los cuales han sido autorizados por sectores radicales que desean echar por tierra los sólidos pilares de la democracia española y del legado de la Transición, así como violar los principios que la Constitución recoge.

Cuando el pueblo español votó aquel histórico día 6/12/1978 no solo le dijo que sí a la democracia y a su vuelta tras 40 años de exilio, sino que también se votó por una monarquía parlamentaria que uniera a los españoles en igualdad de derechos, principios y proyectos de futuro para la ciudadanía.

Majestad, en nombre de todos los que le escribimos estas líneas, le damos las gracias, porque a pesar de soplar crueles vientos de tempestad usted ha cumplido. Es el Rey de todos los españoles y también un ciudadano ejemplar que ha cumplido con el deber que recogen sus funciones en nuestra Carta Magna y como Rey nuestro que es, le pedimos que no cese en ello. No deje que pisoteen la historia, porque la historia es lo que siempre ha definido a las generaciones del futuro marcadas por los actos de las generaciones del pasado, viéndose afectadas por las consecuencias de esos actos.

Si la historia ahora se mutila y falsea ¿Cómo será el futuro?  España es uno de los países con uno de los mayores patrimonios de la humanidad, así como la monarquía más antigua de Europa. Hemos sido parte de grandes civilizaciones, desde Cartago, Grecia y Roma, hasta ser el crisol de la convivencia entre las tres religiones del mundo como sucedió en el Al-Andalus. Y ello nos ha valido la admiración y respeto en el mundo entero. Pero su persona es quien mejor nos representa Majestad y no solo como Rey, sino como el mejor embajador que el pueblo español ha podido tener. En usted descansa todo este gran legado histórico que le exponemos y del cual es buen conocedor.

Un Rey está siempre  por encima de los partidos y las ideas, y no es la corona ni el cetro lo que hace a los Reyes merecedores del título, sino lo que llevan en el corazón y en el alma y la capacidad de ejercer el cargo, conllevando grandes sacrificios,  a veces muy dolorosos. Y vuestra persona es merecedora del título y debe seguir siéndolo tras estos 6 años de reinado ejemplar. Mismamente queremos mostrarle nuestro afecto y gratitud por el apoyo prestado a los familiares de las víctimas del COVID19, la visita a los hospitales y el funeral realizado en la Almudena.

Ante los duros momentos que la Corona atraviesa le decimos Majestad que no está solo. No pasamos por alto los graves errores de vuestros predecesores, pero sabemos que es injusto que vuestra persona sin culpa alguna, se vea afectada. ¿Quiénes somos además nosotros para juzgar?

Todos nosotros, los ciudadanos de España,  le decimos hoy que su Majestad vale, cumple y ejerce. Es sin duda merecedor de ser el II Rey-Alcalde de Madrid, como ya lo fuera Carlos III.

Majestad, siga siendo nuestro alcalde y nuestro ciudadano durante muchos y prósperos años.

Atentamente

Los ciudadanos del pueblo de España.

100 años sin la Emperatriz

100 años sin la Emperatriz

Eugenia de Montijo, qué pena, pena, que
 te vayas de España para ser Reina.
Por las lises de Francia, Granada dejas, y
 las aguas del Darro por las del Sena.
Eugenia de Montijo, qué pena, pena...

Así fue como sonó la copla cuando el 30 de enero de 1853 Eugenia de Montijo se convertía en Emperatriz de los Franceses tras dar el sí quiero a Napoleón III en Notre Dame de París, llevando el velo que María Antonieta lució en su boda, quizás aquello fue ya una señal del destino, pero ese día era distinto. Aquel día París amaneció con gritos de a favor del II Imperio y con un cielo radiante,  la joven novia dijo al emperador sonriendo : -Es España que me envia el sol de Granada.

Y ahora este 11 de julio justo a las 8:00 am de este 2020 se han cumplido ya 100 años del fallecimiento de la última soberana de Francia y de la última jefe de estado galo. Porque después de la caída del Imperio en 1870 no hubo más dinastías y  ninguna mujer volvió a gobernar Francia.

