El olvido

El astrolabio que me rige
en la inútil búsqueda
del inasible amor.
La luna de los cobres
que no muda y permanece
quieta en el silencio.
La palabra desecha
en el uso intenso
de algún eco sonoro
o secreto no dicho.
Todo ha sido o es
anverso y reverso
de la fluida energía.
No vienen ya los recuerdos
a avivar mi mente
en la peor de las señales:
te has ido.
Y e  la mansedumbre
de las horas del hombre
perdido, me ignoras
con tu ciega luz
y recibo tus haces de olvido.