viernes, 16 enero, 2026

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Un laberinto llamado Margueritte II

Siguiendo en este recorrido laberíntico por la genealogía de la autora de Memorias de Adriano nos adentramos ahora en el Flandes francés de mitad del siglo XVI y en el personaje de Nicolás Cleenewerck, fundador de la familia Grayencour y de la que descendería el padre de la autora. En un principio los miembros de esta rama familiar fueron funcionarios del estado, juristas, administradores y un secretario y dos alcaldes de la localidad de Hazebrouck, lo que les permitió formar parte de la burguesía local. Así empieza la segunda parte del Laberinto del Mundo, Archivos del Norte.

A partir de 1701 Luis XIV les otorga un escudo de armas y el título de vizcondes por sus servicios. Instalados en Bailleul los Grayencour entablaron matrimonios con la burguesía y la pequeña nobleza terrateniente de la región. El modo de vida que conocieron terminó con la Revolución de 1789, aunque en un principio se mantuvieron al margen, hubieron de huir de Francia en 1793 por su apoyo a los Borbones. No sería hasta el Consulado de Napoleón (1799-1804) que se les permitió regresar y ya bajo el Imperio (1804-1815) y más tarde la Restauración Borbónica (1815-1830) les devolvieron varias de sus propiedades.

La autora relata entonces la vida de su abuelo Michel Charles (1822-1886) criado en Lille y que estudió en París. Añade que aunque fiel a la causa Borbónica, Michel hubo de adaptarse a la monarquía de Luis Felipe (1830-1848), convirtiéndose en jurista y que estuvo a punto de morir en 1842, cuando el tren del que volvía de Versalles con unos amigos se descarriló de la vía, dando varias vueltas de campana y siendo él uno de los pocos supervivientes.

La narración prosigue por su tour por Italia, el viaje que todo aristócrata debía realizar en esos tiempos y su vuelta a Mont-Noir, la propiedad familiar en Lille, antes de casarse con Noémi Dufresne (1828-1909) en 1851, de familia acomodada también y cuya fortuna unida a la de su esposo formaron una propiedad de mil hectáreas con unas treinta fincas.

Manteniéndose en su puesto de consejero prefectural pese a la revolución de 1848 y la II República (1848-1852) el momento de oro para su abuelo y la familia llegó bajo el II Imperio y el nacimiento del padre de Marguerite, Michel Charles Jean, en 1853. En 1858 sus abuelos y padre acudieron a las Tullerías donde Napoleón III y Eugenia de Montijo les concedieron la Legión de Honor. El relato avanza en esos años con la infancia y adolescencia de su padre, quien fue todo un personaje, al intentar fugarse como grumete de barco escapándose a Bélgica, pero volviendo al hogar arrepentido, la complicidad con su padre en sus aventuras amorosas al iniciarse con mujeres de servicio y su gusto por el juego y las apuestas, la relación tirante que siempre tuvo con su madre, la insoportable abuela Noémi como la llamó la propia Marguerite y sus dos deserciones del ejército francés.

En su segunda deserción Michel Charles Jean se exilió 7 años a Inglaterra, en donde hizo de todo un poco. Trabajó de empleado de boutiques de lujo, profesor de francés y profesor de hípica y mantuvo una relación amorosa con Miss Maud, antigua sombrerera, pero casada con un hombre rico, los cuales acogieron a Michel en su casa durante su exilio. Fueron 7 años de relación adúltera permitida por el marido de Maud, dado que sus negocios le mantenían muy ocupado en Londres y él ante todo quería que su mujer tuviese afecto, un hombre moderno en resumen. La relación y el exilio terminaron en 1883 cuando Michel Charles padre viajó a Inglaterra para traer a su hijo de vuelta a casa y más tarde cerró su matrimonio en 1884 con Constance Justine Marie Berthe Louys de la Grange (1861-1899). De este matrimonio nacería Michel (1885-1966) hermanastro de Marguerite.

La última parte de Archivos del Norte se centra en el fallecimiento del abuelo de la autora en 1886, los viajes de su padre con su mujer, su cuñada Gabrielle y su hijo por las propiedades familiares y por Viena y Budapest, Alemania e incluso en Kiev, Rusia. Recordemos que era la Belle Époque, el savoir vivre, vivir bien. Esta parte de la saga familiar se cierra con las muertes de Berthe por un parto fallido y su hermana en 1899, con cuatro días de diferencia entre ambas. Como broche final se añade el segundo matrimonio de Michel en 1900 con la madre de Marguerite, Fernande, y su posterior vuelta a la mansión de Mont Noir con la niña recién nacida tras morir su esposa en el parto de su hija.

Valiéndose de escritos, fotos y testimonios que apuntó por boca de su padre antes de morir este en 1929 Archivos del Norte se publicó en 1977 y recoge un gran trabajo de genealogía y erudición por parte de Yourcenar. Debo decir que se me hizo quizás más extenso que Recordatorios, pero aún así he disfrutado, sobre todo con las andanzas de su padre, ese sí que supo vivir bien la vida.

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