El Ayuntamiento de Llucmajor patrocina, a través de la Fundación Toni Catany, la exposición: ‘diáfana’ de Carla van de Puttelaar inaugurada este viernes en el Claustro de Sant Bonaventura, como parte del ciclo de exposiciones ‘los fotógrafos de la colección de Toni Catany ‘.

Al acto asistieron; el alcalde de Llucmajor, Éric Jareño; la teniente de alcalde de Educación y Cultura, Xisca Lascolas; Antoni Garau como director de La Fundación Toni Catany y Miquel Bezares presidente del patronato, además de miembros del consistorio llucmajorer, entre otras personalidades del mundo de la cultura.

La muestra es un recorrido por la trayectoria artística de la autora a través de 30 obras fechadas entre los años 1998 y 2017, y seleccionadas por Alain De Hooghe y la propia fotógrafa.

Durante los más de veinte años que ha dedicado a la fotografía, la holandesa Carla van de Puttelaar, se ha mantenido fiel a algunos temas que interpelan y se complementan: los retratos de mujeres jóvenes (de piel tan clara) , las fotos de flores (al final de su vida), las de partes concretas del cuerpo (principalmente de las manos). 

«Hay una evidente coincidencia, en los intereses temáticos de la protagonista de esta exposición y en algunos de los argumentos de la obra de Catany. Cuerpos y flores. Influencias pictóricas. Las texturas, pero, son obviamente diferentes, como lo son las miradas, personales y singulares, sobre el motivo de cada uno de los dos fotógrafos. el artista holandesa, que trabaja siempre con una luz natural, esta luz tan particular del norte, privilegia la suavidad, los colores sutiles, el misterio «, comentan desde de la Fundación Toni Catany. 

«Los puestos y las modelos nos remiten, a veces, a algunos de los maestros de la historia de la pintura (Vermeer, Cranach, Rembrandt), mientras que estas mujeres de color de alabastro y estas flores de curvas sensuales parece que expongan para ofrecer un vibrante homenaje a la piel. Una piel diáfana, decididamente diáfana. 

Vivimos un momento difícil y confuso, pero tanto la Fundación Toni Catany, organizadora de esta exposición, como el Ayuntamiento de Llucmajor, sin el apoyo del cual ésta no sería posible, quieren proponer, para estos meses de otoño incierta, algo de balsámica claridad, al tiempo demostrar que la cultura, víctima como tantos otros ámbitos de la situación sanitaria actual, es necesaria y es beneficiosa. Porque, si puede la belleza mitigar la inquietud y el dolor, no dudamos que la admiración individual, carnal, a que las imágenes de esta muestra convocan, nos debe permitir una intimidad libre, espiritual y profunda de la que ninguna pandemia no nos puede privar «.

Nacida en Zaandam (Holanda, 1967), vive y trabaja en Amsterdam. Ha estudiado fotografía en la Gerrit Rietveld Akademie de Amsterdam (MFA, 1996). Es Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Utrecht (PhD, 2017).

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