Desde entonces y en la actual y V República Francesa la mujer del jefe de estado es solo la Primera Dama, pero todos han sido presidentes, y sin embargo olvidan que ese cargo nació en 1848 con Luis Napoleón Bonaparte, luego Napoleón III. Es un mito que el cargo de Presidente existiera desde 1792 cuando se proclamó la I República Francesa, surgida además de las matanzas de Septiembre y del asalto a las Tullerías que forzaron el destronamiento de Luis XVI.

Eugenia de Montijo ha sido víctima de una leyenda negra en estos 150 años, desde la caída del II Imperio su figura estuvo asociada a la de María Antonieta. Ella era la Austriaca y Eugenia la Española y así era como gritaban cuando huyó de París tras el desastre de la Batalla de Sedán ¡Muerte a la Española! Y sin embargo la culpa de que el Imperio cayera no fue suya. Aún así Eugenia aceptó su destino con resignación y jamás se rebajó a sus calumniadores, ni siquiera para defenderse.

En sus 18 años como Emperatriz jugó un antes y un después en la historia de la Francia actual. Cuando llegó París era un alcantarilla y gracias a ella, a su esposo y al Barón Haussman hoy París es la ciudad de la luz. Eugenia financió así mismo a Louis Pasteur en sus investigaciones  para la vacuna contra la rabia y abogó por el sufragio femenino, aunque por desgracia el Senado no lo aprobó, y no fue hasta 1946 cuando las mujeres votaron en Francia por primera vez, pero si consiguió que estas fueran a la universidad y gracias a ella Julie-Victoire Daubié consiguió su diploma en maestría, Madeleine Brés se graduó en la Facultad de Medicina y la pintora Rosa Bonheur fue condecorada por la Legión de Honor Femenina que la propia Eugenia creó. Mismamente intentó sin éxito que la escritora George Sand fuera la primera mujer en ser admitida en la Academia Francesa.

En el plano artístico y literario la Emperatriz protegió a Charles Baudelaire y a Gustave Flaubert cuando el sector conservador y la iglesia atacaron sus obras, y aunque católica, Eugenia nunca fue intransigente y en 1863 no mostró reparo alguno en que la obra Almuerzo sobre la hierba de Manet en la que hay un desnudo femenino, se expusiera en el Louvre.

Cuando ejerció de Regente no se dejó engatuzar por aquellos que la subestimaron y como jefe de estado en funciones cumplió con el cargo de esposa del Emperador, incluso en los últimos días del Imperio estuvo dispuesta a morir luchando pero le aconsejaron no acabar como Luis XVI y fue entonces cuando abandonó París.

Sin ser ya la Emperatriz, desterrada y viuda,  Eugenia mantuvo una coraza de hierro hasta el final, pero la vida se apagó definitivamente para ella cuando perdió a su único hijo en 1879 al morir este asesinado por los Zulúes en Sudáfrica. En la década de 1880 el gobierno francés le permitió residir de nuevo en Francia, siempre que no mostrara sus ideas en público.

A partir de ese momento viajaría de un sitio a otro, tratando de consolar el dolor. En 1910 visitó el antiguo palacio de Compiègne, su residencia de verano y museo ahora, y le permitieron quedarse en la habitación de su hijo al reconocerla, pese a ir de luto y tapada con un espeso velo. Por un breve momento la Emperatriz volvió a ser la Emperatriz y los recuerdos felices cobraron vida de nuevo.

Y he aquí algo que nadie sabrá, o que muy pocos saben,  y es ya acercándonos al final de su vida cuando tanto su esposo como su hijo habían muerto hacía más de 40 años. Es el año 1918 y Francia ha derrotado a Alemania en la I Guerra Mundial, todos lo celebran, incluso la Emperatriz, pero esta jugará su último papel político aún. Eugenia ha sabido que en el Tratado de Versalles no se incluirá la devolución de Alsacia y Lorena, ocupadas desde 1871 por Alemania, pero en su poder hay una carta del Emperador Guillermo I, escrita hace 47 años,  en la cual él le respondía que Alsacia y Lorena serían ocupadas como zona estratégica para Alemania cuando Eugenia le había escrito otra carta en la que le decía que no tenían derecho a ocupar territorio francés. Esa carta es enviada con otra de la Emperatriz al Primer Ministro Georges Clemenceau en la que le dice que por favor Francia debe incluir en el Tratado de Versalles la devolución de Alsacia y Lorena, es una prueba de oro y de justicia histórica.

