No me corresponde a mí decir que le conviene más al pueblo iraní a la hora de librarse de la serpiente Zahak en la figura deforme y posiblemente en estado vegetativo de Mojtaba Jamenei, quien no ha asomado el turbante desde hace 5 meses en el medio año de guerra que llevamos contra él y lo que queda de los despojos del régimen de su padre. Su padre, que en paz nunca descanse, recibió sepultura en el Mausoleo del Imán Reza en Mashad este pasado 9 de julio, tras una larga marcha de 5 días por las principales ciudades de Irán y tras estar en un congelador durante 4 meses. Fue tan patético ver aquellas muestras de dolor y martirio que no sé si sentí lástima o más bien risa.
La prensa internacional mintió cuando afirmó que al menos 30.000.000 de fieles acudieron al funeral y entierro, pero en realidad y como luego mostró la disidencia en internet en el exilio, era un montaje. Queridos lectores, sepan que al entierro de Jamenei en Irán no acudieron más que 400.000 personas ¡en un país de 90.000.000! Como dicen los jóvenes de ahora toma del frasco.
Aquí hay un sondeo. Un régimen que se supone apoyado por la mayoría de su población y acorde a los medios de comunicación en occidente y que en realidad ya es rechazado por todo el país prácticamente muestra que el pueblo ha dicho alto y claro: Se acabó.
En el exilio el Príncipe Reza sigue moviéndose y aumentando su gabinete de Transición. La última incorporación fue la del hijo de un famoso comunista que luchó contra el Shah y que acabó fusilado por orden de este, pero el que antaño era enemigo de uno se ha sumado a este, porque en el fondo comparten una misma idea y es que los Ayatolás hagan las maletas más pronto que tarde, el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Esta misma semana hubo en París una gran manifestación monárquica de la diáspora iraní francesa. En Madrid siguen igual, todos los días frente a la embajada iraní, con fotos de todas y cada una de las víctimas, porque siguen ahorcando pese a los ataques de USA.
Resumiendo, no me corresponde a mí decidir sobre Irán. Sin embargo, el periodista F.N, afincado en Francia y experto en realeza, no digo su nombre para protegerle, solo sus iniciales, añadió en un artículo que según una encuesta realizada de manera oculta y burlando la censura en internet en el país persa mostró que un alto porcentaje de la población iraní, especialmente la joven, ve con buenos ojos que el Príncipe lidere la Transición. Se añaden además los comentarios de la gente de que el ejemplo de la nuestra de 1978 es el mejor para Irán.
Bueno, soy de los que creen en la olla al final del arco iris y en los milagros. Ya sea hoy, mañana o el mes que viene el régimen islámico no tiene ya mucho carrete. Los sondeos hablan, y como tal en algún momento ocurrirá lo inevitable, el velo se caerá y el sol saldrá y los iraníes respirarán al fin, sin turbantes ni hiyabs que les opriman.