En este momento estás viendo De infantas, militares y trampantojos

De infantas, militares y trampantojos

Hoy la gran noticia del día es el hecho de que las Infantas se vacunaron en el emirato de Dubái aprovechando una visita a su padre el rey Juan Carlos. Al parecer, si tenemos en cuenta el tratamiento que la jauría mediática ha dado al acontecimiento, estamos ante uno de los mayores atentados a la moral y la salud de los españoles, aunque a mí, que nadie me ha preguntado, me importa un pito el asunto, puesto que a ningún español le han quitado su vacuna y tampoco están obligadas a dar ejemplo desde el momento que no pertenecen a la Familia real. Así que, ¿de qué estamos hablando?

Quizás se explique desde el ataque inmediato y furibundo de nuestro diligente vicepresidente, al que le ha faltado tiempo para apelar a la necesidad de implantar una república basándose en la mala praxis de la Corona. Ni que decir tiene que este escándalo, que ni siquiera es asunto, servirá para apoyar la petición de una comisión en el Congreso que escarbe, hasta encontrar hueso si es preciso, en los usos y formas de la institución monárquica. Algo que, al parecer, nos preocupa sobremanera a los españoles, mucho más que, por ejemplo, el aforamiento de nuestros intachables políticos.

Otro punto del día ha estado en la resolución de la fiscalía madrileña en relación con la falta de substancia penal en los chats de los abuelos militares del pasado diciembre; personal retirado de más de 75 años que desahogaban sus inquietudes escribiendo, algunos, barbaridades en un chat de carácter absolutamente privado. Un desenlace, el de la fiscalía, para el que no hacía falta haber estudiado derecho, solo un poco de sentido común, y no demasiado, aunque, pese a todo, el sainete dio para otra crisis en la que la señora ministra del ramo se despachó a su gusto, haciendo pensar a más de uno que también a ella, como a su jefe, le habían regalado los títulos. El caso es que de aquella trifulca salió otra comisión en el Congreso; sí, ese Congreso, al que tanto le cuesta poner en marcha comisiones, va a investigar la presencia de elementos de extrema derecha en las Fuerzas Armadas, a partir de aquel chat. Increíble pero cierto.

Y para acabar el día, Fredom House, una ONG internacional dedicada a la promoción de las libertades públicas y la democracia, de reconocido prestigio mundial, publica hoy su informe anual en el que España aparece entre los países en los que prevalecen esas libertades. Nos da 90 sobre 100 puntos, como a Italia, o a Francia, aunque son dos menos que el año anterior, en el cual ya perdimos otros dos puntos, es decir, que vamos a peor, precisamente desde que este gobierno hace como que nos gobierna, y claro, a uno le viene la idea de que todo esto de las Versi, o de los militares, no son más que trampantojos, es decir, una ilusión o trampa que nos hace creer que vemos algo distinto de la realidad, una realidad que viene marcada por una crisis sanitaria en la que la acción gubernamental ha brillado por su ausencia o su deficiente dirección.

Deja un comentario