Clemenceau, llamado el Viejo Tigre, republicano, ateo y enemigo de todas las monarquías se sorprende al saber que esa mujer cuyo pasado él detesta aún siga viva, pues muchos la creían muerta hacía tiempo. Al leer las dos cartas responderá: -¿Pero en qué se mete la vieja esta?

Y sin embargo la devolución de esas dos provincias francesas se añaden al Tratado de Versalles y el Primer Ministro tendrá la honestidad de darle las gracias a esa vieja como la ha llamado.

Foto 2
Foto 3

-De vivir mi amado hijo hoy estaría muy feliz: Respondió la emperatriz al saber que Alsacia y Lorena vuelven a ser de Francia.

Desde hace casi 50 años la exiliada vive en la mansión de Farnborough Hill, Inglaterra, y cerca se encuentra el Mausoleo Imperial que desde 1881 alberga los restos del Emperador y el Príncipe Imperial. Tras las fiestas por la victoria y el desfile aliado, en el cual ha asistido y ha sido además condecorada por Jorge V con la Cruz del Imperio Británico por sus servicios como enfermera durante la guerra, Eugenia baja las escaleras hasta la cripta, llevando en sus manos dos tratados. El de 1871 con Francia derrotada y el de 1919 con Francia como ganadora, se ha hecho justicia y se los enseña a las tumbas de sus seres queridos con una sonrisa absoluta.

1920 en el Palacio de Liria, Madrid, residencia de su sobrino, el Duque de Alba.  Con 94 años está casi ciega y sin embargo su mente está sana  y llena de recuerdos. El Doctor Carraque tiene a bien operarla y la ancianita recupera la vista, ve como una niña y está feliz y decide estrenarse leyendo su amado Don Quijote y trazando un Viva España con una excelente caligrafía. Se siente de tan buen humor que tiene pensado volver a Inglaterra para el 14 de julio.

11 de Julio de 1920. Siente frío al despertarse a las 8:00 am y con absoluta paz dice: -Ha llegado la hora de que me vaya. Esto se acaba.

94 años de vida, 27 como Grande de España, 18 como Emperatriz de los Franceses y 50 de exilio. Ha sido una vida larga y dichosa y a su vez trágica, pero ella misma respondió en cierta ocasión que había sido una mujer muy feliz.

España e Inglaterra le rinden funerales y honores de estado y la bandera de Francia y España cubren su ataúd. Francia se niega a rendirle cualquier tipo de homenaje, pero aún así muchos acuden a París a despedirla cuando el tren que la lleva a su última morada hace parada en la capital francesa.

Foto 4

Los restos de la última gran soberana de Francia reposan en tierra extraña, al lado de su esposo e hijo en la Cripta de  Farnborough Hill y los peregrinos Bonapartistas visitan sus tumbas en cada aniversario. En pleno 2020 es triste ver que no descansan en Les Invalides al lado de los dos primeros Napoleón. Sin duda alguna, la última Emperatriz de los Franceses todavía no ha dicho su última palabra. En este día 11 de Julio en la Iglesia de Saint-Louis, en Vichy, su recuerdo es honrado por aquellos, que con el paso de los tiempos, aplaudieron sus servicios a los ideales de Napoleón que en sí son también los del pueblo francés.

Foto 5
Carta urgente a Su Majestad, el Rey de España, Don Felipe VI

Carta urgente a Su Majestad, el Rey de España, Don Felipe VI

Estimado Señor:

Permítame que me tome la libertad de dirigirme a Su Majestad, para intentar darle consejos, pues, es bien seguro que está rodeado de gente de valía, de consejeros que, de lo que pretendo hablarle saben más que yo, y debo suponer que, bien que lo tendrán informado.

