Guillermo Arroniz López rompe en su Tantos Hombres Bellos el molde de lo que es aceptar la naturaleza de uno y abrazar el amor sin condiciones.
Recordando levemente a la obra de Cavafis y con elementos Lorquianos o a lo Walt Whitman, podemos decir sin duda alguna, que es un agradable paseo por las costas griegas, centro de peregrinajes sacros y profanos y refugio de dioses y romances, custodiados por el abanico de Eros y Afrodita y la naturaleza alocada de Dionisos. Un buen beso equivale a beber una buena copa de vino lo que el bautizo de una ola de mar a un abrazo del ser al que amas.
Seré breve en esta reseña, pero si desean leerlo pueden adquirirlo. En mi opinión y respetando los gustos de mis queridos lectores, creo que este libro es un faro de luz en la noche para guiar por los senderos a aquellos que aún están por descubrir el mundo que nos rodea.



