Me duele el alma de tanto quererte sin que tú lo sepas. Mi voz se vuelve ronca de tanto gritar tu nombre. Sólo sé que sigo viva si a tus labios van mis besos, y también a tu boca las mieles de dichos besos. Me convertiré en tus sueños, en una adorable estrella bajo el más bello azul del Cielo que alcanzará la luna, y todos los tesoros de la Naturaleza. El mar alrededor de mi barca es alcanzada por los delfines que por allí navegan. Las inmensas olas de espuma plateada que por allí arrecian ya no nos dejan divisar el horizonte ni la Naturaleza.



