Cuánta belleza tienes: ¡Oh..., gran luna!, cuando estás sonriendo en este cielo a los seres que moran este suelo dándoles ilusiones y fortuna. ¡Cuánta felicidad!, tu brillo acuna a jóvenes parejas que en anhelo, en florestas o playas con desvelo en ósculos de amor, su alma aúna. También en edades posteriores, al mirarte produces añoranza de ya pasadas vividas historias. Mas nos alienta ideas de bonanza, que presentes momentos son mejores gozando de la vida, amor y glorias.