No obstante, me voy permitir la osadía de recordarle que, España se enfrenta a una profundísima crisis política, social, moral y económica… Y lo que es más importante: de salud que, está causando la muerte de miles de nuestros compatriotas y que, día tras día, está poniendo en riesgo la vida de miles, cientos de miles de españoles. 

Supongo que, Su Majestad, hace ya tiempo que ha llegado a la conclusión de que, como consecuencia de la terrible crisis, el gobierno que preside Pedro Sánchez está poniendo en riesgo la supervivencia de España como Nación. 

Es posible que, tras llegar hasta este párrafo, se diga a sí mismo, Su Majestad, que nada nuevo le descubro que, nada aporto que otros no le hayan dicho. Pero, por favor, le ruego encarecidamente que prosiga y llegue hasta el final del texto (gracias anticipadas, Majestad).

Majestad, coincidirá conmigo en que, el gobierno social comunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es el mejor ejemplo a escala mundial de ineptitud, y que su impericia, su mal hacer, su negligencia, su arrogancia… están consiguiendo que en España no sólo se viva con miedo al presente y desconfianza ante un futuro que, amenaza ruina, sino que también se muera mal, en soledad, sin respeto, inútilmente, sin ni siquiera dársele la oportunidad a nuestros muertos de despedirse de sus familiares y amigos; y menos aún que sean honrados y reciban sepultura como merecen.

El maltrato a los muertos es la penúltima canallada del gobierno que todo lo hace mal y que en cualquier otro país del mundo que, no fuera España habría sido motivo para ser obligado a dimitir o ser expulsado del poder, destituido, cargado de deshonor, vergüenza,…

Majestad, somos muchos los españoles, ya es posiblemente un clamor popular, que consideramos que España está necesitada de una política quirúrgica de urgencia (nunca mejor dicho, teniendo en cuenta la terrible crisis de salud pública que padecemos), España necesita que, un “cirujano experimentado” emprenda una profunda regeneración, regeneración que debería ir más allá de pequeñas reformas que, se limiten a apuntalar el sistema, sin ir a la raíz de los problemas; e incluso, ya metidos en faena, España está urgentemente necesitada de iniciar un periodo “reconstituyente”…

Pero, volvamos a la actualidad, a lo más prioritario: es evidente que, el actual gobierno que preside Pedro Sánchez, en lo único que está ocupado es en hacerse propaganda, tapar sus vergüenzas y salir en las televisiones para hacer mítines kilométricos, a la manera de Fidel Castro; y mientras siguen aumentado el número de infectados y el de muertos por el coronavirus, de vez en cuando publicitan “ocurrencias”, a cual más creativa, menos meditada, sin objetivos claros, ni plan de ninguna clase para ser desarrollados en el tiempo.

Es evidente, Majestad, que los españoles no estamos en las mejores manos; quienes forman parte del “gabinete de crisis” creado, supuestamente con la intención de frenar y vencer al coronavirus, no son los mejores, ni los más sabios, ni los más experimentados, tanto los “responsables” de velar por la salud y la vida de nuestros compatriotas, como los encargados del orden público; y menos aún quienes se encargan de lo relativo a los dineros, a la compra de material sanitario y equipos de protección, a los tests para pruebas diagnósticas, o a la contratación de bienes y servicios diversos, y algo también importante: a evitar que se malgasten recursos, que se despilfarren dineros, que se malversen fondos públicos…

Permítame, Majestad, que tenga otra osadía más, y le solicite, le ruegue que dé un paso al frente, y ejerza de Jefe de Estado, con contundencia y sin complejos. Puede, Señor, estar seguro de que los españoles se lo agradeceremos infinito. 

Es urgente que, Su Majestad (si es que cuando le llegue mi carta aún no lo ha hecho) se ponga en contacto con los españoles decentes, que haberlos es de suponer que haylos, en el Congreso de los Diputados y les proponga que destituyan al gobierno de Pedro Sánchez y, tras una moción de censura, nombren a un gabinete de salvación nacional, a ser posible presidido por un “hombre bueno”, un “Cincinato” que, no busque su interés ni su beneficio personal y que con certeza no tenga la tentación de abusar del poder, ni perpetuarse en él, y que se rodee de personas de demostrada experiencia de gestión.

