El pasado 5 de febrero de 2026, la ciudad de Antequera no fue solo el escenario de un encuentro protocolario, sino el epicentro de un acendrado patriotismo que late en el corazón de la sociedad civil. La celebración de esta undécima exposición itinerante organizada por la Hermandad Nacional Monárquica de España (HNME) trasciende la mera efeméride local para erigirse en un acto de reafirmación institucional en un entorno de «hermanamiento». Al elegir la ciudad de los dólmenes, la Hermandad despliega una estrategia de descentralización que busca fortalecer el pulso institucional de la Jefatura del Estado en cada rincón de la geografía nacional, transformando la cultura en un símbolo de unidad y de apoyo incondicional a la Corona.
La solemnidad de la jornada se vio enaltecida por el magisterio musical de D. Javier García Moreno, director del Conservatorio Superior de Música de Málaga y concertista internacional, cuya guitarra ha resonado en plazas tan exigentes como Tokio, Nueva York o Londres, interpretando las piezas: “Introducción, tema y variaciones sobre un tema de la Flauta Mágica” de Fernando Sort y “Capricho árabe” de Francisco Tárrega. Fue presentado por nuestro delegado de Málaga, D. Santiago Fernández Araguez.
Bajo este marco de excelencia, el secretario de expansión y desarrollo de la HNME, D. Juan José Martín López, anunció la formalización de la firma del convenio de la Hermandad, representada por nuestro presidente, D. José Fernández García, con el pintor D. David Sancho Parada, quien cedió altruistamente los derechos de su obra para el ambicioso proyecto «El Rey a los ojos de los pintores españoles». Esta contribución trasciende el trámite legal; es una herramienta de pedagogía monárquica que captura la esencia y cercanía de la Familia Real. Es en este contexto artístico donde cobra especial relevancia la anécdota de la Infanta Sofía, quien, en una visita a la muestra, exclamó con ternura: «Mamá, mira qué guapa estás aquí», evidenciando la dimensión humana que el arte proyecta sobre la institución monárquica.
El presidente de la HNME, procedió a la presentación oficial de la Hermandad, ante miembros de la sociedad civil de Antequera. Esta solidez cultural se apoya en una arquitectura institucional forjada con tesón desde 1961 en Ulldecona, Tarragona. Lo que germinó como un núcleo de convicción monárquica ha evolucionado, bajo el amparo de la Ley de Sucesión y la posterior democracia, hacia un baluarte en defensa de la Constitución de 1978. La HNME, que hoy aglutina a 2.600 afiliados, blinda su legitimidad mediante una independencia financiera que es su mayor escudo moral: su renuncia explícita a subvenciones públicas y cuotas políticas garantiza que su voz sea la de una sociedad civil libre. Al autofinanciarse exclusivamente mediante sus miembros, la Hermandad se consolida como un defensor transparente de los símbolos nacionales, blindado ante las controversias políticas del presente.
El día siguiente, una pequeña representación de la Junta nacional de la HNME, fue recibida, en audiencia, por el Alcalde de Antequera, D. Manuel Jesús Barón. Con la mirada puesta en el futuro, la HNME ha propuesto formalmente al consistorio antequerano la representación de la obra «La boda de los Reyes Católicos» para la reinauguración del teatro local, uniendo así la historia viva con la revitalización cultural del municipio. No obstante, su misión más crítica se desarrolla en los centros educativos, donde la Hermandad combate la desinformación mediante la enseñanza de la heráldica y la simbología nacional.
Explicar a los jóvenes por qué el escudo se sitúa a la izquierda de la bandera para asegurar su visibilidad, o el significado de las Columnas de Hércules y su base de ultramar, es un acto de soberanía frente a los bulos actuales. En definitiva, la Hermandad se erige como un nexo indestructible entre la historia de España y su estabilidad institucional, reafirmando que la lealtad a la Corona es la salvaguarda de nuestro futuro común.

