Querido y amable lector, esta historia que hoy te traigo pasó de verdad hace casi 50 años y por increíble que pueda parecerte, sí, fue en Irán.
Bijan Saffari fue un arquitecto, profesor, pintor, director de teatro e intelectual iraní. Nació en 1933 en Teherán y era hijo del General y Senador Mohammad Alí Saffari, cercano a la corte imperial. Bijan estudió arquitectura y francés en París y tras diplomarse en 1958 regresó a Teherán, donde impartió clases en la universidad, pero también comenzó a pintar y con los años su obra adquirió fama.
Entre 1965-1977 trabajó también en la televisión y radio iraní y formó parte del círculo de Farah Diba, quien le contrató para diseñar el nuevo teatro de Teherán y el parque Daneshjou, también fue miembro del Festival Internacional de Artes de Shiraz que presidió la Emperatriz entre 1967-1977. En esos años conoció a Sorah Mahvi, su compañero y pareja de vida, el cual era uno de los arquitectos del palacio de Niavarán, residencia de la familia imperial. Sí, Bijan y Sorah fueron la primera pareja en darse a conocer de cara al público, de hecho Teherán tenía muchos locales y clubs que frecuentaban parejas homosexuales, no era algo mal visto en algunos sectores de la sociedad y en esos años 70 estaba naciendo ya un colectivo en defensa de los derechos LGBTI también en Irán.
Sus familias al principio se opusieron a la relación, pero finalmente la aceptaron y en 1977 cuando el Majlis, parlamento iraní, legalizó las uniones entre parejas del mismo sexo ellos decidieron ser los primeros en dar el paso. Sí, Irán fue uno de los pocos países musulmanes en esos años que legalizó el matrimonio LGTBI. Tanto la ultra izquierda comunista como los islamistas no tardaron en atacar aquella boda en la prensa, tachándola de corrupción moral y un símbolo decadente de la corte del Shah. Nada de aquello frenó la boda que se celebró en febrero de 1978 en el lujoso Hotel Commodore de Teherán, con un ulema y todo que bendijo la unión, siendo invitados los amigos, familiares y una sobrina del Shah y una amiga de la Emperatriz que enviaron sus felicitaciones a los recién casados a través de ellas. Tras la ceremonia los recién casados pasearon en carroza por Teherán, pese a estar todo nevado y hacer un frío intenso.
Bijan y Sorah se encontraban de luna de miel en Francia cuando estalló la revolución, no pudiendo regresar jamás a Irán cuando el Shah fue derrocado. Jomeini no tardó en reprimir a sangre y fuego a la comunidad LGTBI, siendo ahorcados muchos de ellos en grúas. Bijan y Sorah vivieron en París el resto de su vida, falleciendo ambos en 2019 con pocos días de diferencia. En el extranjero la obra de Bijan es muy valorada, pero en Irán su historia es usada como un símbolo de resistencia por los colectivos, que pese a la cruel represión siguen luchando. Se calcula que desde 1979 la República Islámica ha ahorcado a 12.000 personas por su orientación sexual.
He esperado hasta hoy, 28 de junio, para contar esta historia. Dejando a un lado que fueran dos hombres, es una historia de amor, superación y lucha por tener el mismo respeto que todo ser humano. No olviden que Irán fue un día así, un país tolerante, y sé que volverá a serlo y lo hará con orgullo absoluto.