Así podemos llamar a la gran manifestación que cubrió toda España este pasado día 2 de septiembre. Sí, una carrera a contrareloj por la defensa de los derechos y las libertades de Ceuta y sus conciudadanos y de cualquier comunidad autónoma que se crea con derecho Marruecos a reclamar como suya, que espere sentado en el desierto y en su jaima.
Y ayer en el Congreso si el presidente pretendía igualarse a Kerensky o Rossevelt defendiendo las libertades de nuestro país, sinceramente, estuvo más bien similar a Robespierre defendiendo sus argumentos a la hora de cortar cabezas, excusando y defendiendo a Marruecos una y otra vez. El presidente ya no sabe ni en que dirección conduce, va totalmente a la deriva por terreno pedregoso y con la única compañía de Mohamed VI, pero hay que admitir que hacen buena pareja, como Pierre Nodoyuna y su inseparable Patán, cuya risita asmática le va como anillo enjoyado al rey de Marruecos.
Ceuta volverá a la normalidad queridos lectores, pero nunca olvidará este mes execrable. La carrera de las libertades la han liderado los españoles de a pie, sin colores, ni ideologías a pesar de algunos altercados de extrema derecha, fue una manifestación de todo un pueblo que conduce esta vez en la misma dirección: La Libertad e integridad territorial.
Creyendo que logrará una vez más salirse con la suya esta vez Sánchez se ha topado con un muro imposible de atravesar. Veremos más, por el momento Ceuta está presente y se defiende. Tal y como dijo mi querida Baronesa Madame de Staël:
´´La libertad es la única cosa que puede satisfacer plenamente el espíritu humano´´