´´Igual que en las grandes historias, señor Frodo, las que realmente importan, llenas de oscuridad y de constantes peligros. Ésas de las que no quieres saber el final, porque ¿cómo van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser lo que era después de tanta maldad como ha sufrido? Pero al final, todo es pasajero. Como esta sombra, incluso la oscuridad se acaba, para dar paso a un nuevo día. Y cuando el sol brilla, brilla más radiante aún. Esas son las historias que llenan el corazón, porque tienen mucho sentido, aún cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo, señor Frodo, que ya lo entiendo. Ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran. Pero no lo hacen: siguen adelante, porque todos luchan por algo.´´
Tolkien sabía llegar al fondo del alma humana, y a nosotros también, pero este pequeño párrafo que he añadido al principio no tiene nada que ver con la saga, esa no es mi intención. He añadido esto porque esta frase de Sam viene como anillo al dedo a la situación actual respecto al acuerdo de paz, acuerdo de traición más bien, entre U.S.A y la dictadura Jomeinista y que se firma este viernes en Suiza. Trump de nuevo ha decidido bajarse las enaguas presidenciales para salir del lío en el que se metió, y hará el ridículo, tanto como los Ayatolás. Quizás ellos firmen y terminen la guerra, pero la guerra sigue, porque la diáspora iraní sigue y seguirá luchando, igual que sus fieles dentro de Irán. Servidor aquí presente seguirá también guerreando, porque si no tuviéramos esperanza nos hubiésemos rendido hacía ya tiempo y queriendo. Pero no es así, el motivo es que no podemos ni queremos dejarlo, porque es nuestra razón de ser fuera de lo que muchos consideran asunto ajeno en su día a día. ¿Desde cuándo querer que un país hermano como Irán pueda ser libre y digno es asunto ajeno? Nunca.
Los iraníes ya intuyeron que Trump los iba a abandonar, por eso no es una novedad, es algo típico de un cobarde salir huyendo cuando ve peligrar su sillón, los iraníes serán libres por ellos mismos. En este mes, la nieta del Shah y heredera al trono viajó a Oslo, en compañía de Richard Geere y otros defensores de los derechos humanos. En la conferencia que realizó la Princesa Noor ( luz en persa) Pahlavi declaró: -No luchamos por un trono, luchamos por la libertad. A su vez su padre dejó claro que cualquier acuerdo de paz con el régimen está condenado al fracaso. Amén.
No hay vencidos ni hay vencedores, simplemente el escenario ha cambiado, pero la esencia persiste. Y llegará el momento en el que como bien dice Sam la oscuridad se acabará, ya está resquebrajada por múltiples frentes, para que ese ápice de luz que semipenetra invada el cielo iraní, entonces aquellos que eran demasiado pequeños y ajenos entenderán estas historias. Los iraníes luchan por algo más que su libertad, luchan por su vida y futuro. ¿Y ustedes sres políticos de Europa y del resto del mundo por qué luchan de verdad?