Ausencia

Tu ausencia me ha privado
del supremo placer
de tu presencia,
pero no podrá impedir
que vivas perennemente
en mi pensamiento.

Unidos en fuerte abrazo
bajo el signo del amor,
ni la muerte ni el dolor
rasgó tan hermoso lazo.

Como timón con tu amor tú me guías
por la bravura de mares abiertos,
por la aridez de infinitos desiertos,
por callejuelas angostas y frías,
y es tu calor en mis horas sombrías
quien me consuela en momentos inciertos,
y es que por mí, sin dudar, morirías.

Tú me sueltes jamás de tu mano,
ya que sin ti mi Universo se quiebra.

Quiero por siempre tu aliento cercano
porque mi mundo a tu mundo se enhebra,
porque tu adiós lo deseo lejano,
y es que tú eres
mi más fuerte vértebra.