Majestad, es evidente que, Pedro Sánchez y compañía no tienen intención de echarse a un lado y menos de dimitir, es imprescindible que, Su Majestad, como máxima autoridad del Estado intervenga para que se les destituya, y para que el Congreso de los Diputados nombre a un gobierno de salvación nacional, integrado por gente decente, preparada, expertos en lo prioritario en estos terribles momentos: la salud. Este nuevo gobierno debería emprender sin demora una campaña para “testar” a todos los españoles, hacer pruebas diagnósticas a todos los españoles sin aplazamientos, para saber de una vez por todas cuántos de nuestros compatriotas están en un grado u otro, infectados por el coronavirus, y a continuación aplicar el plan de choque que sea necesario, para evitar que siga aumentando el número de muertos y de contagiados.

Majestad, Pedro Sánchez y su tropa se pusieron a caminar, hace ya casi cuarenta días, por un sendero desconocido, sin saber a dónde conduce, lleno de obstáculos, tropiezan constantemente en una piedra tras otra, e incluso da la impresión de que han acabado haciéndose amigos de algunas de las piedras, y, a pesar de saber que han tomado el camino equivocado, siguen empeñados en seguir adelante, a sabiendas de que conduce al abismo, a la ruina de España y de los españoles, y que en el camino dejarán muchos muertos; y mitin tras mitin pretenden engañarnos, convencernos de que, más tarde o más temprano, encontrarán una desviación que, les permita ir hacia donde supuestamente pretendían… cuando lo lógico hubiera sido, desde el primer momento que se pusieron a dar palos de ciego, tener la humildad de reconocer que estaban en el camino equivocado, retroceder y tomar el buen camino.

La arrogancia de Pedro Sánchez y sus secuaces ya no les permite retroceder o apartarse a un lado y ceder el testigo a otros más sabios, decentes y menos ineptos, por el contrario, continúan falsificando estadísticas, soltando medias verdades, zafios embustes, ocultando datos en sus paripés de ruedas de prensa, o mítines sabatinos.

Bien, retomemos la urgencia de que el Congreso de los Diputados destituya a Pedro Sánchez y nombre a un gobierno de salvación nacional.

Ese gabinete también deberá encargarse de la post-crisis de salud pública e hincarle el diente a la catastrófica situación en que, inevitablemente, quedará nuestra economía. A nadie medianamente informado se le escapa que, España necesitará ser rescatada económicamente, y evidentemente, con los actuales gobernantes, las autoridades de la Unión Europea no lo harán, pues saben sobradamente que no son los más indicados para salir del atolladero. Supongo que no hacen falta muchas explicaciones, Majestad.

Si lo que se pretende, una vez superada la pandemia del coronavirus, es volver a poner en marcha nuestro sistema productivo, y crear riqueza; poner a España en el camino de lograr un desarrollo sólido y perdurable (“sostenible” lo llaman ahora), es imprescindible promover la salud de las instituciones “democráticas”, y evitar/erradicar situaciones de dependencia asistencial, de clientelismo-servilismo, “estómagos agradecidos”, servidumbres más o menos voluntarias.

Majestad, también es necesario acabar con la situación –crónica- de absoluto desprecio hacia el orden legal que, se viene practicando en España desde hace ya demasiado tiempo, por parte de quienes nos mal-gobiernan, que consideran que la ley es apenas un traje que se ajusta a su gusto y medida.

Majestad, otra premisa imprescindible es que el nuevo gobierno, de salvación nacional, habría de estar obligado a no usar de forma arbitraria el presupuesto, y por supuesto, a no despreciar de ningún modo la legalidad vigente, o boicotear la seguridad jurídica; de modo que se evite espantar las inversiones, ya sea de españoles o de emprendedores extranjeros, y por el contrario, recibirlas con los brazos abiertos. Es la única manera de poner a España, y a los españoles, nuevamente en el camino del bienestar y del crecimiento,… Es imprescindible que, el gobierno de salvación nacional sea un gobierno previsible, para que acabe infundiendo confianza.

