Más lectura

Editoriales y Portadas

El Círculo de la Amistad de Córdoba: Epicentro de la iconografía regia y la lealtad institucional

La solemne clausura de la exposición «El Rey a los ojos de los pintores españoles», celebrada el pasado jueves 30 de abril de 2026 en el Real Círculo de la Amistad de Córdoba, no ha sido un evento meramente protocolario, sino la reafirmación de un compromiso histórico que se remonta a 1854. Este espacio, Liceo Artístico y Literario que ostenta la Medalla de Oro de la Ciudad, ha servido como escenario estratégico para la difusión de la cultura monárquica, consolidando una vinculación con la Casa Real que trasciende el tiempo.

La clausura contó con la presencia del presidente del Real Círculo de la Amistad, Don Nicolás de Bari Millán Cruz, quien abrió el acto, del presidente de la Hermandad Nacional Monárquica de España, Don José Ferández García, el secretario de expansión y desarrollo, nacional, Don Juan José Martín López y la secretaria nacional de relaciones públicas y comunicación, Doña Mercedes Martínez Rodríguez, así como el delegado de Córdoba, Don Miguel Castellano y el delegado de Jaén, Don Diego Javier Cañizares. También se conto con la presencia de diversos hermanos de la HNME y numeroso público.

La muestra no debe entenderse únicamente como una reunión de técnicas pictóricas, sino como un ejercicio de iconografía regia que actúa como nexo de lealtad entre la sociedad civil y la Jefatura del Estado. En un momento donde la imagen institucional es objeto de constante análisis, la convergencia entre el Círculo y la Hermandad Nacional Monárquica de España (HNME) ha permitido validar la Corona como símbolo de unidad nacional. Esta sinergia cultural proyecta una relevancia que va más allá de la estética: es un acto de afirmación institucional en el corazón de la Andalucía que vive su «españolía» de forma natural y decidida.

La naturaleza institucional de la HNME se fundamenta en una trayectoria de rigor y servicio. Fundada el 21 de octubre de 1961 bajo el nombre de Hermandad del Maestrazgo, por Don Ramón Forcadell Prats, la organización ha evolucionado hasta su consolidación actual. Un dato de suma relevancia para nuestro presidente, Don José Fernández García, es su inscripción en el Registro Nacional de Asociaciones el 22 de marzo de 1978; este hecho le otorga una autoridad moral indiscutible, al ser una institución cuya existencia y compromiso con el sistema parlamentario son anteriores a la propia ratificación de la Constitución Española de diciembre de 1978.

Bajo la presidencia de Don José Fernández García, la Hermandad ha articulado su misión sobre pilares de estricta neutralidad y pedagogía:

Identidad cívico-política no partidista: Una defensa de la monarquía parlamentaria ajena a siglas políticas, actuando como un foro transversal de concordia.

Salvaguarda de los símbolos nacionales: Compromiso férreo con la Historia, los Héroes de la Nación y la Enseña Nacional.

Estructura federal y renovación generacional: Una red de 30 delegaciones que apuesta por la juventud, permitiendo que los menores de 30 años se integren sin cuotas para asegurar la continuidad del ideal monárquico.

Esta labor, desempeñada de forma altruista y sin devengo de dietas ni sueldos, refuerza su papel pedagógico en la sociedad civil. Es, en esencia, una guardia pretoriana de los valores constitucionales que encuentra su voz más técnica en la recuperación de la historia nacional.

La ponencia dictada por Doña María Fidalgo Casares ofreció un análisis magistral sobre la evolución de la bandera española, demostrando que nuestra enseña es un ente vivo, indivisible de la heráldica militar. La «Rojigualda» no nació del azar, sino de la funcionalidad marítima bajo el reinado de Carlos III para evitar el «fuego amigo» que provocaban las banderas blancas borbónicas, comunes en otras potencias de la época.

Hitos Vexilológicos y Gestas de la Enseña:

• Gules y Oro en la Historia: Desde la Cruz de Borgoña en la Batalla de Pavía hasta el Milagro de Empel -Países Bajos- (1585), donde el hallazgo de la tabla de la Inmaculada la convirtió en Patrona de la Infantería.

• La Bandera como Cohesión Territorial: El ejemplo de los voluntarios catalanes del General Prim en la toma de Tetuán (1860). Al realizar un “castell” para izar la bandera en la alcazaba, demostraron que la unidad española es una realidad histórica forjada en el frente.

• Supervivencia y Vigencia: Desde la División Azul en el frente ruso hasta los paracaidistas en Afganistán, la bandera ha sobrevivido a regímenes y crisis, consolidándose como un icono de identidad imbatible frente a cualquier otra insignia.

El contraste cromático entre el gules (rojo) de la valentía y el oro (amarillo) del esplendor genera una potencia visual que, en palabras de la ponente, es inigualable: dos colores que «empatizan» de tal manera que han quedado grabados en el ADN de la nación, sirviendo de brújula moral en los momentos más oscuros de nuestra historia.

El clímax del acto fue la presentación del nuevo retrato de S.M. el Rey, obra de la directora artística de Artes Plásticas, responsable de conservación y restauración, y secretaria de Cultura, del Círculo de la Amistad, Doña Isabela Palacios. Esta pieza de alta factura técnica tendrá un destino de profunda carga histórica: la sala capitular de la Real y Benemérita Orden de Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista, en Cádiz. Esta donación conmemora el 150 aniversario del vínculo entre la Casa de Borbón y la Orden, establecido en 1876 cuando Alfonso XII les otorgó sus títulos actuales por su labor caritativa.

La obra encierra una simbología que se debe destacar:

• El guante blanco y la mano en la espalda: Representan la majestas, el poder institucional y el respeto escrupuloso al protocolo y la solemnidad del cargo.

• La mano descubierta: Un gesto que humaniza al monarca, simbolizando la transparencia, la cercanía al pueblo y la vocación de servicio a la ciudadanía.

• Uniformidad y Condecoraciones: S.M. aparece con uniforme de gala, luciendo la placa de la Orden de Caballeros Hospitalarios, integrando la tradición caballeresca en la figura del Rey moderno.

La decisión de la HNME de realizar una réplica digital de esta obra responde a una voluntad de democratización del arte monárquico. Esta herramienta permitirá la itinerancia de la imagen del Rey por todas las provincias, asegurando que el legado de esta exposición permanezca vivo y accesible para todos los españoles.

La jornada concluyó con un emotivo reconocimiento a Don Julián Hurtado de Molina, Cronista de la Ciudad y Doctor en Historia y Derecho, cuya excelencia en la heráldica y el derecho nobiliario fue distinguida con la condecoración de los Reyes Católicos. Su perfil académico personifica el rigor que la Hermandad busca proyectar en su defensa de la Corona.

El broche final lo puso el tradicional brindis de los caballeros de Castilla: «¡VERDE!». Este acrónimo de «Viva El Rey De España», que los leales al monarca utilizaban como señal clandestina en las tabernas de antaño, resonó en Córdoba como un grito de vigencia y compromiso. Actividades como los premios Pelayo, las recreaciones históricas y esta exposición son el motor que asegura que la monarquía parlamentaria sea valorada por las nuevas generaciones. Con la mirada puesta en el próximo 19 de junio en Madrid, para conmemorar el aniversario de la proclamación de S.M. el Rey, Córdoba se erige como el baluarte donde la historia, el arte y la lealtad garantizan la estabilidad de la nación.

Vicente Núñez

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Artículos populares