lunes, mayo 20, 2024

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Marta de Noruega, la princesa de la resistencia

Este pasado 5 de abril hicieron 70 años de su muerte y creo que ya es hora, tras posponerlo varias veces, de que conozcan su historia.

Marta nació en Estocolmo el 28 de marzo de 1901, siendo su abuelo Óscar II, último Rey de los Reinos Unidos de Suecia y Noruega, dado que en 1905 y tras un referéndum, ambos países se separaron. Marta fue además hermana de la Reina Astrid, madre del Rey Balduino de Bélgica, quien murió a los 30 años en un accidente de coche en 1935. Elegante y culta, hablaba siete idiomas, conoció a su futuro marido el príncipe Olaf de Noruega en 1920, pero no sería hasta 1928 cuando iniciaron su noviazgo, el cual al principio no estuvo bien visto al ser primos hermanos.

Finalmente el Rey Haakon VII de Noruega dio su permiso para que se casasen y la boda se celebró en 1929. Del matrimonio nacieron tres hijos.

La Princesa Raghild (1930-2012)
La Princesa Astrid (1932-)
El Rey Harald V (1937-)

Marta y su esposo trabajaron por fortalecer los lazos entre la monarquía y el pueblo noruego, y a realizar actividades amistosas con los gobiernos extranjeros. En 1939 los príncipes visitaron Estados Unidos y trabaron amistad con el Presidente Roosevelt y su esposa Eleanor.
Por desgracia la apacible vida familiar se vio truncada en 1940 con la invasión nazi de Noruega.

Marta abandonó el país con sus hijos y se refugió en su Suecia natal, mientras su esposo y suegro se retiraron al norte para resistir, pero finalmente el Rey y el príncipe abandonaron el país y establecieron un gobierno en el exilio en Londres.

La estancia de Marta en Suecia fue breve, dado que su tío el Rey Gustavo V había declarado la neutralidad en la II Guerra Mundial, y debido a la política de acercamiento diplomático que Suecia sostenía con el gobierno alemán Marta abandonó el país con sus hijos y se exilió en Estados Unidos.

Marta vivió cinco años (1940-1945) en suelo americano, en una finca que el propio gobierno le concedió. Mientras Olaf y Haakon VII luchaban contra los nazis junto con la resistencia Marta visitó a la comunidad noruega en Washington y otras ciudades del país, realizando giras y dando conferencias a favor de su país y la causa Aliada. Marta trabajaría para buscar el apoyo del gobierno y la sociedad norteamericana al gobierno noruego en el exilio, lo cual logró al final, recaudando incluso dinero para la causa. En ese tiempo corrieron rumores sobre un romance entre la princesa y el Presidente Roosevelt, quien se enamoró de ella.

Marta regresó a Noruega con su familia tras la victoria Aliada en 1945, siendo recibida con honores. Retomó sus actividades y colaboró en la reconstrucción del país. Su actividad filantrópica la realizó a través de la Fundación Princesa Heredera Marta (Kronprinsesse Marta minnefond), establecida el 1 de abril de 1929.

Su salud se fue deteriorando en los siguientes años y al final murió de cáncer a los 53 años el 5 de abril de 1954. No llegó a ser Reina, pero se comportó como tal en uno de los momentos más oscuros para su país. El príncipe Olaf no volvió a casarse y se convirtió en Rey en 1957. Falleció en 1991.

Aún hoy Marta es recordada con mucho cariño por los noruegos, hay estatuas de ella en Oslo, incluso un área de 970.000 km² en la Antártida lleva el nombre de Costa de la Princesa Marta en su honor. Su vida fue llevada a la televisión con la serie Atlantic Crossing.

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