Majestad, el gobierno de salvación nacional, también habrá de tener como objetivo recuperar e implantar “la excelencia” en todos los ámbitos y facetas de la vida, para lo cual hay que empezar por rescatar a quienes a lo largo de muchas décadas han sido expulsados o han desertado debido al proceso que tan acertadamente describía Joaquín costa hace ya más de un siglo: “en el actual régimen los más capaces y los mejor preparados son apartados, es la postergación sistemática, equivalente a la eliminación de los elementos superiores de la sociedad, tan completa y absoluta que, el país ni siquiera sabe si existen; es el gobierno y dirección de los mejores por los peores… España es una meritocracia a la inversa. El régimen selecciona a los peores y prescinde de los mejores individuos, de las personas componentes de la sociedad española… sólo triunfan los peores…”

Majestad, sería una estupidez por mi parte afirmar que Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y demás inútiles y malvados que forman el Consejo de Ministros, o la legión de asesores y altos cargos que actúan siguiendo sus directrices (incluyendo los “periodistas” que hacen de trovadores y aduladores), han sido quienes han  creado el coronavirus y lo han expandido hasta convertirse en pandemia. Pero, de lo que sí son responsables, es de que España se haya convertido en un matadero de ancianos. Indudablemente -¿alguien lo duda a estas alturas?- el que España ostente el terrible record de poseer el mayor número contagiados y muertos del mundo por cada millón de habitantes, es resultado de la inacción, la negligencia criminal y de la acción del gobierno que encabeza Pedro Sánchez, que antepuso sus intereses y los de su partido (y los de sus socios de gobierno) a la salud de los españoles.

Majestad, si se pretende que España sea un Estado de Derecho, las fechorías de Pedro y Pablo y sus cómplices, no puede quedar impunes. Es imprescindible actuar como cuando en España existían los llamados “Juicios de Residencia”.

Aunque supongo que Su Majestad sabe a qué me estoy refiriendo, no obstante, me voy a tomar la libertad de recordarle en qué consistían los “Juicios de Residencia”:

Eran instituciones jurídicas que tuvieron gran importancia en la gestión política, la supervisión y el control de los empleados públicos que desempeñaban sus funciones en todo el territorio del Imperio Español

El juicio de residencia era propio del derecho castellano, aunque, inspirado a su vez en el derecho romano tardío, fue introducido por Alfonso X el Sabio en las Partidas. Era un procedimiento judicial mediante el cual funcionarios de cierto rango (Virreyes, Presidentes de Audiencia, alcaldes y alguaciles) eran juzgados por su actuación en sus funciones de gobierno, tratando de ese modo de minimizar y evitar posibles abusos y corruptelas en el uso de su poder. Dicho proceso se realizaba al finalizar su mandato, al acabar el ejercicio de su cargo, y era ejecutado normalmente por la persona que le iba a sustituir. En el “Juicio de Residencia” se analizaba detenidamente con pruebas documentales y entrevistas a testigos el grado de cumplimiento de las órdenes reales y su labor al frente del gobierno. La investigación y la labor de recabar pruebas e información las realizaba un juez elegido por el rey en el mismo lugar, encargado de reunir todos los documentos y de realizar las entrevistas.

La “residencia”, que es como acabó llamándose para abreviar, era un evento público de enorme trascendencia que, se pregonaba a los cuatro vientos para que toda la comunidad participase y tuviese conocimiento del mismo. Estaba compuesto por dos fases: una secreta y otra pública. En la fase secreta el juez interrogaba de forma confidencial a gran número de testigos para que declararan sobre la conducta y actuación de los funcionarios juzgados, y examinaba también los documentos de gobierno. Con toda esta información el magistrado redactaba los posibles cargos contra los residenciados. En la segunda fase, la pública, los vecinos interesados eran libres de presentar todo tipo de querellas y demandas contra los funcionarios y estos debían proceder a defenderse de todos los cargos que se hubiesen presentado en ambas fases del proceso.

