Bajo el dintel de la histórica Sala Gaspar Becerra, sita en la emblemática calle Compañía 6, la ciudad de Baeza ha inaugurado la exposición «El Rey a los ojos de los pintores españoles». Esta muestra, que congrega una semblanza pictórica de Su Majestad el Rey, no solo se erige como una manifestación artística de primer orden, sino como un eje estratégico donde la tradición secular de Baeza converge con la modernización de la institución monárquica. La ceremonia ha contado con la presencia de autoridades de relieve, destacando a D. Ignacio Antonio Montoro Fernández, Concejal de Personal, Tráfico, Seguridad Ciudadana, Patrimonio, Cultura y Nuevas Tecnologías, y D. Javier Calvente Gallego, Delegado Territorial de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y de Industria, Energía y Minas en Jaén, de la Junta de Andalucía, junto a miembros de la Junta directiva de la Hermandad Nacional Monárquica Española representada por su Secretario de Expansión y Desarrollo, D. Juan José López Martín, la Secretaria de Relaciones Públicas y Difusión, Dña. Mercedes Martínez Rodríguez y su Secretario de Historia y Cultura, D. Luis Mariano Robles Velasco. También se contó con la presencia del delegado en Jaen, D. Diego Javier Cañizares y D. José Carlos Carmona Barroso, como representante de la HNME en Baeza, además de numerosos afiliados, artistas y público, en general. Esta apertura no es un acto aislado, sino el preludio de una serie de hitos que, en este año de profunda carga histórica, buscan reafirmar el vínculo indisoluble entre la ciudad y la Corona.
El retrato oficial en España no es una mera representación estética, sino una herramienta de diplomacia institucional que hunde sus raíces en la tradición de la Antigua Roma. Al igual que el Imperio recordaba su autoridad en las provincias mediante la estatuaria, el Estado español utiliza el arte para manifestar la presencia simbólica del monarca en centros de poder y cultura. La muestra actual se compone de 37 obras —reproducciones digitales de alta calidad— cuyos originales se custodian en instituciones de la máxima relevancia, tales como el Congreso de los Diputados, el Ayuntamiento de Córdoba, la Capitanía General de Sevilla o el JEMAD de Madrid.
Dentro de esta «unidad temática», destaca la aportación del pintor Antonio Roa, natural de Torreperogil, y la innovadora propuesta escultórica de Raheem Al-Mashayekhi, una obra que ya ha sido propuesta a la Casa Real como donación y se encuentra a la espera de su aceptación oficial. La exposición permite discernir la evolución del lenguaje visual, desde el realismo académico hasta propuestas más contemporáneas, incluyendo piezas como el retrato de Isabela Palacios, que ha requerido ajustes técnicos en la precisión de la emblemática de los uniformes tras su paso por el Real Círculo de la Amistad. Esta libertad creativa, ejercida siempre dentro del respeto a la dignidad de la Jefatura del Estado, permite observar cómo la figura regia se adapta a la modernidad sin perder su esencia institucional.
La pertinencia de esta muestra itinerante en Baeza se ve amplificada por el contexto del 800º aniversario de su conquista por Fernando III el Santo. Baeza se posiciona hoy como una «ciudad comprometida», consciente de su estatus como la primera gran urbe andaluza reconquistada, lo que la convirtió en capital del reino de Jaén y sede del primer Obispado de la región. La relación histórica con la Corona es vasta y se manifiesta en símbolos como la Compañía de los 200 Ballesteros de Santiago, cuerpo de élite al servicio del Rey, y el Pendón de San Isidoro, vinculado a la primera orden militar fundada en España. Asimismo, la estrecha relación de la ciudad con la Cruz de San Andrés —precursora de la Cruz de Borgoña y de la actual bandera nacional— subraya el papel de Baeza como cuna de tradiciones militares. Este orgullo histórico se utiliza ahora como plataforma para proyectar la relevancia cultural de la ciudad en el siglo XXI.
Más allá de la contemplación estética, el evento actúa como catalizador para gestiones de alta diplomacia local. El Ayuntamiento de Baeza, en estrecha colaboración con la Hermandad Nacional Monárquica de España, ha impulsado un acuerdo del Pleno Municipal para solicitar formalmente la concesión de la Medalla de Oro y las Llaves de la Ciudad para S.M. D. Felipe VI. Este gesto busca equiparar los honores de Su Majestad con los que ya ostenta su padre, el Rey D. Juan Carlos I. La mirada institucional está fijada en el 30 de noviembre, fecha señalada para la culminación de los actos conmemorativos de la efeméride, momento en el cual la ciudad espera contar con la presencia física del monarca. La exposición funciona, por tanto, como un puente social que prepara el terreno afectivo y cultural para este reencuentro entre el pueblo baezano y su Jefe de Estado.
A pesar del rigor del calor extremo que marcó la jornada inaugural, el éxito de la convocatoria ha ratificado la eficacia de la colaboración entre la Hermandad Monárquica y el Consistorio baezano. El evento concluyó con un brindis simbólico con cava, a cargo de D. Juan Ángel Padilla Nebrera, Jefe de la Policía Local de Baeza. Un gesto de lealtad institucional compartido entre autoridades y ciudadanos, que cerró una tarde dedicada a la cultura y la historia. En última instancia, la muestra «El Rey a los ojos de los pintores españoles» cumple su misión primordial: despojar a la figura regia de su lejanía protocolaria para acercarla a la ciudadanía a través del arte. Con esta iniciativa, Baeza no solo celebra su glorioso pasado medieval, sino que se consolida como un referente de modernidad y lealtad, donde el patrimonio y la Corona caminan de la mano hacia el futuro.




