Sí, mi niño, las calles de tu pueblo están llenas de barro, de dolor y pobreza. Otros años estaban engalanadas con luces multicolores y se plantaba un enorme árbol en la plaza de los peces, allí, donde de niño correteabas tras las palomas. ¿Recuerdas…?. ¡Eras tan chiquitín! Y en la Plaza del Reyno, donde afluyen las dos Avenidas, se montaba un hermoso Belén con figuras grandes como tú y los edificios de alrededor se iluminaban, embelleciendo la hermosa plaza. ¡Era todo muy bello! Este año no habrá Belén ni árbol ni luces de colores ni la alegría invadirá las calles. El turrón escaseará, y sólo unos pocos gozarán del juguete deseado. ¡Todo será muy triste! Pero mamá te llevará a ver tu pueblo y les llevaremos alegría, y un poco de turrón, y algunos juguetes aunque sean viejos, y correremos por las calles aunque nos manchemos de barro y cantaremos villancicos hasta quedarnos roncos. Viviremos, con ellos, esta Navidad que será la más bella porque estará más hecha de amor, y no llores, porque, aunque seas de Alcira y llores, esta vez será de AMOR.