Posteriormente, el juez redactaba la sentencia, dictaba las penas y las costas y toda la documentación del proceso era remitida al Consejo de Indias, o a la Audiencia correspondiente para su aprobación. Las penas a los que se castigaba a los enjuiciados eran multas económicas que llevaban aparejadas la inhabilitación temporal o perpetua en el ejercicio de cargo público.

Los juicios de residencia funcionaron hasta que fueron derogados por las Cortes de Cádiz de 1812. Es muy sorprendente que fueran los liberales los que eliminaron una herramienta tan potente para el control de las corruptelas y abusos políticos de los gobernantes.

Y, ya para no pecar de lo mismo que Pedro Sánchez, con sus mítines sabatinos, voy a ir terminando, para evitar robarle más tiempo; no puedo finalizar sin recordarle que ya no hay excusas posibles para que los guardias civiles, los policías, los soldados, los médicos, los enfermeros, etc. sigan trabajando sin protección; tampoco las hay para los trabajadores por cuenta ajena y los autónomos a los que se ha condenado a la ruina, y menos para las miles familias españolas que han perdido a algún familiar.

Si queremos que España sea un país decente, se debe aplicar aquello de “quien la hace la paga”.

Majestad, le vuelvo a reiterar que padecemos una situación de absoluta “emergencia nacional”, y que es imprescindible que Su Majestad, nuestro rey, Felipe VI, dé un paso al frente, y ejerza de Jefe de Estado, con contundencia y sin complejos. Los españoles lo agradeceremos. No dude, Señor, de que será enormemente aplaudido y apoyado por la mayoría de la población española; pues, sin duda alguna, España necesita un “golpe de timón”, un cambio de rumbo, sin complejos, frente al desbarajuste que sufre la nación española, un caos de tal magnitud que cada día es más necesaria, urgentísima, una profunda –radical- respuesta democrática, una política regeneracionista, dejando a un lado insensateces, indecisiones o actitudes timoratas… 

Su Majestad es la única esperanza que le queda a España para ser salvada como nación, y para que retomemos el buen camino y finalmente nos homologuemos con los regímenes políticos más avanzados y las naciones más prósperas de nuestro entorno cultural, político, económico.

Atenta y respetuosamente:

Carlos Aurelio Caldito Aunión.

Badajoz.

Iberia da largas a sus clientes

Iberia da largas a sus clientes

Cada vez son mas las quejas y reclamaciones que intentan formular los clientes de Iberia a raíz del covid-19, y digo que intentan, por que la única manera que hay de contactar con la compañía es por teléfono, donde una serie de prepotentes y desagradables teleoperadoras, le darán largas, ya que lo único que les han enseñado a decir es un guión cutre para dar «largas».

Es imposible enviarles una reclamación vía web, ya que ellos mismos tienen «desactivado» el botón de envío de formularios, diciéndote encima que compruebes bien los datos porque no se ha podido contactar…

Solo hace falta echar un vistazo rápido a los numerosos foros de opinión de viajeros con vuelos afectados por la pandemia, donde al final todos van a lo mismo, a que Iberia no quiere reembolsar el importe de los billetes a sus pasajeros. Es increíble…no basta la situación de alarma que vivimos , el drama que ha traído la pandemia, para que además nuestros derechos como consumidores sean pisoteados.

Iberia está ofreciendo reembolsar los billetes en forma de bono….pero, ¿los clientes no pagamos en metálico y no en bonos? pues eso, queremos nuestro efectivo, el cual además la ley exige se reembolse en un máximo de 7 días, y no como está sucediendo en algunos casos que llevan más de un mes. Eso por no hablar de los bonos de viaje, que tendrás que utilizar cuando ellos quieran y al precio que estén los vuelos el próximo año, una tomadura de pelo, vamos, pero que como no, les beneficia a ellos siempre.

