La paz, es dulce palabra viviendo en los corazones, y activando las acciones que imagen divina labra. Ella, hace se nos abra en personas la amistad, afecto, sinceridad, el verdadero cariño, como en los ojos del niño la inocencia de bondad. Por la paz, expresar quiero de seres la unión en tierra, desterrando cruenta guerra que cubre de horror entero. Paz, nos demos, como sincero beso de amor fraternal, que ello es lo más especial uniendo al género humano, y nos lleva de la mano, a un reinado celestial. Sigamos todos unidos bajo la capa del cielo, en honor del fiel anhelo que existe en nuestros sentidos. Perdonemos, si hay vividos odios, harto pertinaz. Gocemos gloria eficaz con cánticos de esperanzas que el mundo nos da alabanzas... Y, ¡brindemos por la paz!
Publicado en su libro Bonas. Madrid, 2019