En un estratégico ejercicio de vertebración patriótica de la sociedad civil, el Hotel Catedral de Almería acogió el 17 de octubre de 2026 un hito de cohesión institucional en torno a la Corona y la Carta Magna. La alianza suscrita entre la Hermandad Nacional Monárquica de España (HNME) y la Asociación Española de Capitanes de Yate para la Reserva Civil (AECYR) formaliza un cauce de cooperación permanente destinado a salvaguardar la continuidad histórica, la seguridad cívica y los valores constitucionales de la nación.
El acto fue presentado por la secretaria nacional de relaciones públicas y comunicación de la HNME, Dña. Mercedes Martínez y el vicepresidente de AECYR, D. Antonio García Sisterne.
El hermanamiento fue firmado Don José Fernández García (presidente nacional de la HNME) y Don José Manuel Hidalgo Cifuentes (presidente nacional de AECYR).
Se contó con la asistencia de una representación institucional y militar, como la del Deán de la Catedral, Ilustrísimo Sr. D. Juan José Martín Campo; el coronel del Centro Deportivo Los Mondragones de Granada, Don Fernando García Sánchez; y el coronel Don Javier Ángel Soriano Trujillo, presidente provincial de la Real Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil.
Se elevó un emotivo recuerdo y los fervientes deseos de recuperación dirigidos al Capitán, D. Justino Ferrer Rubiño, ingresado en estado crítico en la UCI.
Este hermanamiento trascendió el mero protocolo para articularse mediante un sólido cuerpo de estipulaciones normativas aprobadas formalmente por las respectivas juntas directivas.
La ratificación de las actas ejecutivas trasciende la habitual cortesía corporativa para constituir un marco jurídico-protocolario de profundo calado. Al otorgar la Corbata de Honor de la HNME a la bandera corporativa de AECYR —distinción de indiscutible arraigo militar confeccionada por MARIAMAR de Granada— y habilitar el ingreso recíproco como Caballeros y Damas Reservistas, ambas entidades formalizan una pasarela permanente entre la marina civil titulada y el ámbito monárquico institucional.
La HNME se compromete con AECYR a su acogida como corporación hermana; concesión de la Corbata de Honor para el paño institucional y la Gran Cruz de la HNME a su presidente. Los miembros de la Junta de Gobierno de AECYR, que así lo manifiesten, y con la aprobación del Comité Interno competente, ingresarán en la Hermandad Nacional Monárquica de España (HNME) con el grado de Caballero o Dama.
AECYR se compromete con la HNME a su acogida como corporación hermana; nombramiento del presidente de la HNME como PRESIDENTE DE HONOR e imposición de la Gran Placa de presidente (otorgada asimismo al propio presidente Hidalgo). Los miembros de la HNME que estén en posesión de la titulación de Capitán de Yate, Capitán de cualquier tipo o superior de La Armada, Capitán de la Marina Mercante, que obtengan la aprobación el Ministerio y del Comité de Honores y Disciplina de AECYR que así lo manifiesten, ingresarán en la Asociación Española de Capitanes de Yate para la Reserva Civil (AECYR) con el grado de Caballero o Dama Capitán Reservista.
El intercambio simbólico reflejó esta complementariedad histórica: la HNME recibió una escultura conmemorativa del Almirante Don Álvaro de Bazán por su 500º aniversario, ejecutada por el escultor granadino José María Moreno; AECYR fue distinguida con la metopa oficial y el busto institucional de D. Felipe VI de la Hermandad; mientras que la Catedral de Almería fue obsequiada con un cuadro con denarios de la época de los Reyes Católicos. Esta cimentación doctrinal dio paso a las alocuciones de los máximos dirigentes.
Las intervenciones presidenciales subrayaron el valor neurálgico de la Monarquía Parlamentaria como clave de bóveda de la concordia, el imperio de la ley y la integridad territorial del Estado.
En su discurso, Don José Fernández García (HNME) defendió de forma nítida la Carta Magna y respaldó sin ambigüedades las visitas de S.M. el Rey Don Felipe VI a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, garantes de la plena igualdad de derechos de sus ciudadanos. Evocando la célebre máxima del Almirante Blas de Lezo («Una nación no la destruye quien la odia, sino quien amándola no la defiende»), el presidente formuló un llamamiento al compromiso cívico de cara a la cita fijada para el próximo 29 de noviembre.
El cierre protocolario se ejecutó a petición de la presidencia y con estricto arreglo al uso militar. Respetando la antigüedad reglamentaria, el coronel Soriano propuso el primer brindis por S.M. el Rey como «el primer español», seguido por el coronel García, quien reafirmó la lealtad de la milicia hacia «el primer soldado de España». Un unánime viva a la Reserva Civil Monárquica clausuró un acto que consolida a ambas corporaciones como un bastión infranqueable en la defensa del proyecto colectivo nacional.