Vuelos, que saben que no se podrán efectuar porque los aeropuertos internacionales permanecen y permanecerán cerrados un buen tiempo, no los cancelan hasta el último momento para no tener que reembolsar nada; y cancelados o no, los usuarios tenemos derecho al desistimiento del billete sin penalización alguna sin ni si quiera mencionar la emergencia mundial que estamos viviendo.

Sepan ustedes también, que la Ley de Navegación Aérea, y mas concreto en su artículo 95, está por encima de cualquier cláusula fijada por cualquier aerolínea y de sus intereses económicos.

Así que como afectada de Iberia, insto a la compañía desde aquí, ya que tienen cortada toda comunicación escrita con ellos, a que cumplan la ley y no pongan las cosas mas difíciles de lo que ya la situación de por si está haciendo mella en nuestros días.

*E.M.D.M

Portavoz de comunicación de Crisis

Para afrontar la situación de emergencia y gestionar la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, el  Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, declara el estado de alarma, que afecta a todo el territorio nacional y su duración de quince días naturales. En el Artículo 4. se nombran cuatro autoridades competentes que podrán actuar, bajo la superior dirección del Presidente del Gobierno, en sus respectivas áreas de responsabilidad: la Ministra de Defensa, el Ministro del Interior, el Ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y el Ministro de Sanidad.

El Decreto contiene una laguna jurídica o vacío legal, como lo queramos llamar, que es el nombramiento del Portavoz de la Comunicación de Crisis, quien a su vez dirigirá el equipo de los 17 portavoces autonómicos oficiales. En manos del Gobierno está la elección del Candidato.

Es urgente ordenar las declaraciones y testimonios subjetivos, así como las manifestaciones discrepantes, que nos llegan de portavoces espontáneos, no autorizado en muchos casos, de todos los ámbitos profesionales, quienes actúan individualmente porque en el Gobierno no hay un Portavoz Oficial de la Comunicación de Crisis.

Las crisis, ya sean de salud, sociales, económicas o políticas, conllevan cambios inesperados, situaciones complicadas y de escasez. Discrepo del titular del editorial publicado en OK Diario titulado «la improvisación cuesta vidas». Con mi experiencia de más de 30 años en el ejercicio de la Comunicación, afirmo rotundamente que «la improvisación salva vidas» si debido a un caos no previsto, trata de poner orden a la Sociedad y conforme se van desarrollando los acontecimientos se toman con urgencia decisiones adoptando medidas para reducir los riesgos.

En la Comunicación de Crisis en situaciones de emergencia, en las que no siempre basta con divulgar una información precisa, hay que tener muy presente una regla prioritaria «la improvisación contamina», primero, hay que preparar el terreno y, a continuación, diseñar una estrategia comunicativa adecuada a las circunstancias para minimizar la crisis, transmitiendo mensajes en todo lo relativo a las  informaciones sobre los riesgos para Sociedad en general, la salud pública y la seguridad.

En estos días y posiblemente se avecinan meses, vivimos de la improvisación, lo vemos a diario en las informaciones que nos transmiten los medios. Los hogares españoles, debido a la obligada reclusión en las casas y la prohibición de salir a las calles, se han convertir en espacios domésticos «inteligentes» para prácticas de cocina, con zonas de juego y ocio, salas de baile, escenarios musicales, circuitos de deportes, gimnasios, fiestas de San Fermín…  que nos motivan a participar, día a día, en estos tiempos de lucha común para vencer el COVID-19.

En la realidad desconocemos cuando empezó el «estado de crisis del COVID-19» y cuando terminara. Han pasado 7 días interminables y a día de hoy no sabemos cuánto durara.

Me gustaría transmitir dos mensajes: al Gobierno decirle que nombre un Portavoz de la Comunicación de Crisis y a los ciudadanos, quienes están demostrando un comportamiento ejemplar, que recuerden al sociólogo canadiense, Marshall McLuhan, padre del lema «la imaginación al poder»…

*Ana Lucrecia Baschwitz Gómez de las Bárcenas.

San Agustín de Guadalix (Madrid)

Publicado en Tot Balears

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies