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Solemnidad y cercanía

Esta pudiera ser la definición, de la noche del veintitrés de  octubre de 2021,  con motivo del sesenta aniversario de la fundación de la HNME, la entrega de las Grandes Cruces de la Hermandad Monárquica de España, las Medallas al Mérito y los Premios Literarios.

La solemnidad del acto no tiene parangón, pero a su vez fue recoleta, sobre todo, en torno a las mesas donde fuimos ubicados.

En esta mini sociedad de tan corta duración, se departió con tal agrado, que al despedirnos me hizo recordar el final de “Casablanca” contaría, que no sería el comienzo de una nueva amistad sino de algunas más.

Antes de seguir, entresaco del presidente Don José Fernández, unas palabras de su discurso de bienvenida:

…que antes era el rey que se la imponía a los ciudadanos, ahora es al revés, somos los ciudadanos que decidimos tener un rey y que deseamos un país libre próspero y justo.

D. José Fernández García – Presidente Nacional

Y como buen anfitrión, vino a saludarnos y nos dijo:

Ésta es la mejor, mesa y al momento vuelve y nos dice: ¡he dicho en todas lo mismo!

Comento esto, porque el Presidente estuvo en todo momento pendiente de todos los asistentes junto a su señora e hija.

A ésta la conocí tomando unas copas antes del evento y cena y fue una verdadera embajadora de lo por venir, a su señora la conocí en Alicante, dos mujeres imprescindibles para nuestro presidente.

Me presentaron a Doña Alejandra Alloza y me animó que al agradecer mi tercer premio por “Memoria de mis Reyes” dejase hablar a  mi corazón.

Su voz, a mi hija le sonó familiar y resulta que sí, que era debido a un concurso de TVE, pretexto éste para aumentar nuestra empatía, llegando a ese intercambio de teléfonos tan usuales en estos casos.

Viendo a muchos militares de gala y que se honraba a la Monarquía Parlamentaria, recordaba a mi madre, pensando como lo hubiese disfrutado ella, viéndome a mí entre los vanguardistas de la Patria,  ahí  empecé a emocionarme, sabiendo su amor a la Monarquía a los reyes, al ejército, a los militares…

Y ya que vivimos todavía en los coletazos de la pandemia, en mi fuero interno la maldije, pero recapacité, pensando que algo bueno había traído a mi vida, pues iba  recibir con motivo de mi poema “Memoria de mis Reyes, mi diploma junto al solemne y emblemático acto de Las grandes Cruces a la lealtad de la HNME, las medallas al Mérito, y el cumpleaños de nuestra HNME.

Eché en falta Dña. Ana Esteban Díaz, que fue vicepresidenta segunda de la HNME, entusiasta monárquica y al matrimonio Burló Giner luchadores de esta noble causa, y me hubiera gustado conocer a nuestro director del periódico digital “El Monárquico” Don Xavier Servén López, sabemos que a los cuatro les impidió estar con nosotros compromisos anteriores  o imprevisto.

Me sorprendió y agradó mucho que Doña Wei Wang, socia de “Espejo” de Alicante, le fuera otorgada la Medalla al Mérito, con esto nuestra mesa iba ganando categoría, teníamos una galardonada más.

Le deseo que siga su lucha por el bien de nuestro ideal y desde estas líneas la felicitamos otra vez mi hija y yo.

¡Enhorabuena Wei!

Ya entregadas todas las Medallas al Mérito, recién sentada mi compañera, me llamaron como ganadora en el  V Certamen de Narrativa  Poesía.

Obtuve el tercer premio poético.

Bien, pues dirigiéndome a todos  ustedes, sinteticé espontáneamente, todo lo que mi alma guardaba con un  beso hacia el cielo, dedicado a mi querida madre con todo mi amor.

A continuación se  hizo una semblanza de los premiados, por supuesto, también de los que no pudieron asistir, delegando su recogida en otras personas.

El Primer Premio de Narrativa fue otorgado a Don Antoni José Muñoz Maestre, que nos lega un relato, resaltando la principal virtud de un rey, que es servir a la Patria y por ende a sus súbditos.

Tuve unas palabras con tan docto escritor y familia y sentimos lo cotidiano, lo sencillo, todo en tono familiar, que es lo que más no puede unir para avanzar en nuestros objetivos comunes.

El Primer Premio de Poesía, Don  José Castillo Morales, exaltó con bellos versos a la Monarquía, digno su galardón.

Un relato precioso el de Doña María Luz Mangado Alonso y un poema cargado de sentimiento el de Don José Romero Muñoz.

Tuve unos momentos distendidos con “El Coronel de Valencia” así me dijo lo llamase, con el deseo de volvernos a ver un día no muy lejano.

Igual departí con un militar de Sevilla, olvidé su nombre y graduación, estaba con mi hija, y nos relató el por qué  los oriundos de Cora del Río, muchos se apellidan Japón.

Muy emocionante fue para mí estar unos momentos junto  la Excma.  Sra. Doña,  me acogió con  una naturalidad, cortesía y afecto, que consiguió me sintiese como si la conociera de toda  la vida. Tuvo la gentileza de decirme unas palabras, que para mí, metafóricamente, son joyas, que ya las tengo guardadas en mi corazón,  para toda la vida.

Álgido, emocionante, singular y emotivo,  el momento en que Don José Fernández entregó la Gran Cruz de la Lealtad Monárquica de a HNME a la Excma. Sra. Doña Giovanna Marone Cinzano de Borbón y Battenberg, recibiendo todo el cariño de los asistentes con un fuerte aplauso y  ovación.

Todavía nos quedaba una sorpresa, que fue el momento en que vimos, que nos traían una tarta con el blasón de HNME ¿el motivo? el sesenta aniversario de su fundación.

Fue acogida con el popular “Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz…”

La emoción fue “in crescendo”, cuando Don Miguel Alonso de Caso declamó, más que dijo, el brindis por  S.M. Don Felipe VI, coreando el  final por quienes de memoria, ya lo sabían, volví a recordar a mi madre y seguro que desde el cielo brindo con nosotros.

Las aclamaciones voluntarias de ¡Viva el Rey! ¡Viva España! con ese tono de cariño exaltado, hacían latir con fuerza mi corazón, sintiéndome  extasiada.

A modo de post data, recuerdo que don Gerardo Lucio de la Iglesia recibió la Medalla del Mérito por la exposición itinerante de  S.M. el Rey  Felipe VI le felicito junto a todos los compañeros que  también la obtuvieron.

Y con Isaac, María Antonia, Damián, Soledad, Mateo, Wei, mi hija Reyes y yo, discurrió el tiempo tan agradable, tan ameno  y cordial, que sabemos nos volveremos a ver y sé que en cada mesa ocurrió igual ¿a qué sí?

Todos en mi corazón, los siento a mi lado, participando con las palabras de despedida de este artículo.

 ¡Viva la HNME! ¡Viva el Rey!  ¡Viva España!

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