Y ahora está aquí frente a la ventana
junto al hogar que ya encenderé.
Pienso en la epístola de San Pablo
que imaginó la armadura de Fe.

El gato va a rodearla con garbo,
el monte ennegrece con el cielo,
en la noche estival estoy velando
mas yo, para nada temo.

Mi armadura está muda, sorda.

Para nosotros no habrá pretexto
observando el conflicto emocional de ahora
se precisan sentidos bien atentos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: