Don Felipe y Doña Letizia, visitaron en esta jornada la zona del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), el Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba, donde mantuvieron un encuentro con los psicólogos y sanitarios que atienden a los familiares de las víctimas, y el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba para visitar a heridos y familiares.
A continuación, Don Felipe y Doña Letizia se dirigieron al puesto de mando avanzado donde recibieron explicaciones a cargo del representantes de la Guardia Civil y de ADIF de las distintas tareas que se están llevando a cabo.
Sus Majestades los Reyes prosiguieron con un encuentro con representantes de los diferentes cuerpos que han participado en las labores de rescate, Guardia Civil, Policía Local de Adamuz y de Córdoba, bomberos de distintas instituciones y de la Unidad Militar de Emergencias. Hasta este puesto de mando han subido también algunos vecinos y voluntarios que colaboraron en la primera atención a las víctimas.
A continuación, los Reyes se trasladaron al Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba, donde mantuvieron un encuentro con los psicólogos y sanitarios que están asistiendo a los familiares de las víctimas.
Como última parte de la visita, Don Felipe y Doña Letizia se trasladaron al Hospital Universitario Reina Sofía, donde fueron recibidos por el director gerente, la directora médica y directora de Enfermería, que le dieron explicaciones sobre la atención a los heridos en el hospital.
El recorrido comenzó por el Hospital Materno Infantil, donde visitaron a tres niños de una misma familia afectados por el accidente, y a una paciente adulta que tiene ingresado una hija. A continuación, en el Hospital General visitan a una joven que ha necesitado cirugía.
A la salida del centro, en declaraciones a los medios de comunicación, Su Majestad el Rey expresó el reconocimiento por “la altísima profesionalidad, dedicación y entrega de todos los servicios implicados “ en la atención a las víctimas del accidente. Destacó la “voluntad de todas las administraciones de arrimar el hombro, de aportar los medios y las capacidades y de coordinarlo todo” y se refirió a la atención a las familias, por su deseo de expresarles “el cariño de todo el país”, y el deseo de pronta recuperación.
Por su parte, Su Majestad la Reina advirtió de que “todos somos responsables de no retirar la mirada cuando se limpian los escombros de una catástrofe” y de ahí “el valor que supone ser conscientes de esa vulnerabilidad compartida y el valor de tantas personas, profesionales y vecinos que han querido identificarse con ese dolor y dar lo que tenían, su capacidad profesional o lo que podían ofrecer” a los afectados.