En este momento estás viendo RUSIA REVIVE LOS TIEMPOS DEL IMPERIO CON LA PRIMERA BODA IMPERIAL DESDE 1917

RUSIA REVIVE LOS TIEMPOS DEL IMPERIO CON LA PRIMERA BODA IMPERIAL DESDE 1917

Este pasado dia 1 de octubre la Catedral de San Isaac en San Petersburgo vivió los tiempos que no vivía desde 1917, dado que con un total de 550 invitados y manteniendo la seguridad por el COVID 19, el heredero al trono ruso, el Gran Duque Jorge Mijailovich Romanov, hijo de la Gran Duquesa María y pretendiente al trono de Rusia, contrajo matrimonio por los ritos ortodoxos con su novia, S.A.S la Princesa Rebecca Virginia Bettarini.

Para los monárquicos rusos él sería Tsarevich y Gran Duque de Rusia, pese a que dentro de la propia familia hay disputas por la Jefatura de la Casa Imperial, dado que su madre María es nieta de Cirilo Romanov, el único miembro de la dinastía que colgó la bandera roja en su palacio cuando tuvieron lugar los fatales eventos de 1917, lo que fue  visto como una traición.

Entre los invitados destacaron el antiguo Rey y Primer Ministro de Bulgaria Simeón II y su esposa Margarita, el Duque Don Duarte Pío de Braganza, pretendiente al trono de Portugal junto con su familia, Luis Alfonso de Borbón con su esposa Margarita Vargas, pretendientes por la rama legitimista al trono de Francia, el Príncipe Leka de Albania, los Príncipes Joaquín Murat Bonaparte y su mujer, el Duque de Aosta Aimone de Saboya, pretendiente al trono de Italia y su primo Emmanuele Filiberto y varios periodistas y gente de los medios de comunicación entre los que destacaron el historiador ruso Nikolas Polonsky y el presentador francés del Programa Secretos de la Historia Stéphane Bern.

La boda civil se realizó el pasado 23 de septiembre en Moscú, y según la propia pareja la luna de miel sería un viaje por Rusia para darse a conocer.

Al margen de esto Putin felicitó a los novios, aunque se mostró molesto por la audiencia que tuvo la ceremonia, dado que desde la caída de la URSS los rusos empiezan a ver con nostalgia su pasado imperial en un momento en el que además la popularidad de Putin está por los suelos y la de los Romanov crece, aunque lentamente, pero ya no los juzgan como lo hicieron en los libros de historia de la era comunista.

Aunque ahora parece improbable Rusia no descarta ni excluye una vuelta a la monarquía en el futuro, pero sin fecha aún de restauración. ¿Veremos algún día a esta pareja ser coronados en la Catedral de Moscú o haciendo simplemente un juramento de fidelidad en la futura constitución junto con la corona a su lado para mostrar un cambio de tiempos renovados? El tiempo ya lo dirá, y si algo hemos aprendido es que en Rusia nada es eterno, ni siquiera Putin y de lo que no cabe duda es que esta boda es para muchos un acontecimiento histórico que podría marcar algún día el fin de una era y el comienzo de otra.

Nuestras felicidades a los recién casados y que algún día el pueblo ruso se vuelva hacia ellos en busca de esperanza y de reconciliación histórica.

Deja un comentario