¡Alegría! ¡Alegría! Todos conmigo ¡cantad! Que en una cueva ha nacido un Niño esta Navidad. Y este Niño tan humilde, es el Dios que salvará a los seres de la Tierra, dándonos ventura y paz. Esa paz, que tanto el mundo quiere, y la felicidad de los que en tierra vivimos, odiándonos a matar. Mas hoy, nos unamos todos; los odios dejando atrás. Y unidos juntos, vayamos al Niño-Dios a adorar. A ofrecerle lo mejor que tengamos para dar; después él, dará su vida por nosotros, con bondad. Y cantémosle canciones para su llanto acallar, que la sonrisa de un niño alegra a la Humanidad. ¡Aleluya...! ¡Aleluya...!, se oye en los cielos cantar. Pues ver sonreír a un niño vale un cielo. ¡De verdad!
Canción de Navidad