A todos ellos

Sí, mi niño,
las calles de tu pueblo
están llenas de barro,
de dolor y pobreza.
Otros años estaban engalanadas
con luces multicolores
y se plantaba un enorme árbol
en la plaza de los peces,
allí, donde de niño
correteabas tras las palomas.
¿Recuerdas…?. ¡Eras tan chiquitín!
Y en la Plaza del Reyno,
donde afluyen las dos Avenidas,
se montaba un hermoso Belén
con figuras grandes como tú
y los edificios de alrededor
se iluminaban, embelleciendo
la hermosa plaza.
¡Era todo muy bello!
Este año no habrá Belén
ni árbol ni luces de colores
ni la alegría invadirá las calles.
El turrón escaseará,
y sólo unos pocos
gozarán del juguete deseado.
¡Todo será muy triste!
Pero mamá te llevará a ver tu pueblo
y les llevaremos alegría,
y un poco de turrón, y algunos juguetes
aunque sean viejos,
y correremos por las calles
aunque nos manchemos de barro
y cantaremos villancicos
hasta quedarnos roncos.
Viviremos, con ellos, esta Navidad
que será la más bella
porque estará más hecha de amor,
y no llores,
porque, aunque seas de Alcira y llores,
esta vez será de AMOR.