Hago llegar aquí la carta que una mujer iraní llamada Marjane (nombre inventado para su protección) escribe a las Sras Belarra, Montero y Díaz
Sras Belarra, Montero y Díaz: Resido desde hace ya varios años en España, desde que tuve que abandonar Irán por mi derecho a ser mujer, pero sobre todo por mi derecho a vivir y con la esperanza de volver algún día a mi país, el cual llevo en mi corazón.
Siento orgullo de ser iraní y también de ser española, nacionalidad que adquirí con esfuerzo y decisión, pero ustedes ni de lejos merecen llamarse mujeres ni mucho menos políticas ni españolas. ¿Con qué derecho se creen ustedes y su partido a vetar la decisión del congreso de incluir a la GRI ( Guardia Revolucionaria Islámica) como un grupo terrorista cuando el resto de los gobiernos de Europa lo han hecho? ¿Con qué derecho se creen a decidir por mi gente que está muriendo masacrada en las calles por un régimen genocida? ¿Con qué derecho se hacen llamar ustedes feministas? cuando dudo que hasta conozcan el significado de dicha palabra.
Los iraníes hemos estado oprimidos durante 47 años. Nos robaron nuestro futuro y nuestros derechos y sobre todo, nos silenciaron ante el mundo. La gente como ustedes ha vivido a costa del sufrimiento de los iraníes, recibiendo dinero robado a mi país y manchado de sangre inocente. Bien he podido ver su silencio con respecto a los más de 12.000 muertos que han causado estas revueltas, impidiendo que tuviéramos nuestro FREEIRAN, pero sin embargo, bien que defendieron FREEPALESTINE, más bien por evitar que ante una caída de Hamás o de los Ayatolás dejasen de lloverles sus billetes desde Teherán. A ustedes las vidas humanas no les interesan, excepto en ocasiones en las que el beneficio es un hecho asegurado.
Siento por ustedes el más repugnante de los sentimientos, todos ustedes, sin excepción de sexo alguno. Ya verían ustedes lo que es vivir silenciada bajo una cárcel opresora como lo es el hiyab en Irán o el burka en Afganistán. Ya verían ustedes lo que se siente cuando te disparan en la calle y te sacan a rastras de un hospital mientras te desangras y te rematan. Ya verían ustedes lo que es ser violadas en las cárceles y que se llevasen a sus hijos metidos en el maletero de un coche. Ya verían ustedes lo que es ser mujer en Irán. Ni de lejos saben lo que es el feminismo auténtico.
Solo les digo, como final de esta carta, que venceremos y el régimen caerá. Y cuando ese día llegue muchos pagarán por el mal que han hecho a Irán, pero será igualmente para quienes callaron ante ello y si no son castigados en esta vida Dios lo hará en la otra.
La Sra Marjane
